Crisis de mareos: qué son y cómo manejarlas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una crisis de mareo es un episodio en el que sientes que todo gira, que te vas a caer, o que estás flotando. Puede durar unos segundos, varios minutos u horas. Es un síntoma, no una enfermedad en sí misma, y su causa puede estar en el oído, el cerebro o en otras partes del cuerpo.
Datos clave
- El mareo es un motivo muy frecuente de consulta médica y la mayoría de las causas no son graves.
- Los episodios suelen aparecer y desaparecer, pero se pueden controlar con el tratamiento adecuado.
- El vértigo posicional benigno es una de las causas más comunes y tiene un tratamiento efectivo basado en movimientos específicos.
- Si el mareo se acompaña de debilidad en un brazo o pierna, dificultad para hablar o dolor de pecho, llama a emergencias de inmediato.
Sí, es muy común. Casi todas las personas experimentarán algún tipo de mareo en algún momento de su vida. Es una de las razones más frecuentes por las que las personas visitan a su médico de cabecera.
El mareo puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores. Algunos tipos, como el vértigo posicional, se ven más en mujeres que en hombres.
Síntomas
- Mareo junto con debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo
- Dificultad para hablar o para entender lo que dicen los demás
- Pérdida repentina de visión o visión doble
- Dolor de pecho, falta de aire o palpitaciones fuertes
- Desmayo o pérdida de conocimiento
- Dolor de cabeza súbito, muy intenso y que no se parece a otros
- ⚠Mareo que dura más de un día o que empeora con el tiempo
- ⚠Vómitos intensos que impiden beber líquidos o tomar medicamentos
- ⚠Pérdida de audición repentina o sangrado del oído
- ⚠Mareo que comienza después de un golpe en la cabeza
- ⚠Si tienes más de 60 años y presentas un mareo nuevo sin causa clara
Síntomas comunes
- Sensación de que todo gira a tu alrededor (vértigo)
- Sensación de aturdimiento o de que te vas a desmayar
- Perder el equilibrio o sentir que el suelo se mueve al caminar
- Náuseas o vómitos
- Zumbido en los oídos o pérdida de audición en algunos casos
- Dolor de cabeza o sensación de presión en la cabeza
Causas
Causas principales
- Vértigo posicional paroxístico benigno: causado por pequeñas partículas que se desplazan dentro del oído interno
- Infección del oído interno, como la laberintitis o la neuritis vestibular
- Migraña vestibular, un tipo de migraña que produce vértigo y náuseas
- Bajada de la presión arterial al ponerse de pie (hipotensión ortostática)
- Problemas del corazón o de los vasos sanguíneos que reducen el riego de sangre al cerebro
- Estrés, ansiedad o ataques de pánico
- Ciertos medicamentos que pueden causar mareo como efecto secundario
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Historia de migrañas
- Enfermedades del corazón o diabetes
- Consumo de alcohol o de tabaco
- Falta de sueño o deshidratación
- Trabajar en alturas o en ambientes con mucho movimiento
- Rigidez o lesiones en el cuello
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Mareos que son muy frecuentes e interfieren con tu trabajo o tu vida diaria
- Mareos que provocan caídas o lesiones
- Mareos acompañados de desmayo, palpitaciones o dolor de cabeza intenso
- Si tienes enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o enfermedad cardíaca
Diagnóstico
Para diagnosticar la causa, el médico te preguntará cuándo empezaron los mareos, cuánto duran, qué los empeora y si tienes otros síntomas. También revisará tu equilibrio, tus oídos y tus ojos realizando algunos movimientos sencillos.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de Dix-Hallpike: un movimiento rápido de la cabeza y del cuerpo para provocar el vértigo y observar los ojos
- Pruebas de equilibrio, como estar de pie con los ojos cerrados o caminar en línea recta
- Audiometría para revisar la audición
- Pruebas de movimiento de los ojos (electronistagmografía)
- Resonancia magnética o tomografía computarizada en algunos casos para descartar otras afecciones
Qué esperar en su cita
No te preocupes si en la primera consulta no se encuentra una causa exacta. A veces el diagnóstico se completa con varias visitas y pruebas. Lo importante es ir con calma y describir lo que sientes con detalle para que el médico pueda orientarte.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del mareo. Puede incluir ejercicios de reeducación del equilibrio, técnicas de manejo de los episodios y, en algunos casos, medicamentos recetados por el médico. El objetivo es reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis y mejorar tu calidad de vida.
