Várices y vida familiar
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las várices (venas varicosas) son venas hinchadas, retorcidas y con un color azulado o morado que se ven bajo la piel, sobre todo en las piernas. Ocurren cuando las pequeñas válvulas dentro de las venas no funcionan bien y la sangre se acumula en lugar de subir al corazón. Son comunes y, en la mayoría de los casos, no representan un peligro grave, pero pueden causar molestias.
Datos clave
- Las várices son venas dilatadas que suelen aparecer en las piernas.
- No siempre causan dolor, pero pueden provocar pesadez, ardor o hinchazón.
- Existen hábitos y tratamientos que ayudan a aliviar los síntomas y a prevenir complicaciones.
Sí, es muy común. Se estima que muchos adultos tienen várices en algún grado, y su frecuencia aumenta con la edad. Son más habituales en las mujeres.
Pueden afectar a cualquier persona, pero son más frecuentes en quienes pasan mucho tiempo de pie o sentadas, tienen antecedentes familiares, han estado embarazadas, tienen sobrepeso o están en edad madura.
Síntomas
- Hinchazón repentina, dolor intenso, enrojecimiento o calor en una pierna, que podría ser señal de un coágulo en una vena profunda.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho, que podría indicar que un coágulo ha viajado a los pulmones.
- ⚠Sangrado de una váriz
- ⚠Una úlcera o llaga en la pierna que no cicatriza
- ⚠Dolor muy fuerte y repentino en la pierna que impide moverla normalmente
Síntomas comunes
- Dolor o sensación de pesadez en las piernas
- Hinchazón en los tobillos y los pies
- Picazón, ardor o pulso alrededor de la vena
- Calambres musculares en las piernas, especialmente por la noche
- Cambios en el color o el grosor de la piel cerca de la vena
Causas
Causas principales
- Las válvulas venosas se debilitan o se dañan y no dejan que la sangre suba correctamente hacia el corazón.
- La sangre se acumula en la vena y hace que se estire y se retuerza, formando una váriz.
- El embarazo, el exceso de peso o estar mucho tiempo sin moverse pueden aumentar la presión en las venas de las piernas.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de várices
- La edad avanzada
- Ser mujer y los cambios hormonales
- El embarazo
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado
- Tener sobrepeso u obesidad
- Falta de actividad física regular
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes hinchazón, enrojecimiento, calor o dolor intenso en una pierna, busca atención médica el mismo día, ya que podría ser un coágulo.
- Si una váriz sangra o aparece una herida que tarda en sanar, consulta de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si las piernas te duelen, están pesadas o se hinchan con frecuencia.
- Si notas que las várices crecen, se oscurecen o te causan comezón.
- Si quieres comentar opciones para mejorar tus síntomas y tu calidad de vida.
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica las várices mediante una revisión física de las piernas mientras estás de pie y acostado. También te preguntará por tus síntomas, antecedentes familiares y estilo de vida.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de las piernas
- Ecografía doppler venosa: una prueba indolora que permite ver cómo fluye la sangre por las venas
- En algunos casos, otras pruebas de imagen si el médico lo considera necesario
Qué esperar en su cita
La consulta es sencilla y no requiere preparación. El médico querrá saber cuánto tiempo llevas con molestias, qué las empeora y si hay factores de riesgo. Si te hacen una ecografía, es una prueba rápida y sin dolor.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, evitar que las várices empeoren, prevenir complicaciones y, si lo deseas, mejorar el aspecto de las piernas. El médico recomendará la mejor opción según tu caso y tus preferencias.
Autocuidado en el hogar
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón varias veces al día, durante 15 a 20 minutos.
- Usar medias de compresión si tu médico las recomienda y te enseña a usarlas.
- Evitar estar de pie o sentado por mucho tiempo; hacer pausas para caminar.
- Realizar actividad física regular, como caminar a paso ligero.
- Mantener un peso saludable.
Tratamientos médicos
Existen procedimientos para tratar las várices que se realizan en consultorios u hospitales. El médico puede recomendar escleroterapia (inyectar una solución que cierra la vena), ablación por láser o radiofrecuencia (aplicar calor para sellar la vena), o cirugía en ciertos casos. No se mencionan medicamentos específicos porque la elección depende de la evaluación individual que haga tu médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser una opción si las várices causan dolor intenso, úlceras difíciles de sanar o si hay complicaciones como coágulos. Tu médico te explicará los beneficios y riesgos de acuerdo con tu situación.
Vivir con esta afección
Organiza tu día para hacer pausas con movimiento. Si trabajas sentada, levántate cada hora y camina unos pasos. Si pasas mucho tiempo de pie, cambia el peso de una pierna a otra y da pequeños paseos. Estos hábitos ayudan a que la sangre circule y evitan que los síntomas empeoren.
Consejos de estilo de vida
- Mueve las piernas siempre que puedas, aunque sea por unos minutos.
- Descansa con los pies elevados sobre un cojín.
- Elige calzado cómodo, de tacón bajo, y evita las medias o calcetines muy ajustados.
- Haz estiramientos de pantorrilla a lo largo del día.
- No cruces las piernas cuando estés sentada por mucho tiempo.
Dieta y ejercicio
Una alimentación rica en fibra, frutas, verduras y agua ayuda a evitar el estreñimiento, que puede aumentar la presión en las venas. El ejercicio regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta, al menos 30 minutos al día, mejora la circulación y fortalece las piernas.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupada, incómoda o menos segura por la apariencia de las várices. Hablar con tu pareja, familia o amigos sobre cómo te sientes puede ser de gran ayuda. También puedes pedir orientación a tu médico o a un profesional de salud mental si la preocupación te afecta mucho.
Prevención
No siempre se pueden prevenir las várices, sobre todo si hay antecedentes familiares. Sin embargo, llevar una vida activa, evitar el sobrepeso y hacer pausas para moverte puede reducir el riesgo de que aparezcan o empeoren.
Programas de detección
No existe una prueba de detección sistemática para las várices. Si tienes factores de riesgo o síntomas, el médico puede solicitar una ecografía para evaluar el flujo sanguíneo.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor, pesadez e hinchazón crónicos en las piernas.
- Cambios en la piel, como oscurecimiento, endurecimiento o eccema.
- Úlceras venosas, que son heridas que tardan mucho en cicatrizar.
- Formación de coágulos en las venas superficiales (tromboflebitis) o, en casos más serios, en venas profundas.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con várices llevan una vida normal y activa. Con buenos hábitos, tratamiento adecuado y revisiones médicas cuando hace falta, los síntomas pueden controlarse bien. Las várices no son una condición alarmante, pero conviene cuidarlas para evitar complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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