Migraña en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso que puede estar acompañado de náuseas, vómitos y una mayor sensibilidad a la luz o al ruido. No es un simple dolor de cabeza, sino una condición del sistema nervioso que puede repetirse. En los niños, las crisis suelen durar de 2 a 72 horas y pueden interferir con la escuela y las actividades cotidianas.
Datos clave
- La migraña es una afección neurológica, no es un dolor de cabeza normal ni un capricho del niño.
- Puede ser hereditaria: muchos niños con migraña tienen algún familiar directo que también la padece.
- Con un diagnóstico adecuado y un plan de manejo, la mayoría de los niños pueden tener una vida normal y disfrutar de sus actividades.
Sí, es una de las causas más frecuentes de dolor de cabeza en niños y adolescentes. Alrededor de uno de cada diez niños la padece en algún momento.
Puede afectar a niños de todas las edades, aunque es más común después de la pubertad. Antes de la pubertad, se ve con un poco más de frecuencia en niños varones; después de la pubertad, es más común en chicas.
Síntomas
- Dolor de cabeza súbito e intensísimo, descrito como 'el peor de su vida'.
- Dolor de cabeza después de un golpe o caída en la cabeza.
- Dolor de cabeza acompañado de fiebre alta, rigidez en el cuello o manchas en la piel.
- Dolor de cabeza junto con debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar, confusión o visión doble.
- Dolor de cabeza que despierta al niño del sueño y no cede con el descanso.
- ⚠Dolor de cabeza que empeora o no mejora con el reposo y los cuidados habituales en casa.
- ⚠Dolor de cabeza acompañado de vómitos repetidos que impiden beber líquidos.
- ⚠Dolor de cabeza que impide al niño acudir a la escuela o realizar sus actividades habituales durante más de un día.
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza pulsátil, como un latido, que puede estar en un lado o en los dos lados de la cabeza.
- Sensibilidad a la luz, al ruido o a los olores.
- Náuseas o vómitos.
- Dolor que empeora con el esfuerzo físico o al caminar.
- Pálidez, cansancio o irritabilidad.
Síntomas en niños
- En niños pequeños, la migraña puede aparecer como dolor de estómago, mareos, llanto o irritabilidad sin causa clara.
- Pueden tener 'aura', que son señales previas como ver puntos brillantes o líneas, sentir hormigueo en la cara o las manos, o tener dificultad para encontrar palabras.
- El dolor en los niños a veces es menos intenso que en los adultos, pero puede venir acompañado de malestar general y necesidad de dormir.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la migraña puede ser menos típica: no siempre duele tanto, pero puede provocar confusión o debilidad en un lado del cuerpo, por lo que siempre hay que descartar otros problemas de salud.
Causas
Causas principales
- La migraña es un trastorno del sistema nervioso. Se cree que ocurre una actividad eléctrica anormal en el cerebro que altera temporalmente el funcionamiento de los nervios y los vasos sanguíneos del cráneo.
- Suele ser hereditaria. Si uno o ambos padres tienen migraña, es más probable que los hijos también la tengan.
- Los desencadenantes como la falta de sueño, las comidas irregulares, el estrés escolar o ciertos alimentos pueden provocar una crisis en una persona predispuesta.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de migraña.
- Ser mujer después de la pubertad.
- Tener entre 5 y 15 años, que es la edad más frecuente de aparición.
- Cambios en el sueño o en los hábitos de comida (saltarse comidas).
- Estrés emocional, situaciones de ansiedad o exceso de actividades extraescolares.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene cualquier síntoma de la lista de emergencia (por ejemplo, un dolor de cabeza repentino e intenso, o un dolor de cabeza con rigidez en el cuello o fiebre), busque atención médica inmediata.
- Si el dolor de cabeza es tan fuerte que el niño no puede hablar, moverse o abrir los ojos normalmente, acuda a urgencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si su hijo tiene dolores de cabeza frecuentes (más de una vez por semana), pida cita con su pediatra o médico de cabecera.
- Si sospecha que podrían ser migrañas, lleve un diario con la fecha, la duración y lo que hacía el niño cuando apareció el dolor.
- Si los dolores de cabeza interfieren con el rendimiento escolar o las actividades sociales, consulte al médico para buscar un plan de manejo.
Diagnóstico
El médico hará una entrevista detallada a los padres y al niño, y realizará una exploración física completa. Le preguntará sobre la frecuencia, la duración, el tipo de dolor, los síntomas acompañantes y si hay otros miembros de la familia con migraña.
