Leukaemia
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La leucemia es un cáncer de la sangre que comienza en la médula ósea, el tejido esponjoso dentro de los huesos donde se forman las células sanguíneas. En la leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales que no funcionan bien y crecen sin control, desplazando a las células sanas.
Datos clave
- La leucemia es el cáncer más común en niños, pero también afecta a adultos y personas mayores.
- Existen varios tipos de leucemia: aguda (crece rápido) y crónica (crece lento), además de clasificaciones según el tipo de célula afectada (linfocítica o mieloide).
- El tratamiento ha mejorado mucho; muchas personas con leucemia logran la remisión (desaparición de los signos de cáncer) y una buena calidad de vida.
La leucemia no es un cáncer muy común en la población general, pero es el tipo de cáncer más frecuente en niños. Cada año se diagnostican aproximadamente 1 de cada 100.000 personas en el mundo.
Puede afectar a personas de cualquier edad, desde bebés hasta ancianos. Los tipos agudos son más comunes en niños, mientras que los crónicos aparecen con más frecuencia en adultos mayores.
Síntomas
- Sangrado que no se detiene (por ejemplo, sangrado nasal intenso o sangrado en encías que dura más de 10 minutos).
- Dificultad para respirar repentina o dolor en el pecho.
- Fiebre muy alta (más de 38.5°C) con escalofríos.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, especialmente con rigidez en el cuello.
- Pérdida del conocimiento o convulsiones.
- ⚠Moretones nuevos sin golpe, especialmente si son grandes o dolorosos.
- ⚠Sangre en la orina o en las heces (heces negras o con sangre).
- ⚠Infección que empeora o no mejora con tratamiento.
- ⚠Cansancio extremo que hace difícil levantarse de la cama.
Síntomas comunes
- Cansancio extremo y debilidad que no mejora con el descanso.
- Fiebre o sudores nocturnos sin causa aparente.
- Infecciones frecuentes o que no se curan bien.
- Moretones o sangrados fáciles, como sangrado de encías o múltiples moretones sin golpe.
- Dolor en los huesos o articulaciones.
- Inflamación de los ganglios linfáticos (bultos en cuello, axilas o ingles).
- Pérdida de peso sin proponértelo.
Síntomas en niños
- Palidez (piel más blanca de lo normal).
- Cansancio que no se quita con nada.
- Fiebre sin infección clara.
- Moretones o puntos rojos en la piel (petequias).
- Dolor en huesos o articulaciones, que a veces se confunde con 'dolores de crecimiento'.
- Inflamación del abdomen (por agrandamiento del bazo o hígado).
Síntomas en adultos mayores
- Los mismos síntomas generales, pero a menudo se confunden con el envejecimiento normal.
- Cansancio y debilidad que empeoran con el tiempo.
- Infecciones repetitivas (por ejemplo, neumonía o infecciones urinarias).
- Sangrados o moretones que aparecen con facilidad.
- Dolor de cabeza persistente o visión borrosa (si afecta al sistema nervioso).
Causas
Causas principales
- En la mayoría de los casos, no se encuentra una causa clara. Se produce por cambios (mutaciones) en el ADN de las células de la médula ósea.
- Exposición a altas dosis de radiación (como en tratamientos de radioterapia o accidentes nucleares).
- Exposición a ciertos químicos industriales, como el benceno (presente en gasolina y algunos plásticos).
- Tratamientos previos con quimioterapia para otros cánceres.
Factores de riesgo
- Edad: mayor riesgo en niños menores de 10 años y en adultos mayores de 60.
- Antecedentes familiares: tener un familiar cercano con leucemia aumenta ligeramente el riesgo.
- Síndromes genéticos: como el síndrome de Down o el síndrome de Li-Fraumeni.
- Tabaquismo: fumar aumenta el riesgo de ciertos tipos de leucemia.
- Exposición a radiación o químicos en el trabajo (por ejemplo, en la industria química o del petróleo).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre alta sin causa aparente que no baja con reposo.
- Si sangras sin motivo o te salen moretones con facilidad.
- Si sientes dolor de huesos intenso o dificultad para respirar.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes cansancio que dura más de dos semanas sin explicación.
- Si notas bultos en el cuello, axilas o ingles que no duelen.
- Si pierdes peso sin hacer dieta o tienes sudores nocturnos empapando la ropa.