Autocuidado en el hogar
- Si aparece el mareo, siéntate o túmbate en una superficie estable hasta que pase
- Evita mover la cabeza bruscamente, sobre todo al levantarte o acostarte
- Al levantarte de la cama, siéntate un momento y luego ponte de pie despacio
- Mantente hidratado bebiendo agua a lo largo del día
- Reduce el consumo de cafeína, alcohol y sal si notas que empeoran los mareos
- Fija la vista en un punto estable y respira lento cuando sientas el mareo
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recomendar medicamentos para aliviar las náuseas y el vértigo durante un episodio agudo. Si hay una infección, pueden indicar antibióticos u otros tratamientos para el oído interno. En el caso del vértigo posicional, se realizan maniobras específicas para recolocar las partículas del oído interno. En algunos diagnósticos, como la migraña vestibular, se utilizan tratamientos preventivos, siempre bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos muy raros y graves, como cuando un tumor está afectando un nervio o cuando el mareo incapacitante no mejora con ningún otro tratamiento. Tu médico te explicará todas las opciones antes de considerar esta vía.
Vivir con esta afección
Vivir con mareos recurrentes requiere paciencia y organización. Lleva un registro de tus crisis: cuándo aparecen, cuánto duran y qué las precede. Eso te ayudará a ti y a tu médico a encontrar patrones. Organiza tu casa para evitar caídas y no dudes en pedir ayuda para tareas peligrosas, como subir escaleras o conducir.
Consejos de estilo de vida
- Descansa al menos siete horas cada noche
- Mantén una rutina de ejercicio suave, como caminar o nadar
- Practica técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación
- Mejora la iluminación de tu casa, especialmente en pasillos y escaleras
- Retira alfombras sueltas y cables que puedan hacerte tropezar
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada ayuda a prevenir los mareos. Reduce la sal, la cafeína y el alcohol, sobre todo si te han recomendado controlar la presión arterial. El ejercicio regular es beneficioso porque entrena al cerebro para adaptarse a los cambios de posición.
Salud mental y bienestar emocional
Es totalmente normal sentir ansiedad, miedo a salir de casa o frustración cuando los mareos son frecuentes. Estas emociones pueden hacer que el mareo se sienta más fuerte. Habla con tus seres queridos y, si el malestar es grande, considera buscar apoyo psicológico.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas causas no dependen de ti. Pero sí puedes reducir los episodios si conoces los factores que los desencadenan. Evitar movimientos bruscos, mantener una buena hidratación, controlar el estrés y no consumir alcohol en exceso son medidas que ayudan.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra el mareo. Sin embargo, mantener al día las vacunas recomendadas, como la de la gripe, puede prevenir infecciones que a veces provocan vértigo.
Programas de detección
No hay una prueba de detección de rutina para el mareo. Si sufres episodios frecuentes, consulta a tu médico para evaluar tu equilibrio y descartar causas tratables.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de caídas y lesiones, especialmente en personas mayores
- Deshidratación por vómitos frecuentes
- Ansiedad o depresión por el miedo a tener una crisis en lugares públicos
- Empeoramiento de la causa subyacente, como hipertensión o infecciones del oído
Pronóstico a largo plazo
Con un buen diagnóstico y tratamiento, la mayoría de los mareos mejoran o se controlan significativamente. Muchos tipos de vértigo desaparecen con el tiempo o se manejan con ejercicios y cambios en el estilo de vida. Aunque el camino puede ser desafiante, muchas personas recuperan una vida activa y plena.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.