Palpitaciones y alimentación: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las palpitaciones son la sensación de darte cuenta de los latidos de tu corazón. Pueden sentirse como si el corazón saltara, corriera, palpita con fuerza o aleteara en el pecho, la garganta o el cuello. A menudo son inofensivas, pero a veces pueden indicar que algo no va bien en el corazón o en la salud en general.
Datos clave
- Las palpitaciones son muy frecuentes y, en la mayoría de los casos, no indican un problema grave del corazón.
- Ciertos alimentos y bebidas como el café, el alcohol, las bebidas energéticas o los dulces en exceso pueden desencadenarlas.
- Las emociones fuertes, el estrés y la falta de sueño también pueden hacer que el corazón lata más rápido o de forma irregular.
- Una alimentación equilibrada y hábitos de vida saludables pueden reducir la frecuencia de las palpitaciones.
Sí, las palpitaciones son muy comunes. Casi todo el mundo las ha sentido alguna vez, por ejemplo después de un esfuerzo físico, durante un susto o tras beber demasiado café.
Pueden afectar a personas de cualquier edad, pero son más frecuentes en personas jóvenes y en mujeres, especialmente durante el embarazo o la menopausia. También aparecen con más frecuencia en personas con ansiedad, anemias o problemas de tiroides.
Síntomas
- Dolor o presión fuerte en el pecho, en el brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Falta de aire grave, incluso estando sentado o en reposo.
- Sudoración fría, náuseas o, al mismo tiempo, sensación de que la vida está en peligro.
- ⚠Palpitaciones acompañadas de mareo intenso o sensación de desmayo.
- ⚠Falta de aire leve pero persistente.
- ⚠Palpitaciones muy frecuentes que duran más de unos minutos o vuelven una y otra vez.
- ⚠Tienes una enfermedad del corazón conocida y notamos que las palpitaciones cambian o aumentan.
Síntomas comunes
- Sensación de que el corazón salta un latido o da vueltas en el pecho.
- El corazón late muy fuerte o muy rápido sin razón aparente.
- Notas los latidos en la garganta o en el cuello.
- Una pausa breve en el corazón y después un latido fuerte.
- Sensación de aleteo o vibración dentro del pecho.
Síntomas en niños
- Pueden decir que el corazón les brinca o les late muy rápido.
- A veces los niños no saben explicarlo y solo se ponen pálidos o se muestran cansados.
- Es normal que aparezcan cuando tienen fiebre, miedo o están haciendo deporte, pero si se repiten hay que consultar.
Síntomas en adultos mayores
- Además de notar el corazón acelerado, pueden aparecer mareos, falta de aire, fatiga y dolor en el pecho.
- Las palpitaciones en personas mayores a veces se acompañan de confusión o debilidad, incluso sin que noten el corazón latiendo rápido.
- Es importante revisarlas porque pueden estar relacionadas con enfermedades del corazón o el consumo de varios medicamentos.
Causas
Causas principales
- Cafeína en café, té, chocolate o bebidas cola y energéticas.
- Alcohol, sobre todo en grandes cantidades.
- Estrés, ansiedad o ataques de pánico.
- Falta de sueño o cansancio extremo.
- Deshidratación o bajos niveles de potasio, magnesio o calcio.
- Fiebre, infecciones o anemia.
- Problemas de tiroides, como hipertiroidismo.
- Embarazo o cambios hormonales.
- Algunos medicamentos, descongestionantes o suplementos (pregunta siempre a tu médico o farmacéutico).
Factores de riesgo
- Beber mucha cafeína o bebidas energéticas.
- Consumir alcohol o drogas estimulantes.
- Pasar por situaciones de estrés o ansiedad prolongadas.
- Tener sobrepeso o no hacer actividad física.
- Padecer hipertensión, diabetes o enfermedad del corazón.
- Tomar ciertos medicamentos para el asma, resfriados o pérdida de peso.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si las palpitaciones vienen con dolor en el pecho, desmayo, falta de aire o sudoración fría, llama a los servicios de emergencia de tu país (el 112 en España; en otros países el número es diferente).
- Si tienes palpitaciones y además diabetes, enfermedad del corazón o un marcapasos, no esperes a que pasen.
- Si las palpitaciones te impiden hacer tu vida normal y se repiten varias veces al día.
Programe una cita de rutina si:
- Cuando tengas palpitaciones por primera vez, aunque sean leves, vale la pena pedir cita con tu médico de cabecera o un cardiólogo.
- Si notas que las palpitaciones aparecen con el esfuerzo físico o emocional y te preocupan, consúltalo.
- Si además de las palpitaciones tienes cansancio, falta de aliento o hinchazón en los tobillos, pide una cita.
Diagnóstico
El médico primero te escuchará el corazón y te hará preguntas sobre cuándo aparecen las palpitaciones, cuánto duran, qué comiste o si estabas estresado. Según lo que le expliques, puede pedir pruebas para ver cómo funciona tu corazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): un registro rápido e indoloro de la actividad eléctrica del corazón.
- Holter o monitor de eventos: un dispositivo pequeño que llevas puesto durante 24 o 48 horas, o incluso más tiempo, para registrar el corazón mientras haces tu vida normal.
