Várices en niños: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las várices son venas hinchadas y retorcidas que se ven bajo la piel, generalmente en las piernas. En los niños, son poco frecuentes y suelen estar relacionadas con problemas en la formación de las venas desde el nacimiento.
Datos clave
- Las várices en niños son raras y, en la mayoría de los casos, no causan problemas serios.
- Muchas veces aparecen como manchas azuladas o bultitos blandos en la piel, sin dolor.
- El médico puede confirmar el diagnóstico con una prueba llamada ecografía Doppler, que no duele.
- Si no causan molestias, no siempre necesitan tratamiento; solo se vigilan con controles.
No es común. Las várices son mucho más frecuentes en adultos, especialmente después de los 50 años. En niños, aparecen en menos del 1% de los casos.
Pueden aparecer en bebés, niños y adolescentes. Son más frecuentes en niñas y en personas que tienen familiares cercanos con várices o problemas venosos.
Síntomas
- Dolor muy fuerte y repentino en la pierna, con inflamación y enrojecimiento
- Dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos con sangre (pueden ser signos de un coágulo que viajó a los pulmones)
- Sangrado abundante de una várice que no se detiene con presión
- Pierna muy hinchada, pálida o fría de repente
- ⚠Dolor en la pierna que empeora con el paso de las horas
- ⚠La piel sobre la vena se pone muy roja, caliente o con ampollas
- ⚠Fiebre con una vena abultada y dolorosa
- ⚠Una várice que sangra o supura líquido
Síntomas comunes
- Dolor o sensación de pesadez en las piernas
- Hinchazón de tobillos, sobre todo al final del día
- Picazón o ardor en la zona de la vena
- Venas visibles de color azul o morado, abultadas o retorcidas
- Piel seca o con manchas cerca de la vena
Síntomas en niños
- Muchos niños no tienen ningún síntoma y solo se nota una vena abultada o una mancha azulada.
- A veces hay sensación de cansancio o calambres en las piernas por la noche.
- En bebés, puede verse un bultito blando bajo la piel, que es una vena dilatada.
Síntomas en adultos mayores
- En los adultos, los síntomas suelen ser más frecuentes y evidentes: dolor intenso, ardor, calambres musculares, hinchazón en tobillos y piernas, y cambios en la piel como oscurecimiento o úlceras.
- Las várices en adultos pueden sangrar o formar coágulos, algo que es muy raro en niños.
Causas
Causas principales
- Debilidad de las paredes de las venas, que se estiran y se ensanchan
- Válvulas de las venas que no funcionan bien (esas válvulas ayudan a que la sangre suba hacia el corazón y no baje)
- Presión alta dentro de las venas
- Problemas congénitos en el desarrollo de las venas, es decir, que el niño nace con una malformación venosa
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de várices o problemas venosos
- Sobrepeso u obesidad
- Pasar muchas horas de pie o sentado sin moverse
- Cambios hormonales durante la pubertad
- Haber nacido con malformaciones en las venas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la vena duele mucho, sangra, o la pierna se hincha o cambia de color
- Si hay fiebre, enrojecimiento o calor en la zona
- Si el niño cojea o deja de usar una pierna sin motivo claro
Programe una cita de rutina si:
- Si notas una vena abultada o manchas azuladas en la piel de tu hijo y quieres que un médico lo evalúe
- Si tu hijo se queja de dolor, pesadez o calambres en las piernas más de una vez
- Si hay antecedentes familiares de várices y te preocupa
Diagnóstico
El médico hará preguntas sobre los síntomas y revisará las piernas del niño. También puede pedir una ecografía Doppler, que es una prueba indolora que muestra cómo fluye la sangre por las venas y si las válvulas funcionan bien.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: el médico observa y toca la zona
- Ecografía Doppler: prueba con un aparato que se desliza sobre la piel con gel, no duele ni usa radiación
- En casos especiales, resonancia magnética u otros estudios para ver el interior de las malformaciones venosas
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser tranquila y no duele. El niño estará despierto y el médico le pedirá que se acueste o se ponga de pie para ver las venas. La ecografía dura entre 15 y 30 minutos.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa, la edad del niño y de si hay síntomas o no. En muchos niños, solo se necesita vigilar las várices y llevar hábitos saludables. Si causan molestias o hay un problema de fondo, el especialista indicará la mejor opción.
