Venas y vida familiar: cómo convivir con las várices
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las venas son los vasos que llevan la sangre de vuelta al corazón. A veces, las venas de las piernas tienen dificultad para subir la sangre contra la gravedad, lo que hace que las venas se dilaten, se retuerzan o se llenen de sangre. Esto se conoce como insuficiencia venosa crónica o várices. Es un problema del sistema circulatorio que puede causar molestias en las piernas y afectar la vida diaria y familiar.
Datos clave
- Las várices afectan hasta a 1 de cada 3 adultos en algún momento de la vida.
- Las várices no son solo un problema estético; también pueden causar dolor, hinchazón y otros síntomas.
- El tratamiento temprano y los cambios en el estilo de vida pueden prevenir complicaciones y aliviar las molestias.
- Tener un familiar con várices aumenta la probabilidad de desarrollarlas.
Sí, es muy común. Se estima que alrededor del 30% de los adultos tendrá algún tipo de problema venoso en las piernas, especialmente várices o arañitas vasculares.
Aunque puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en las mujeres, en personas de mediana edad o mayores, en aquellos que pasan mucho tiempo de pie o sentados, y en quienes tienen antecedentes familiares. El embarazo también puede desencadenar o empeorar las várices.
Síntomas
- Llame inmediatamente a los servicios de emergencia (por ejemplo, 112 en España) si tiene dolor intenso y repentino en una pierna con hinchazón o cambio de color.
- Llame a emergencias si tiene falta de aire, dolor en el pecho o tos con sangre, ya que podrían ser señales de un coágulo que viajó a los pulmones.
- Solicite ayuda de emergencia si tiene sangrado abundante de una vena varicosa que no se detiene al presionar la zona.
- Acuda a emergencias si una pierna se pone de repente pálida, fría o insensible.
- ⚠Acuda a su médico el mismo día si aparece una zona roja, caliente y dolorosa en una vena.
- ⚠Consulte con urgencia si tiene una úlcera que no sana y se ve infectada (pus, mal olor o fiebre).
- ⚠Pida una cita urgente si tiene dolor severo en las piernas que no mejora con reposo y elevación.
Síntomas comunes
- Pesadez y cansancio en las piernas
- Ardor o picazón en la zona de las venas
- Hinchazón de pies y tobillos al final del día
- Calambres en las piernas durante la noche
- Venas visibles, abultadas y retorcidas
- Malla fina de venas rojas o azules (arañitas)
Causas
Causas principales
- Debilidad en las válvulas de las venas, que normalmente impiden que la sangre retroceda.
- Pérdida de elasticidad en las paredes de las venas.
- La gravedad y la presión de la sangre que se acumula en las piernas al estar mucho tiempo de pie o sentado.
- Cambios hormonales (como los del embarazo o la menopausia) que relajan las paredes venosas.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 40 años.
- Haber tenido várices antes o tener antecedentes familiares.
- Sexo femenino.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse.
- Embarazo (las várices pueden aparecer o empeorar).
- Fumar.
- No hacer actividad física regularmente.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso, hinchazón repentina o cambios de color en una pierna.
- Aparición de una úlcera o una herida abierta en la pierna.
- Sangrado de una vena varicosa.
- Signos de infección como enrojecimiento, calor, pus o fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Molestias en las piernas que afectan su vida diaria o sus actividades en familia.
- Várices muy visibles que le preocupan por su apariencia o que causan dolor.
- Síntomas como pesadez, ardor o calambres que empeoran con el tiempo.
- Si tiene antecedentes familiares y quiere saber cómo prevenirlas o controlarlas.
Diagnóstico
El médico hará un examen físico de sus piernas y preguntará sobre sus síntomas y antecedentes familiares. Para ver el interior de las venas, suele usar una ecografía Doppler, que es una prueba indolora con ondas de sonido que muestra cómo está fluyendo la sangre por sus venas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de las piernas.
- Ecografía Doppler venosa (también llamada ultrasonido).
- Venografía (en raras ocasiones) para obtener imágenes más detalladas.
Qué esperar en su cita
La consulta es sencilla. Lleve ropa cómoda que permita ver sus piernas hasta la rodilla o el muslo. Le harán preguntas sobre su salud, y luego el médico observará sus piernas. La ecografía es indolora: se coloca un gel en la piel y se desliza un dispositivo suave sobre las piernas. En la mayoría de los casos, no necesita ninguna preparación especial.