- Análisis de sangre: para revisar el tiroides, las sales minerales (potasio, calcio, magnesio) o si hay anemia.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver si las válvulas o el músculo cardíaco están sanos.
- Prueba de esfuerzo: caminas o pedaleas en una cinta mientras te miden el corazón, para ver cómo responde al ejercicio.
Qué esperar en su cita
Sentirás que el médico se preocupa por entender exactamente qué notas en el pecho. Las pruebas no duelen. A veces el corazón no presenta arritmias durante el tiempo del registro, por eso el médico puede pedir un monitor por más días. No te alarmes si no sale nada; eso ya es una buena señal.
Tratamiento
El tratamiento de las palpitaciones depende de la causa. Si son por estrés o cafeína, lo principal es reducir lo que las dispara. Si hay una enfermedad del corazón o una alteración del tiroides, el médico tratará ese problema de fondo. Nunca intentes automedicarte ni tomar medicamentos que no te hayan recetado.
Autocuidado en el hogar
- Limitar el café, el té, el cacao, las bebidas cola y especialmente las bebidas energéticas.
- Reducir el alcohol o evitarlo por completo.
- Beber agua con regularidad y evitar la deshidratación.
- Dormir lo suficiente y mantener un horario regular.
- Aprender técnicas de respiración o relajación para los momentos de estrés.
- Evitar las comidas muy abundantes, porque llenarse en exceso puede desencadenar palpitaciones en algunas personas.
- Si fumas, pide ayuda para dejarlo, porque la nicotina también estimula el corazón.
Tratamientos médicos
Si las palpitaciones son causadas por un problema del ritmo cardíaco, el médico puede recomendar medicamentos para controlar la frecuencia o el ritmo del corazón. En otros casos se usan procedimientos cardiovasculares como la ablación, que busca corregir el sitio del corazón que envía señales anormales. Solo se usan cuando es necesario y siempre después de un diagnóstico adecuado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria para las palpitaciones en sí. Puede estar indicada en casos de válvulas cardíacas dañadas u otras enfermedades del corazón que causan las palpitaciones, pero eso lo decide el equipo médico después de muchas pruebas. La mayoría de las personas nunca necesita cirugía.
Vivir con esta afección
Convive con las palpitaciones sin que dominen tu día. Lleva un pequeño cuaderno o notas en el teléfono donde apuntes cuándo te aparecen, qué estabas haciendo, qué habías comido y cómo te sentías. Ese registro ayudará muchísimo al médico y te dará pistas para evitar los desencadenantes.
Consejos de estilo de vida
- Come a la misma hora cada día y no te saltes comidas.
- Reduce la cafeína de forma gradual para no tener dolores de cabeza.
- Incorpora caminatas o ejercicio suave como natación o yoga, siempre con el visto bueno de tu médico.
- Aprende a decir que no a situaciones que te agobian demasiado.
- Practica respiración lenta: inspira por la nariz 4 segundos, aguanta 4 y suelta por la boca 6 segundos.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta parecida a la mediterránea o a la tradicional latinoamericana con muchas verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva. Limita las comidas muy procesadas y con mucha azúcar. Realiza ejercicio regular de intensidad moderada, como caminar 30 minutos al día, si tu médico te lo permite. Evita el ejercicio extenuante sin preparación si has tenido palpitaciones con esfuerzo.
Salud mental y bienestar emocional
Las palpitaciones pueden generar miedo y ansiedad, sobre todo si no sabes por qué pasan. A su vez, la ansiedad puede provocar más palpitaciones, creando un círculo difícil. Permítete sentir esa preocupación, pero recuerda que en la mayoría de los casos no es una emergencia. Si la ansiedad te desborda, coméntalo con tu médico o acude a un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se pueden prevenir porque a veces dependen de la genética o de cambios hormonales. Pero sí puedes reducir las palpitaciones evitando los desencadenantes habituales: la cafeína en exceso, el alcohol, el tabaco, la falta de sueño y el estrés. Comer de forma equilibrada, beber agua y hacer ejercicio también ayuda.
Programas de detección
Si tienes antecedentes familiares de problemas del corazón o arritmias, coméntalo con tu médico para que te haga chequeos periódicos del corazón. Aunque te sientas bien, una revisión de la tensión y un electrocardiograma de vez en cuando pueden dar tranquilidad.
Complicaciones
Si no se trata
- Si las palpitaciones son por una arritmia importante y no se atiende, podrías sentir mareos o desmayos frecuentes.
- En casos poco comunes, una arritmia sostenida puede debilitar el corazón y reducir su capacidad de bombear sangre.
- La preocupación constante por las palpitaciones puede derivar en ansiedad o miedo a hacer actividad física.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con palpitaciones llevan una vida totalmente normal. Cuando se entiende la causa y se ajustan la alimentación y los hábitos, las palpitaciones suelen reducirse o desaparecer. Incluso cuando hay un problema de corazón, los tratamientos actuales son muy eficaces. Aunque el camino empiece con dudas, hoy es un buen día para escuchar a tu cuerpo y pedir ayuda a un profesional.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.