Autocuidado en el hogar
- Hacer ejercicio moderado, como caminar, nadar o montar en bicicleta
- Elevar las piernas cuando el niño está descansando o durmiendo
- Evitar estar mucho tiempo de pie o sentado, y mover las piernas con frecuencia
- Mantener un peso saludable
- Usar ropa holgada, que no apriete la cintura o las piernas
Tratamientos médicos
Existen tratamientos como la escleroterapia, en la que se inyecta una sustancia en la vena para que se cierre, o el láser. También puede usarse una técnica llamada ablación con calor. En algunos casos, se realiza una cirugía para extirpar las venas dañadas. Estos procedimientos deben ser realizados por un especialista en cirugía vascular o radiología intervencionista. El médico decidirá siempre el tratamiento adecuado, y en niños se evita cualquier procedimiento innecesario. No se usan medicamentos para disolver las várices en niños.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera solo si hay dolor importante, sangrado, úlceras en la piel, o si la várice es muy grande y afecta la calidad de vida del niño. No se opera por razones estéticas en la infancia.
Vivir con esta afección
Vivir con várices en la infancia suele ser fácil. La mayoría de los niños no tiene molestias y puede hacer una vida completamente normal. Es importante que los padres ayuden al niño a entender qué son estas venas y que no le impiden hacer deporte o jugar. Se deben seguir las recomendaciones del médico y acudir a las revisiones para controlar que todo vaya bien.
Consejos de estilo de vida
- Mantener las piernas en alto al leer, ver televisión o dormir
- Evitar cruzar las piernas cuando está sentado
- Tomar agua suficiente durante el día
- Hacer ejercicio físico de forma regular
- Evitar ropa o calzado muy ajustado
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada, con frutas, verduras, cereales integrales y poca sal, ayuda a mantener la circulación en buen estado. El ejercicio regular, como correr, nadar o andar en bicicleta, fortalece las piernas y favorece que la sangre suba hacia el corazón. El médico puede indicar qué actividad es mejor para cada niño.
Salud mental y bienestar emocional
Aunque las várices no suelen afectar la salud física en los niños, pueden causar vergüenza o preocupación por su aspecto. Es importante hablar con el niño y explicarle que es algo normal y que no define quién es. Si se nota tristeza, ansiedad o rechazo a mostrar las piernas, conviene buscar ayuda de un profesional de salud mental o de apoyo escolar.
Prevención
No siempre se puede prevenir, sobre todo si la causa es genética o está presente desde el nacimiento. Pero llevar hábitos saludables desde pequeño, como hacer ejercicio, mantener un peso adecuado y no estar mucho tiempo quieto, ayuda a que las venas se mantengan en buen estado y a evitar que las várices empeoren.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir las várices. Es importante cumplir con el calendario de vacunación habitual de cada país para proteger la salud general del niño.
Programas de detección
No existe una prueba especial de detección para várices en niños. El médico puede revisar las piernas durante los controles de crecimiento y desarrollo, o cuando haya alguna molestia.
Complicaciones
Si no se trata
- Piel seca, con picazón o manchas de color oscuro
- Inflamación de una vena (flebitis), que causa dolor y enrojecimiento
- Sangrado de una várice si se golpea o se corta
- Úlceras en la piel, aunque esto es muy raro en niños y más frecuente en adultos
Pronóstico a largo plazo
En la mayoría de los niños, las várices no causan complicaciones y pueden mantenerse igual o mejorar con el tiempo. Si se necesita tratamiento, los resultados suelen ser muy buenos. Con un buen control médico y hábitos saludables, el niño puede hacer una vida completamente normal y activa.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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