Palpitaciones en el embarazo: qué debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las palpitaciones son la sensación de que el corazón late muy rápido, muy fuerte o de forma irregular. Durante el embarazo, es normal notarlas porque el corazón trabaja más para llevar sangre al bebé.
Datos clave
- Son una sensación molesta, pero casi siempre inofensiva.
- El corazón de la embarazada bombea más sangre de lo habitual, lo que puede causar palpitaciones.
- Si van acompañadas de dolor, desmayo o falta de aire, hay que buscar ayuda urgente.
Sí, es muy común. La mayoría de las mujeres embarazadas siente palpitaciones en algún momento, sobre todo en el segundo y tercer trimestre.
Puede afectar a cualquier embarazada, aunque es más frecuente en quienes tienen anemia, ansiedad, problemas previos del corazón o embarazo múltiple.
Síntomas
- Dolor o presión fuerte en el pecho.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Falta de aire intensa o que empeora.
- Palpitaciones muy rápidas que no se detienen al descansar.
- Sangrado vaginal abundante.
- ⚠Palpitaciones frecuentes que empeoran con el paso de los días.
- ⚠Mareos repetidos sin llegar a desmayarse.
- ⚠Hinchazón repentina en piernas o tobillos.
- ⚠Palpitaciones acompañadas de mucha ansiedad o angustia.
Síntomas comunes
- Sensación de que el corazón va muy rápido o se salta latidos.
- Latidos fuertes o golpes en el pecho.
- Aleteo o cosquilleo en el pecho o la garganta.
- Palpitaciones que aparecen al acostarse o al hacer esfuerzo.
Síntomas en niños
- Este artículo trata sobre el embarazo. En niños, las palpitaciones deben ser valoradas siempre por un pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- En embarazadas de más edad, las palpitaciones pueden ir acompañadas de falta de aire, molestia en el pecho o mareos, y conviene consultar antes.
Causas
Causas principales
- Aumento de la cantidad de sangre en el cuerpo y del trabajo del corazón.
- Cambios hormonales propios del embarazo.
- Estrés, ansiedad o miedo.
- Consumo de cafeína o falta de sueño.
- Anemia (niveles bajos de hierro en la sangre).
Factores de riesgo
- Tener antecedentes de arritmias o latidos irregulares.
- Enfermedad del corazón diagnosticada antes del embarazo.
- Embarazo de gemelos o mellizos.
- Anemia.
- Alteraciones de la glándula tiroides.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si las palpitaciones van acompañadas de dolor en el pecho, desmayo o falta de aire.
- Si el corazón late muy rápido y no se normaliza con el reposo.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas palpitaciones con frecuencia, aunque sean leves.
- Si tienes antecedentes de problemas del corazón o de ritmo cardíaco.
Diagnóstico
Tu médico o matrona te preguntará cuándo y cómo aparecen las palpitaciones. Te tomará el pulso, te escuchará el corazón y, si hace falta, pedirá pruebas para saber si existe alguna alteración del ritmo.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón en ese momento.
- Monitor Holter: un pequeño aparato que registra el corazón durante 24 horas o más.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver su estructura y funcionamiento.
- Análisis de sangre: para descartar anemia o problemas de tiroides.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas son sencillas y no duelen. Puede que te pidan ir sin ropa ajustada o llevar el registro durante un día completo. No te preocupes, no afectan al bebé.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. En muchos casos basta con descansar, reducir la cafeína y controlar la ansiedad. Si hay una arritmia o una enfermedad del corazón, el equipo médico planificará contigo la mejor manera de cuidar tu salud y la del bebé.
Autocuidado en el hogar
- Descansa siempre que puedas y evita el exceso de esfuerzo.
- Reduce la cafeína: café, té, refrescos de cola y chocolate.
- Bebe suficiente agua a lo largo del día.
- Practica respiración pausada o relajación cuando notes las palpitaciones.
- Duerme de lado, especialmente en los últimos meses.
Tratamientos médicos
Si es necesario, tu médico puede recetar medicamentos seguros para el embarazo que ayuden a controlar el ritmo del corazón. También puede recomendarte técnicas para evitar los episodios. Nunca tomes medicamentos por tu cuenta durante el embarazo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Solo en casos muy raros y graves, como arritmias complejas o problemas estructurales del corazón, se plantea un procedimiento especializado. Esto siempre se decide junto a un equipo de cardiología y obstetricia, valorando los riesgos y beneficios para ti y para el bebé.
Vivir con esta afección
Lleva un pequeño registro de cuándo aparecen las palpitaciones y con qué las relacionas: esfuerzo, emociones, comidas o descanso. Ese diario ayuda mucho a tu equipo de salud.
Consejos de estilo de vida
- Haz ejercicio moderado, como caminar, siempre que tu médico lo permita.
- Evita el tabaco y el alcohol.
- Come porciones pequeñas y frecuentes para evitar bajadas de azúcar.
- No permanezcas mucho tiempo boca arriba al final del embarazo.
Dieta y ejercicio
Come alimentos ricos en hierro, como lentejas, espinacas y carnes magras, para prevenir la anemia. Realiza actividad suave de forma regular, pero consulta antes con tu profesional de salud sobre qué ejercicio es mejor para ti.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir palpitaciones puede generar miedo o ansiedad. Es normal, pero si la angustia es muy grande o te impide hacer tu vida normal, pide ayuda. Cuidar tu salud emocional también es cuidar a tu bebé.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, pero se reduce la probabilidad llevando una vida sana, durmiendo lo suficiente, evitando la cafeína en exceso y manejando el estrés.
Complicaciones
Si no se trata
- En la mayoría de los casos no hay complicaciones.
- Si existe una arritmia importante no tratada, el riego de sangre al bebé o a tu propio corazón podría verse afectado.
- En situaciones poco frecuentes, las palpitaciones pueden provocar mareos o desmayos, con riesgo de caídas.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las mujeres con palpitaciones en el embarazo tiene un embarazo y un parto normales. Con un buen seguimiento y algunos cambios de hábitos, puedes controlar los síntomas y vivir esta etapa con tranquilidad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.