Várices en el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las várices son venas hinchadas, retorcidas y abultadas que se ven debajo de la piel, generalmente en las piernas. En el embarazo, son muy comunes porque el bebé y el útero en crecimiento presionan las venas de la pelvis y las piernas, y las hormonas del embarazo relajan las paredes de las venas.
Datos clave
- Las várices aparecen con frecuencia en las piernas, pero también pueden aparecer en la vulva o el recto (hemorroides).
- En la mayoría de los casos solo causan molestias leves y no son peligrosas para la madre o el bebé.
- La mayoría de las várices mejoran o desaparecen después del parto en unos meses.
Sí, es muy común. Se estima que casi la mitad de las mujeres embarazadas desarrollan várices en algún momento del embarazo.
Afecta a mujeres embarazadas, en especial a quienes ya las han tenido antes, tienen antecedentes familiares de várices, tienen sobrepeso, esperan gemelos o múltiples, o pasan mucho tiempo de pie o sentadas.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en una pierna
- Pierna muy hinchada, caliente, roja o con dolor al tacto (puede ser un coágulo)
- Falta de aire repentina, dolor en el pecho o tos con sangre (pueden ser señales de un coágulo en los pulmones)
- ⚠Hinchazón de pierna que no mejora o empeora con el paso de las horas
- ⚠Llaga o úlcera cerca de una vena varicosa
- ⚠Sangrado de una vena varicosa
- ⚠Bulto duro y doloroso en una vena
Síntomas comunes
- Dolor, pesadez o sensación de ardor en las piernas
- Hinchazón de tobillos y pies
- Calambres musculares en las piernas, especialmente de noche
- Picazón en la piel sobre la vena
- Venas de color azulado o morado, visibles, abultadas o retorcidas
Causas
Causas principales
- El útero en crecimiento presiona las venas de la zona pélvica y de las piernas.
- Las hormonas del embarazo, como la progesterona, relajan las paredes de las venas, haciendo que se dilaten.
- El volumen de sangre aumenta durante el embarazo, lo que llena más las venas y aumenta la presión.
- El retorno de la sangre desde las piernas al corazón se hace más lento.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de várices
- Embarazos anteriores
- Edad avanzada de la madre
- Sobrepeso u obesidad antes o durante el embarazo
- Permanecer de pie o sentada durante muchas horas
- Embarazo de gemelos, trillizos o más bebés
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta síntomas de emergencia: dolor intenso, hinchazón con calor, enrojecimiento, falta de aire o dolor en el pecho.
- Si nota una llaga que no sana o sangrado en la zona de las várices.
Programe una cita de rutina si:
- Si las várices le causan dolor o molestias que interfieren con el día a día.
- Si le preocupa el aspecto de sus piernas o nota algún cambio en la piel.
- Si aparece un bulto duro o muy sensible en una vena, aunque no duela mucho.
Diagnóstico
El médico o la matrona generalmente diagnostican las várices con un examen físico. Observarán sus piernas y palparán las venas. A veces, piden una ecografía Doppler, que es una prueba de ultrasonido que muestra cómo fluye la sangre por las venas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de las piernas
- Ecografía Doppler
Qué esperar en su cita
La consulta es sencilla y sin dolor. Primero le harán preguntas sobre sus síntomas, su salud y su embarazo. Luego, revisarán sus piernas. Si le hacen la ecografía, verá cómo un profesional pasa un pequeño dispositivo con gel por su pierna. No duele y es segura para usted y para el bebé.
Tratamiento
El tratamiento de las várices en el embarazo se enfoca en aliviar las molestias y evitar que empeoren. Generalmente, no se necesitan medicamentos ni procedimientos; bastan los cuidados personales y cambios en el estilo de vida. Después del parto, muchas várices mejoran y pueden desaparecer sin tratamiento.
Autocuidado en el hogar
- Eleve las piernas por encima del nivel del corazón cuando esté acostada o descansando.
- Camine o nade moderadamente, con el permiso de su médico.
- Evite estar de pie o sentada mucho tiempo; haga pausas y camine cada hora.
- Use medias de compresión si su médico o matrona se las recomienda.
- Duerma de lado, especialmente del lado izquierdo, para mejorar la circulación.
- Evite ropa ajustada en la cintura, el abdomen o las piernas.
Tratamientos médicos
Si las várices causan dolor importante o aparecen complicaciones, el médico puede hablarle de procedimientos como la escleroterapia (una inyección que cierra la vena), el láser endovenoso o una cirugía menor. Estas opciones generalmente se posponen hasta después del parto y la lactancia, a menos que exista una urgencia. Nunca use cremas, inyecciones o remedios sin consultar primero con un profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía de várices normalmente se deja para después del embarazo y la lactancia. Se considerará solo si hay una complicación grave, como sangrado o un coágulo que no responde al tratamiento. Su especialista decidirá el mejor momento y la técnica más adecuada.
Vivir con esta afección
Vivir con várices durante el embarazo lleva un poco de paciencia y cuidado diario. Aplicar las medidas de autoayuda, elevar las piernas y mantenerse activa puede reducir mucho las molestias. Recuerde que es una etapa temporal que suele mejorar después de dar a luz.
Consejos de estilo de vida
- Camine un poco todos los días, aunque sea unos minutos.
- Haga ejercicios suaves como natación o yoga prenatal, con autorización médica.
- Mantenga un peso saludable dentro de lo recomendado para su embarazo.
- Evite el calor excesivo en las piernas, como saunas, baños muy calientes o estar mucho tiempo bajo el sol.
- Si trabaja de pie o sentada, mueva las piernas, flexionando los tobillos de vez en cuando.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, para evitar el estreñimiento. El esfuerzo para ir al baño aumenta la presión en las venas y puede empeorar las várices. El ejercicio moderado, como caminar, mejora la circulación y reduce el dolor. Siempre consulte con su médico antes de comenzar cualquier actividad.
Salud mental y bienestar emocional
Es natural sentirse preocupada o acomplejada por la apariencia de sus piernas. Pero recuerde que las várices son frecuentes en el embarazo y no definen su salud ni su belleza. Si siente tristeza o ansiedad, o le cuesta aceptar estos cambios, comparta sus sentimientos con su pareja, su familia o un profesional de apoyo. Pedir ayuda es un acto de fortaleza.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, sobre todo si hay antecedentes familiares. Pero se puede reducir el riesgo con actividad física regular, controlando el peso, evitando estar mucho tiempo de pie o sentada, y elevando las piernas al descansar.
Complicaciones
Si no se trata
- Inflamación de una vena superficial (tromboflebitis) que causa dolor y enrojecimiento.
- Coágulo de sangre en una vena profunda (trombosis venosa profunda) si las várices se complican.
- Cambios en la piel de las piernas, como oscurecimiento, engrosamiento o picazón.
- Úlceras o llagas en la piel cercanas a las várices, aunque esto es poco frecuente.
Pronóstico a largo plazo
Las várices en el embarazo tienen un pronóstico muy bueno. En la mayoría de las mujeres, las molestias disminuyen y las várices se aclaran en los meses posteriores al parto. Con cuidados preventivos y la guía de su equipo de salud, usted puede reducir el riesgo de complicaciones y sentirse mejor durante esta etapa.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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