Tratamiento
No existe una cura completa para las várices, pero hay muchas maneras de aliviar los síntomas, evitar que empeoren y mejorar su aspecto. El tratamiento depende de sus síntomas, su tamaño y su salud general. Puede incluir cuidados personales, medias de compresión y procedimientos médicos mínimamente invasivos.
Autocuidado en el hogar
- Use medias de compresión (de venta en farmacias) si su médico se lo recomienda. Ayudan a que la sangre suba de vuelta al corazón.
- Eleve las piernas por encima del nivel del corazón varias veces al día, sobre todo si pasa muchas horas de pie o sentado.
- Haga ejercicio regularmente con las piernas, como caminar o nadar, para mejorar la circulación.
- Evite estar de pie o sentado sin moverse durante mucho tiempo; levántese y camine cada media hora.
- Ponga una crema hidratante en las piernas para mantener la piel sana, especialmente si tiene piel seca.
Tratamientos médicos
Existen varios procedimientos que se hacen en consultorios médicos o en hospitales de día. La escleroterapia consiste en inyectar una sustancia en la vena para que se cierre y se reabsorba. La ablación con láser o radiofrecuencia usa calor para sellar la vena afectada. También hay tratamientos quirúrgicos, como la extirpación de venas, que se reservan para casos más graves. Su médico le explicará cuál es la mejor opción para su situación. Ninguno de estos tratamientos requiere hospitalización en la mayoría de los casos, pero deberá hablar sobre los riesgos y beneficios con su profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (como la extracción de la vena o 'stripping') se considera cuando las várices son muy grandes, causan complicaciones o no mejoran con otros tratamientos. Hoy en día, muchos pacientes pueden tratarse con técnicas menos invasivas y volver a su vida normal rápidamente.
Vivir con esta afección
Convivir con várices significa hacer pequeños ajustes en su rutina. Planifique momentos para descansar y elevar las piernas. Hable con su familia sobre sus limitaciones y pida ayuda cuando la necesite. No se aísle; las várices no deberían impedirle participar en actividades familiares si sigue las recomendaciones médicas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable para reducir la presión sobre las venas.
- Evite la ropa muy ajustada en la cintura o las piernas.
- No se siente con las piernas cruzadas por mucho tiempo.
- Duerma con las piernas ligeramente elevadas, por ejemplo con una almohada debajo de los tobillos.
- Deje de fumar si es fumador, ya que el tabaco afecta la circulación.
Dieta y ejercicio
Coma alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento, que aumenta la presión venosa. Reduzca la sal para ayudar a controlar la hinchazón. Haga ejercicio aeróbico de bajo impacto, como caminar a paso ligero, andar en bicicleta o nadar, al menos 30 minutos la mayoría de los días. Estos ejercicios fortalecen las pantorrillas y funcionan como una bomba natural que impulsa la sangre hacia el corazón.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse frustrado o avergonzado por la apariencia de las várices, especialmente si afectan lo que puede hacer con su familia. Si nota que estos sentimientos le causan tristeza o ansiedad, hable con su médico o con un profesional de salud mental. El apoyo emocional es parte importante del tratamiento.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, porque la genética tiene un papel importante. Pero puede reducir el riesgo y evitar que empeoren con estas medidas: haga ejercicio, mantenga un peso saludable, evite estar de pie o sentado sin moverse mucho tiempo, eleve las piernas cuando descanse y deje de fumar.
Vacunas
No hay una vacuna para prevenir las várices.
Programas de detección
No existe una prueba de detección rutinaria para las várices en personas sin síntomas. Si tiene antecedentes familiares o está embarazada, comente con su médico si necesita alguna evaluación.
Complicaciones
Si no se trata
- Úlceras venosas: llagas abiertas en la piel que pueden infectarse.
- Hemorragia: las várices pueden sangrar si se golpean o se rompen.
- Tromboflebitis: inflamación de una vena con un coágulo superficial, que causa dolor y enrojecimiento.
- En casos raros, puede formarse un coágulo profundo (trombosis venosa profunda), que es una emergencia médica.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las várices y problemas venosos responden muy bien al tratamiento. Con cambios en el estilo de vida, medias de compresión o procedimientos sencillos, la mayoría de las personas tiene alivio de los síntomas y puede reanudar sus actividades familiares y laborales. Incluso si aparecen nuevas várices con el tiempo, hay estrategias eficaces para controlarlas. Mantener una comunicación abierta con su equipo de salud y su familia ayuda a vivir bien con esta afección.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.