Mareos durante el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El mareo en el embarazo es la sensación de aturdimiento, debilidad o de que todo da vueltas. Es muy frecuente porque el cuerpo de la madre está cambiando: aumenta el volumen de sangre, las hormonas se modifican y el útero en crecimiento puede presionar los vasos sanguíneos.
Datos clave
- El mareo leve es común y muchas veces no es peligroso.
- Puede aparecer al levantarse rápido, después de estar mucho tiempo de pie o al tener hambre.
- Si el mareo viene con dolor de cabeza fuerte, sangrado o desmayo, hay que buscar ayuda urgente.
Sí, es uno de los problemas más frecuentes durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre y cerca de las últimas semanas.
Afecta a personas embarazadas de todas las edades. Es más habitual en quienes tienen presión arterial baja, anemia, están esperando más de un bebé o no comen ni beben lo suficiente.
Síntomas
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Dolor abdominal fuerte o sangrado vaginal abundante
- Dolor de cabeza muy intenso y repentino, con visión borrosa o sensibilidad a la luz
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Convulsiones o movimientos extraños e involuntarios
- Pensamientos de hacerse daño o de lastimar al bebé
- ⚠Mareos frecuentes que impiden hacer las actividades diarias
- ⚠Debilidad extrema, palidez o sudor frío
- ⚠Vómitos repetidos o no poder retener líquidos
- ⚠Disminución de los movimientos del bebé, si la embarazada ya los nota
Síntomas comunes
- Sensación de aturdimiento o debilidad
- Sensación de que la habitación da vueltas
- Visión borrosa o manchas por un momento
- Pérdida breve del equilibrio
- Sensación de falta de aire al hacer pequeños esfuerzos
Síntomas en niños
- En niñas o adolescentes embarazadas, el mareo se presenta de forma similar. Como su cuerpo aún está creciendo, es importante que cualquier mareo sea consultado con un profesional de salud.
Síntomas en adultos mayores
- Aunque el embarazo a edad avanzada no es lo común, en personas embarazadas mayores de 35 años el mareo puede estar relacionado con la tensión alta. No conviene ignorarlo.
Causas
Causas principales
- Cambios hormonales que relajan las paredes de los vasos sanguíneos
- Aumento de la cantidad de sangre que el corazón tiene que bombear
- Descenso de la presión arterial, sobre todo entre el primer y segundo trimestre
- Presión del útero sobre la vena cava inferior al estar acostada boca arriba
- Nivel bajo de azúcar en la sangre
- Anemia, es decir, falta de hierro u otras sustancias en la sangre
- Deshidratación o calor excesivo
- Levantarse demasiado rápido o permanecer de pie durante mucho tiempo
Factores de riesgo
- Haber tenido mareos antes del embarazo
- Tensión arterial baja
- Anemia
- Embarazo múltiple
- No comer, beber o descansar lo suficiente
- Climas calurosos o lugares poco ventilados
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Mareo acompañado de dolor de cabeza fuerte o visión borrosa
- Sangrado vaginal o dolor abdominal
- Fiebre o escalofríos
- Mareos que no mejoran a pesar de descansar, beber o comer
Programe una cita de rutina si:
- Si los mareos son frecuentes, coméntalo en la próxima consulta prenatal
- Si has tenido un desmayo, aunque ya te sientas bien
- Si quieres que te revisen la presión arterial o que te hagan una analítica para descartar anemia
Diagnóstico
El médico o la matrona preguntará cuándo aparecen los mareos, qué los mejora y si hay otros síntomas. Tomará la tensión arterial acostada y de pie, y revisará si hay signos de anemia o de otros problemas.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la presión arterial en varias posiciones
- Análisis de sangre para valorar los niveles de hemoglobina y descartar anemia
- Control de azúcar en sangre
- Otras pruebas como un electrocardiograma solo si el médico lo considera necesario
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser sencilla y no requiere preparación especial. Las pruebas son seguras durante el embarazo y ayudan a encontrar la causa más probable del mareo.
Tratamiento
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y corregir la causa. En la mayoría de los casos basta con cambios en la postura, la alimentación, la hidratación y el descanso.
Autocuidado en el hogar
- Levántate lentamente y cambia de posición con pausas.
- Evita estar mucho tiempo de pie; si tienes que hacerlo, mueve las piernas constantemente.
- Bebe suficiente agua a lo largo del día.
- Come poco y varias veces al día, incluyendo alimentos con proteínas e hidratos de carbono saludables.
- Si estás acostada, prefiere el lado izquierdo; esto mejora la circulación.
- En cuanto sientas mareo, siéntate o túmbate de lado y respira hondo.
- Evita duchas excesivamente calientes y lugares cerrados sin ventilación.
Tratamientos médicos
Si los análisis muestran anemia u otra carencia, el profesional de salud puede recomendar cambios en la alimentación o un suplemento con receta. Si el problema es la tensión alta, el equipo médico explicará el tratamiento y el seguimiento adecuado. No te automediques nunca durante el embarazo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No existe una cirugía para tratar el mareo del embarazo. La cirugía solo se plantearía por otro problema de salud que no esté directamente relacionado con el mareo.
Vivir con esta afección
Llevar un diario sencillo de cuándo te mareas puede ayudar: qué hacías, qué comías, cuánto tiempo llevabas de pie o si tenías calor. Así el equipo de salud puede ver patrones y aconsejarte mejor.
Consejos de estilo de vida
- Descansa cuando lo necesites y duerme sobre el lado izquierdo.
- Evita el calor y la ropa muy ajustada.
- Pide ayuda para cargar peso o hacer tareas que te cansen.
- Si te sientes mareada, avisa a una persona de confianza para no quedarte sola.
Dieta y ejercicio
Come porciones pequeñas a lo largo del día, toma líquidos y evita saltarte comidas. El ejercicio suave como caminar o la natación, si el médico lo permite, puede mejorar la circulación y el equilibrio. Consulta siempre antes de iniciar una rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir mareos constantes puede provocar ansiedad, miedo a caerse o la sensación de perder el control. Es una reacción normal. Hablarlo con la pareja, el equipo de salud o una persona de apoyo ayuda mucho. Si la ansiedad se vuelve intensa, busca ayuda profesional.
Prevención
No siempre se puede evitar, porque forma parte de los cambios normales del embarazo. Pero seguir las recomendaciones de hidratación, comidas frecuentes y cambios de postura reduce mucho las probabilidades.
Vacunas
Las vacunas no previenen el mareo, pero estar al día con las vacunas recomendadas en el embarazo protege de infecciones que podrían empeorar el estado general.
Programas de detección
Durante el control prenatal se mide la presión arterial y se piden análisis de sangre de forma rutinaria. Esto ayuda a detectar a tiempo causas de mareo como anemia o problemas de tensión.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas o golpes por perder el equilibrio
- Desmayos que puedan causar lesiones
- Si el mareo se debe a una tensión alta no controlada, puede aumentar el riesgo para la madre y el bebé
- Si hay anemia importante sin tratar, el cansancio y el mareo empeoran
Pronóstico a largo plazo
En la gran mayoría de los casos, el mareo desaparece después del parto o se controla muy bien con cuidados sencillos. Detectar a tiempo la causa permite que el embarazo y el parto se desarrollen con tranquilidad. El equipo de salud está para acompañarte.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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