Vivir con convulsiones
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una convulsión es una alteración repentina y descontrolada de la actividad eléctrica del cerebro. Puede causar cambios en el movimiento, en los sentimientos o en el nivel de conciencia. Tener una convulsión no siempre significa que tenga epilepsia.
Datos clave
- La mayoría de las convulsiones duran segundos o minutos y no provocan daño permanente.
- Tener una sola convulsión no significa que tenga epilepsia; la epilepsia es la tendencia a tener convulsiones repetidas.
- Con el tratamiento adecuado, muchas personas conviven con convulsiones y llevan una vida activa.
Las convulsiones son bastante frecuentes. Alrededor de 1 de cada 10 personas puede tener una convulsión en algún momento de su vida. La epilepsia afecta a aproximadamente 1 de cada 100 personas.
Las convulsiones pueden aparecer a cualquier edad. Son más frecuentes en la primera infancia y en las personas mayores, aunque cualquiera puede tener una.
Síntomas
- Una convulsión que dura más de 5 minutos
- Convulsiones repetidas sin despertar entre una y otra
- Dificultad para respirar durante o después de la convulsión
- Convulsión en el agua
- Es su primera convulsión
- Lesión ocurrida durante la convulsión
- Convulsión en una persona embarazada
- Confusión prolongada después de la convulsión
- ⚠Convulsiones que se vuelven más frecuentes o más largas de lo habitual
- ⚠Un tipo de convulsión nuevo o diferente
- ⚠Fiebre acompañada de convulsión
- ⚠Efectos secundarios molestos de los medicamentos que está tomando
Síntomas comunes
- Confusión temporal
- Mirada fija, como si estuviera ausente
- Movimientos bruscos e incontrolables de brazos y piernas
- Pérdida de conciencia o de conciencia de lo que sucede alrededor
- Sensaciones extrañas, como miedo, ansiedad o sensación de ya vivido (déjà vu)
Síntomas en niños
- Quedarse mirando al vacío sin responder
- Endurecimiento repentino del cuerpo
- Sacudidas o temblores en el cuerpo
- Pérdida de control de la vejiga
- Irritabilidad o confusión después del episodio
Síntomas en adultos mayores
- Confusión que puede confundirse con demencia
- Mareos inusuales
- Lapsos breves en los que pierde el hilo de lo que está haciendo
- Caídas sin causa clara
- Problemas de memoria después de una convulsión
Causas
Causas principales
- Epilepsia, que es la tendencia a tener convulsiones repetidas
- Fiebre alta, sobre todo en niños pequeños
- Lesiones en la cabeza
- Accidentes cerebrovasculares
- Infecciones del cerebro, como meningitis
- Falta de sueño intensa
- Consumo de alcohol o drogas, o su abstinencia brusca
- Estrés extremo
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de epilepsia
- Lesiones en la cabeza por accidentes o deportes
- Enfermedades que afectan los vasos sanguíneos del cerebro
- Infecciones del sistema nervioso
- Edad: los niños pequeños y las personas mayores son más propensos
- Ciertas condiciones genéticas del desarrollo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene una convulsión y es la primera vez, busque atención médica de inmediato
- Si nota que las convulsiones aumentan en frecuencia, intensidad o duración
- Si tiene fiebre junto con una convulsión
- Si se lesiona durante una convulsión, por ejemplo en la cabeza
Programe una cita de rutina si:
- Si ya tiene el diagnóstico de epilepsia y nota cambios en sus convulsiones o en su estado de ánimo
- Si siente efectos secundarios incómodos con su tratamiento actual
- Para revisiones periódicas de su afección, aunque se sienta bien
Diagnóstico
Su médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia clínica y posibles desencadenantes. También pedirá la descripción de alguien que haya visto la convulsión, ya que ese relato es muy útil.
