Migraña en adultos mayores
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso y pulsátil, que puede acompañarse de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido. No es solo un dolor de cabeza fuerte: es una afección del sistema nervioso que afecta el funcionamiento del cerebro.
Datos clave
- No es un simple dolor de cabeza; es un trastorno neurológico.
- Puede aparecer por primera vez después de los 60 años.
- Los síntomas en personas mayores pueden ser diferentes y a menudo se confunden con otros problemas de salud.
- Existen formas de tratamiento y prevención seguras, aunque requieren ajustes especiales en esta etapa de la vida.
Es menos frecuente que en los jóvenes, pero sigue siendo una afección común. Se estima que alrededor del 2% al 5% de las personas mayores de 60 años la padecen, aunque muchos casos no se diagnostican correctamente.
Afecta a hombres y mujeres, aunque las mujeres la padecen con más frecuencia. Puede comenzar en la juventud o aparecer por primera vez en la vejez.
Síntomas
- Dolor de cabeza repentino e intenso (el peor de su vida). Llame a emergencias de inmediato.
- Dolor de cabeza acompañado de debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar, confusión o visión doble.
- Dolor de cabeza con fiebre y rigidez en el cuello.
- Dolor de cabeza después de un golpe en la cabeza.
- Desmayo o pérdida de conciencia.
- ⚠Dolor de cabeza persistente que no mejora con reposo o con los tratamientos habituales.
- ⚠Cambio en el patrón habitual de los dolores de cabeza.
- ⚠Dolor de cabeza que despierta del sueño.
- ⚠Dolor de cabeza con enrojecimiento ocular o problemas visuales leves.
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza intenso, generalmente en un solo lado, con sensación de latido o pulsación.
- Náuseas o vómitos.
- Sensibilidad a la luz, los sonidos o los olores.
- Dolor que empeora al realizar actividad física leve.
Síntomas en niños
- En los niños, la migraña puede producir dolor abdominal, mareos o vómitos sin dolor de cabeza evidente.
- Los episodios suelen ser más cortos que en los adultos.
- Puede haber sensibilidad a la luz o al ruido, aunque el niño no siempre sabe explicarlo.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser menos intenso o atípico, y el aura (alteraciones visuales previas) es menos frecuente.
- Pueden presentarse síntomas confusos como mareo, debilidad o dolor en toda la cabeza en lugar de un solo lado.
- Algunas personas mayores describen el dolor como opresivo o sordo, en vez de pulsátil.
- Los episodios pueden durar más tiempo que en los jóvenes.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce por completo, pero se relaciona con una actividad anormal de las neuronas y cambios en los vasos sanguíneos del cerebro.
- Existe un componente genético: es más probable si hay familiares cercanos con migraña.
- Se han observado cambios en los niveles de sustancias químicas del cerebro, como la serotonina.
Factores de riesgo
- Edad avanzada y presencia de otras enfermedades como hipertensión o diabetes.
- Haberse tenido migraña desde joven y notar cambios en su patrón.
- Estrés, falta de sueño o cambios repentinos en los horarios de comida.
- Ciertos alimentos o bebidas como alcohol, chocolate, queso curado o cafeína en exceso.
- Tomar analgésicos con frecuencia, lo que puede empeorar los episodios.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor de cabeza es súbito, muy intenso o diferente a todos los anteriores.
- Si se acompaña de síntomas neurológicos nuevos como debilidad, entumecimiento, visión doble o dificultad para hablar.
- Si tiene fiebre, rigidez de cuello o sarpullido junto con el dolor de cabeza.
Programe una cita de rutina si:
- Si los dolores de cabeza son frecuentes o interfieren con su vida cotidiana.
- Si necesita tomar calmantes más de dos días a la semana.
- Si nota que la intensidad o la forma del dolor han cambiado.
Diagnóstico
El médico preguntará en detalle sobre los síntomas, su historial clínico y los medicamentos que toma. Realizará un examen físico y neurológico. Llevar un diario de los dolores de cabeza (cuándo ocurren, cuánto duran, qué los desencadena) es de gran ayuda.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar problemas como anemia, infecciones o tiroides alterada.
- Tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética (RMN) del cerebro, especialmente si hay síntomas atípicos.
- Electroencefalograma (EEG) si se sospecha actividad convulsiva, menos frecuente.
Qué esperar en su cita
Es normal que el médico haga muchas preguntas y solicite pruebas para descartar afecciones secundarias. El diagnóstico de la migraña se basa sobre todo en los síntomas y la exploración física; las pruebas ayudan a confirmar que no sea otra la causa.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar el episodio agudo y prevenir los futuros. En personas mayores es fundamental adaptar cualquier tratamiento a su estado de salud y a los otros medicamentos que tomen.
Autocuidado en el hogar
- Descansar en una habitación oscura y silenciosa.
- Aplicar una compresa fría o caliente en la cabeza o el cuello.
- Practicar ejercicios de respiración profunda o relajación.
- Mantener horarios regulares de sueño y comidas.
- Beber agua suficiente para evitar la deshidratación.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para calmar el dolor durante un episodio y otros que se toman de forma regular para prevenir la aparición de la migraña. Sin embargo, en adultos mayores se deben evitar ciertos medicamentos que aumentan el riesgo de sangrado o daño renal. El médico elegirá la mejor opción según el perfil de cada paciente. Nunca se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se realiza cirugía para tratar la migraña.
Vivir con esta afección
Vivir con migraña implica aprender a identificar qué la desencadena y manejar el estrés. Mantener una rutina diaria con horarios estables para dormir, comer y hacer actividad física suave ayuda a reducir los episodios.
Consejos de estilo de vida
- Llevar un diario de episodios, alimentos y actividades.
- Dormir entre 7 y 8 horas, con horarios constantes.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y cafeína.
- Practicar técnicas de relajación, como meditación o yoga.
- Realizar ejercicio moderado, como caminar o nadar.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y con horarios fijos ayuda a prevenir las crisis. Evite saltarse comidas o beber poca agua. El ejercicio moderado y regular mejora la circulación y reduce el estrés, pero siempre sin excederse ni forzar el cuerpo.
Salud mental y bienestar emocional
La migraña puede provocar ansiedad, depresión o sensación de aislamiento, especialmente en la vejez. Es importante hablar con el médico y buscar apoyo emocional. Si en algún momento siente angustia intensa o pensamientos de hacerse daño, pida ayuda de inmediato: acuda a urgencias o llame a una línea de apoyo.
Prevención
No siempre se puede prevenir por completo, pero sí reducir la frecuencia e intensidad. Identificar los desencadenantes, mantener hábitos saludables y, en algunos casos, tomar medicamentos preventivos recetados por el médico pueden ayudar.
Vacunas
Las vacunas no previenen la migraña directamente, pero es importante mantenerse al día con las vacunas recomendadas para evitar infecciones que a veces desencadenan dolores de cabeza.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para la migraña. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica del médico, por lo que siempre se recomienda consultar ante cualquier duda.
Complicaciones
Si no se trata
- Episodios frecuentes e intensos que dificultan la vida diaria y pueden provocar aislamiento social.
- Aparición de dolor de cabeza crónico por el uso excesivo de analgésicos.
- En casos poco frecuentes, complicaciones como una migraña que dura más de 72 horas o un ictus migrañoso.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mayores logra reducir los episodios y mantener una buena calidad de vida. La migraña es una afección crónica, pero no daña el cerebro a largo plazo y existen muchas herramientas para controlarla.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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