Migraña: cuidados básicos para sentirte mejor
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso y pulsante, que suele afectar a un lado de la cabeza. Puede venir acompañada de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido. Es una enfermedad del sistema nervioso, no un simple dolor de cabeza.
Datos clave
- La migraña es un trastorno neurológico, no un dolor de cabeza común.
- Puede durar de 4 a 72 horas si no se trata.
- En muchas personas hay señales de aviso antes del dolor, como ver luces o puntos ciegos.
- No tiene cura, pero sí hay muchas formas de controlar los síntomas y prevenir los ataques.
Sí, es muy común. Se estima que alrededor de 1 de cada 7 personas en el mundo tiene migrañas.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en mujeres que en hombres. También es común que comience en la adolescencia o en la edad adulta temprana.
Síntomas
- Dolor de cabeza repentino y muy intenso, como un trueno (el peor dolor de tu vida).
- Dolor de cabeza acompañado de debilidad en un brazo o pierna, o dificultad para hablar.
- Confusión, pérdida del conocimiento o convulsiones.
- Rigidez del cuello con fiebre alta.
- ⚠Un dolor de cabeza que empeora progresivamente durante varios días.
- ⚠Dolor de cabeza después de un golpe en la cabeza.
- ⚠Vómitos intensos que impiden beber líquidos.
- ⚠Dolor de cabeza con visión doble o pérdida de visión.
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza moderado o intenso que pulsa, generalmente en un lado.
- Náuseas o vómitos.
- Sensibilidad a la luz, al sonido o a los olores.
- Empeoramiento con la actividad física.
- Visión borrosa o ver destellos (aura) en algunos casos.
Síntomas en niños
- Dolor de cabeza que puede estar en ambos lados de la cabeza.
- Dolor abdominal o mareos sin dolor de cabeza fuerte.
- Puede que el niño se vea pálido, somnoliento o irritable.
- Vómitos repetidos que pueden confundirse con un problema digestivo.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser menos intenso, pero la migraña puede aparecer junto con otros problemas de salud.
- Pueden presentarse cambios en la visión o mareos que se confunden con otras enfermedades.
- Es importante no automedicarse porque algunos medicamentos para el dolor pueden ser riesgosos en esta edad.
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa única. Se cree que hay una combinación de factores genéticos y ambientales.
- Durante una migraña, se producen cambios en el tronco cerebral y en el sistema trigémino (un nervio importante de la cara), junto con inflamación de los vasos sanguíneos del cerebro.
- Los cambios en los niveles de algunas sustancias químicas del cerebro, como la serotonina, pueden influir.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de migraña.
- Ser mujer, especialmente durante la menstruación.
- El estrés, la falta de sueño o los cambios en el patrón de sueño.
- Saltarse comidas o el ayuno.
- El consumo de alcohol, especialmente el vino tinto.
- Ciertos alimentos: chocolate, quesos curados, embutidos o edulcorantes.
- Cambios hormonales en las mujeres.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tus migrañas son frecuentes (más de dos o tres veces al mes) o interfieren con tu vida diaria.
- Si los tratamientos de venta libre no te ayudan.
- Si tienes un nuevo tipo de dolor de cabeza después de los 50 años.
- Si notas cambios en el patrón de tus dolores de cabeza.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta con tu médico de cabecera para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento.
- Si se recomienda, pide una derivación a un neurólogo (especialista en cerebro y sistema nervioso).
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica la migraña basándose en tus síntomas, tu historia clínica y un examen físico. No hay una prueba única para confirmarla.
Pruebas que se pueden realizar
- No suele ser necesario hacer pruebas. El médico puede pedir análisis de sangre, una tomografía (TAC) o una resonancia magnética si ve signos de alerta o si el dolor es atípico.
- Llevar un diario del dolor de cabeza puede ser muy útil para identificar desencadenantes.
Qué esperar en su cita
Durante la consulta, el médico te hará preguntas sobre tu dolor, como cuándo empezó, qué intensidad tiene, qué empeora o alivia los síntomas, y si hay antecedentes familiares. Es importante que cuentes todos tus síntomas con calma.
Tratamiento
El tratamiento de la migraña tiene dos vertientes: detener los ataques cuando aparecen y prevenirlos. Tu médico puede recomendar medicamentos, terapias y cambios en el estilo de vida. Nunca te automediques.
Autocuidado en el hogar
- Descansa en una habitación oscura, tranquila y fresca.
- Coloca un paño frío en la frente o en la nuca.
- Bebe líquidos para mantenerte hidratado, aunque sea en pequeños sorbos.
- Practica técnicas de relajación como respiración profunda, meditación o yoga.
- Identifica y evita tus desencadenantes (alimentos, olores, estrés).
- Establece un horario regular de sueño y comidas.
- Aplica una ligera presión en las sienes o date un masaje suave en el cuero cabelludo.
- Usa lentes de sol si la luz te molesta.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación durante un ataque, y otros que se toman a diario para prevenir o reducir la frecuencia de las migrañas. También hay terapias físicas o psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual o la biorregulación. Habla siempre con tu médico para saber cuál es la mejor opción para ti. No uses medicamentos sin prescripción.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la migraña. Solo se considera en casos muy específicos y severos que no mejoran con otros tratamientos, y debe ser evaluada cuidadosamente por un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Vivir con migraña a menudo significa aprender a escuchar a tu cuerpo. Lleva un diario para detectar patrones, planifica tus actividades y no te exijas demasiado en días malos. Habla con tu familia, amigos y compañeros de trabajo para que puedan apoyarte.
Consejos de estilo de vida
- Duerme entre 7 y 9 horas cada noche, con horarios regulares.
- Haz actividad física de intensidad moderada, como caminar, nadar o andar en bicicleta.
- Mantén una rutina de comidas sin saltarte almuerzos.
- Evita el exceso de cafeína y el alcohol.
- Encuentra maneras de manejar el estrés, como mindfulness o hobbies.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada puede ayudar a prevenir las migrañas. Algunas personas notan que ciertos alimentos las provocan: es útil llevar un registro. En cuanto al ejercicio, hacerlo con regularidad reduce el estrés y mejora el sueño, pero empieza despacio y con calentamiento, porque el ejercicio muy intenso puede desencadenar ataques en algunas personas.
Salud mental y bienestar emocional
Las migrañas recurrentes pueden causar ansiedad, tristeza o frustración. Es normal sentirse angustiado. No dudes en hablar con un profesional de salud mental si te sientes desbordado. Recuerda que tu bienestar emocional es parte importante del tratamiento.
Prevención
No siempre se puede prevenir una migraña, pero sí se puede reducir su frecuencia e intensidad. Identificar los factores desencadenantes y mantener un estilo de vida regular son las claves. Además, tu médico puede recomendar un tratamiento preventivo si los ataques son frecuentes.
Vacunas
No hay vacuna para la migraña. La prevención se basa en cambios de estilo de vida y, en algunos casos, en medicamentos recetados por tu médico.
Programas de detección
No se utilizan pruebas de detección regulares para la migraña. La clave está en el diagnóstico temprano y en un plan de tratamiento personalizado.
Complicaciones
Si no se trata
- Crisis migrañosas frecuentes pueden afectar tu trabajo, estudios y vida social.
- El uso excesivo de medicamentos para el dolor de cabeza puede provocar un dolor de cabeza crónico por medicación.
- En algunas personas, la migraña puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, aunque es poco frecuente.
Pronóstico a largo plazo
Con un manejo adecuado, muchas personas logran reducir la cantidad y la intensidad de las migrañas y llevar una vida activa. Aunque no siempre es fácil, es muy probable que encuentres un plan que funcione para ti.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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