Pruebas que se pueden realizar
- Electroencefalograma, conocido como EEG, que mide la actividad eléctrica del cerebro
- Análisis de sangre para descartar otras causas de las convulsiones
- Resonancia magnética o tomografía computarizada para obtener imágenes del cerebro
- Examen neurológico para revisar movimientos, reflejos y sentidos
Qué esperar en su cita
El médico revisará los resultados y le explicará si necesita tratamiento. Es posible que le derive a un neurólogo, que es el especialista en enfermedades del cerebro y los nervios.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de las convulsiones y del tipo que se presente. Muchas personas logran controlarlas con medicamentos y hábitos diarios saludables. En algunos casos, se necesitan otras opciones según la respuesta.
Autocuidado en el hogar
- Dormir las horas suficientes y tener un horario regular de sueño
- Evitar el alcohol y las drogas recreativas, ya que pueden provocar convulsiones
- Identificar y evitar los desencadenantes personales, como el estrés, la falta de comida o ciertas luces
- Tomar los medicamentos exactamente como le indique su médico, sin saltarse dosis
- Llevar una pulsera o tarjeta de alerta médica que indique que tiene convulsiones
Tratamientos médicos
Existen varios tipos de medicamentos anticonvulsivos. Su médico elegirá el más adecuado según su tipo de convulsión, su edad y sus otras condiciones de salud. La meta es prevenir las convulsiones con la menor cantidad de efectos secundarios. Si los medicamentos no funcionan a pesar de usarlos correctamente, hay otras opciones como la cirugía cerebral, los dispositivos de estimulación nerviosa y, en algunos casos, una dieta especial llamada cetogénica. Nunca cambie ni abandone su tratamiento sin hablar antes con su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser una opción si las convulsiones no se controlan con medicamentos y el médico encuentra una zona pequeña y segura del cerebro que las origina.
Vivir con esta afección
Lleve un diario de convulsiones con la fecha, la hora y los posibles desencadenantes. Explique a sus familiares o amigos cercanos cómo ayudar si tiene una convulsión: colocarle de lado, aflojarle la ropa y no sujetarle los movimientos. Evite conducir hasta que su médico le dé el visto bueno.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una rutina diaria de sueño, comidas y actividad
- No consuma alcohol ni drogas recreativas
- Evite las luces intermitentes si son un desencadenante para usted
- En actividades como nadar o bañarse, hágalo siempre acompañado
- Haga su hogar más seguro: evite esquinas peligrosas, cubra piscinas y tenga cuidado con el fuego
Dieta y ejercicio
Comer de forma balanceada y a horarios regulares ayuda a mantener el nivel de azúcar en la sangre estable. El ejercicio es bueno y seguro en la mayoría de los casos, pero evite el agotamiento extremo o el sobrecalentamiento. Si practica deportes de riesgo, hágalo con protección y siempre con otra persona que pueda ayudarle.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con convulsiones puede provocar ansiedad, miedo o tristeza. Es importante hablar de lo que siente con su médico, su familia o un profesional de salud mental. Buscar ayuda no es señal de debilidad: es un paso necesario para sentirse mejor.
Prevención
Las convulsiones causadas por epilepsia no siempre se pueden prevenir, pero siguiendo su tratamiento y evitando los desencadenantes, puede reducir su frecuencia. Algunas causas, como las lesiones en la cabeza, se pueden prevenir usando el cinturón de seguridad y el casco adecuado.
Complicaciones
Si no se trata
- Riesgo de lesiones por caídas o accidentes
- Convulsiones prolongadas que pueden ser peligrosas para la vida
- Problemas de memoria y concentración si las convulsiones son repetidas
- Ahogamiento en la bañera o piscina
- Ansiedad, depresión o aislamiento social si no se maneja adecuadamente
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico adecuado y el tratamiento indicado, la mayoría de las personas con convulsiones pueden llevar una vida plena y activa. Muchas convulsiones de la infancia desaparecen con la edad. La medicina avanza y cada vez hay más herramientas para el control. Aunque el camino puede tener dificultades, usted no está solo y hay esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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