Pruebas que se pueden realizar
- En la mayoría de los casos no se necesitan pruebas complementarias.
- Si hay señales de alarma o el dolor es muy atípico, el pediatra puede solicitar análisis de sangre, una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para descartar otras afecciones.
- A veces se pide un electroencefalograma (EEG) si hay sospecha de crisis epilépticas, pero no es habitual.
Qué esperar en su cita
La evaluación suele durar entre 30 y 60 minutos. Es probable que el médico le pida que lleve un calendario del dolor de cabeza durante unas semanas. Anotará cuándo ocurre, qué comió el niño, cómo durmió, qué actividades hizo y qué medicamentos tomó. Esto ayuda a identificar desencadenantes y a confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
El tratamiento de la migraña en niños tiene dos objetivos: aliviar la crisis cuando aparece y prevenir futuras crisis. Siempre debe estar indicado por un médico, normalmente un pediatra o un neurólogo infantil. En general, se empieza por medidas no farmacológicas y, si no son suficientes, se consideran medicamentos recetados. Nunca se debe automedicar a un niño sin supervisión médica.
Autocuidado en el hogar
- Acostar al niño en una habitación tranquila, oscura y sin ruidos.
- Aplicar una compresa fría o un paño húmedo sobre la frente.
- Ofrecer agua u otros líquidos para mantenerlo hidratado.
- Animarle a dormir, ya que el sueño suele aliviar el dolor.
- Llevar un registro de los posibles desencadenantes para evitarlos en el futuro.
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar tratamientos para detener una crisis en cuanto comienza (los llamados abortivos) y, si las crisis son muy frecuentes, medicamentos preventivos que se toman a diario para reducirlas. Estos fármacos se eligen según la edad y el peso del niño, y siempre con un seguimiento médico. Es importante preguntar al profesional sobre los posibles efectos y cuándo debe acudir de nuevo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la migraña en niños. Solo se considera en casos excepcionales y siempre después de una valoración completa por un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Vivir con migraña implica aprender a reconocer las primeras señales de una crisis y a actuar rápido. Mantener una rutina diaria regular ayuda mucho: horarios fijos para dormir, comer y hacer actividades. Hable con el colegio para que el niño pueda descansar si lo necesita durante una crisis.
Consejos de estilo de vida
- Dormir las horas adecuadas para su edad, siempre a la misma hora.
- No saltarse comidas y mantener horarios regulares de alimentación.
- Realizar actividad física moderada de forma diaria, como caminar, montar en bicicleta o nadar.
- Limitar el tiempo de pantallas y hacer pausas cuando utilice dispositivos.
- Aprender técnicas de relajación o respiración profunda para manejar el estrés.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada y el ejercicio regular son clave para reducir la frecuencia de las crisis. Evite, en la medida de lo posible, los alimentos que note como desencadenantes en su hijo, como el chocolate, los quesos curados, los embutidos o las bebidas con cafeína. Pero no elimine alimentos de la dieta sin hablar antes con el médico.
Salud mental y bienestar emocional
La migraña puede provocar ansiedad, miedo a que aparezca el dolor o bajo estado de ánimo. Es importante que el niño se sienta escuchado y apoyado. Si observa cambios importantes de ánimo, tristeza o aislamiento, coméntelo con el pediatra. Si en algún momento el niño presenta pensamientos de hacerse daño o de suicidio, busque ayuda profesional de inmediato y llame a los servicios de emergencia.
Prevención
La migraña no siempre se puede prevenir por completo, pero sí se pueden reducir mucho las crisis. Evitar los desencadenantes, mantener una buena higiene del sueño y una rutina regular son medidas eficaces. Si las crisis son muy frecuentes, el médico puede valorar tratamientos preventivos que se toman a diario.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede volverse crónico y afectar al rendimiento escolar y a la vida social.
- Puede provocar absentismo escolar y dificultades para concentrarse en clase.
- En casos poco habituales, el uso excesivo de medicamentos para el dolor puede empeorar las crisis (lo que se llama cefalea por medicación).
Pronóstico a largo plazo
Con un buen diagnóstico y un plan de tratamiento adaptado, la mayoría de los niños con migraña mejoran notablemente y pueden llevar una vida completamente normal. Muchos niños dejan de tener migrañas cuando llegan a la edad adulta. El apoyo de la familia y el seguimiento médico son los pilares para un buen pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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