Diagnóstico
Para diagnosticar la leucemia, el médico comenzará con un examen físico y preguntará sobre tus síntomas e historial médico. Luego realizará análisis de sangre y, si es necesario, una biopsia de médula ósea para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre completo (hemograma): mide la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
- Examen del frotis de sangre: se observa una muestra de sangre al microscopio para detectar células anormales.
- Biopsia de médula ósea: se extrae una pequeña muestra de médula del hueso de la cadera para analizarla.
- Pruebas de imagen: radiografías, tomografías o ecografías para ver si el cáncer se ha extendido.
- Punción lumbar: se toma líquido de la columna para ver si la leucemia afecta al sistema nervioso.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico puede llevar varios días. Es posible que te sientas nervioso o asustado, pero es importante saber que la leucemia tiene tratamiento. El equipo médico te explicará cada paso y te apoyará durante todo el proceso.
Tratamiento
El tratamiento de la leucemia depende del tipo (aguda o crónica), de la edad y del estado general de salud. El objetivo es eliminar las células cancerosas y permitir que la médula ósea vuelva a producir células sanas. Es común que el tratamiento se realice en varias fases.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo suficiente y escucha a tu cuerpo.
- Lávate las manos con frecuencia para prevenir infecciones.
- Evita el contacto con personas enfermas y lugares con mucha gente durante el tratamiento.
- Mantén una buena higiene bucal para prevenir infecciones en la boca.
- Sigue las indicaciones del médico sobre el cuidado de las vías (catéteres) si los tienes.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen quimioterapia (medicamentos que destruyen las células cancerosas), terapia dirigida (medicamentos que atacan cambios específicos en las células), inmunoterapia (ayuda a tu sistema inmunológico a combatir el cáncer) y radioterapia (rayos para eliminar células cancerosas). En algunos casos, se puede recomendar un trasplante de médula ósea (también llamado trasplante de células madre) para reemplazar la médula enferma por células sanas de un donante. El médico elegirá el mejor plan basado en tu caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento principal para la leucemia. En ocasiones se usa para colocar un catéter central (una vía especial para administrar medicamentos) o para extirpar el bazo si está muy agrandado y causa problemas.
Vivir con esta afección
Vivir con leucemia significa adaptarse a un nuevo ritmo. Habrá días buenos y días difíciles. Es importante mantener una comunicación abierta con tu equipo médico y con tus seres queridos. Sigue tu plan de tratamiento al pie de la letra y no dudes en preguntar cualquier duda.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una rutina suave de actividad física según lo que te permita tu energía (caminar, estiramientos suaves).
- Evita el consumo de alcohol y no fumes, ya que pueden interferir con el tratamiento.
- Protege tu piel del sol usando protector solar y ropa adecuada, especialmente si estás en tratamiento.
- Programa momentos de descanso durante el día para recargar energías.
Dieta y ejercicio
Come una dieta variada y equilibrada: frutas, verduras, proteínas magras y cereales integrales. Si tienes náuseas o pérdida del apetito, habla con el médico o un nutricionista. El ejercicio suave, como caminar o yoga, puede ayudar a mantener la fuerza y el ánimo, pero siempre consulta con tu médico antes de empezar.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de leucemia puede ser abrumador. Es normal sentir miedo, tristeza o ansiedad. Hablar con un psicólogo o un trabajador social especializado en cáncer puede ayudar mucho. No estás solo. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama a una línea de crisis de inmediato.
Prevención
En la mayoría de los casos, la leucemia no se puede prevenir porque no se conoce una causa exacta. Sin embargo, evitar factores de riesgo como fumar, la exposición a químicos tóxicos y la radiación innecesaria puede reducir el riesgo.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la leucemia. Pero es importante estar al día con las vacunas recomendadas (como la de la gripe y la neumonía) para reducir el riesgo de infecciones, especialmente durante el tratamiento.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para la leucemia en personas sin síntomas. Si tienes factores de riesgo o antecedentes familiares, habla con tu médico sobre la posibilidad de hacer análisis de sangre periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia severa (falta de glóbulos rojos) que causa cansancio extremo y palidez.
- Infecciones graves que pueden poner en riesgo la vida.
- Sangrados internos o externos que no se pueden controlar.
- Propagación del cáncer a otros órganos como el cerebro, los pulmones o la piel.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la leucemia ha mejorado enormemente en las últimas décadas. Muchos tipos de leucemia, especialmente en niños, tienen altas tasas de curación. Incluso en adultos, los tratamientos actuales permiten controlar la enfermedad durante muchos años y mantener una buena calidad de vida. Cada caso es único, así que es importante hablar con tu médico sobre tu situación específica.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.