Angina de pecho: cómo reducir tu riesgo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina es un dolor o molestia en el pecho que ocurre cuando el corazón no recibe suficiente sangre y oxígeno. No es un ataque al corazón, pero es una señal de alerta de que tu corazón necesita más cuidado.
Datos clave
- La angina no es un ataque al corazón, pero puede ser una advertencia de que existe riesgo de sufrir uno.
- Cambiar el estilo de vida puede reducir mucho el riesgo de que la angina empeore.
- Es clave controlar la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre con ayuda de tu equipo médico.
Sí, es bastante común, sobre todo en personas mayores de 50 años. La angina es una de las primeras señales de enfermedad de las arterias del corazón.
Puede afectar a cualquiera, pero es más frecuente en hombres mayores de 50 y en mujeres después de la menopausia. También es más común en personas fumadoras, con diabetes, presión alta, colesterol alto, sobrepeso o con familiares cercanos que tuvieron problemas del corazón.
Síntomas
- Dolor en el pecho que dura más de unos minutos y no mejora con reposo.
- Dolor en el pecho acompañado de sudoración fría, náuseas o sensación de desmayo.
- Dolor que se extiende a brazo, cuello, mandíbula o espalda.
- Falta de aire intensa combinada con malestar en el pecho.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece al hacer esfuerzo y desaparece con descanso.
- ⚠Tus episodios de angina se vuelven más frecuentes, más intensos o aparecen con menos esfuerzo del habitual.
- ⚠La angina despierta por la noche o no mejora con las medidas que te indicó tu médico.
Síntomas comunes
- Dolor, presión o molestia en el centro del pecho que puede sentirse como si algo apretara.
- Dolor que se extiende al brazo izquierdo, cuello, mandíbula o espalda.
- Falta de aire, parfois sin dolor en el pecho.
- Sensación de indigestión, acidez o malestar en el estómago.
- Mareo, sudoración o cansancio inusual.
Síntomas en niños
- La angina en niños es muy poco frecuente y suele estar relacionada con problemas cardíacos presentes desde el nacimiento. Si un niño tiene dolor de pecho, debe ser valorado por un médico, aunque la mayoría de las veces no es angina.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, la angina puede aparecer como cansancio intenso, mareo, falta de aire o molestia en la espalda, en lugar del dolor clásico en el pecho.
Causas
Causas principales
- La causa más común es la acumulación de grasa y colesterol en las arterias del corazón (aterosclerosis), lo que las estrecha y reduce el flujo de sangre.
- También puede deberse a espasmos (contracciones súbitas) de la arteria coronaria.
- En algunos casos, la angina aparece por anemia grave u otros problemas que reducen el oxígeno en la sangre.
Factores de riesgo
- Fumar o consumir tabaco.
- Hipertensión arterial (presión alta).
- Niveles altos de colesterol en sangre.
- Diabetes.
- Sobrepeso u obesidad.
- Falta de actividad física.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
- Edad avanzada (mayores de 45 años en hombres y de 55 en mujeres).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tu dolor de pecho dura más de dos minutos, sobre todo con sudoración, mareo o falta de aire, llama a los servicios de emergencia.
- Si la angina se intensifica, aparece en reposo o no se quita con tu tratamiento habitual, busca atención urgente.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas dolor en el pecho al hacer esfuerzo que se alivia con descanso, pide una cita con tu médico.
- Si tienes factores de riesgo como colesterol alto, presión alta o diabetes y no te has hecho un chequeo en el último año, consulta a tu médico.
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre tus síntomas, tu historia clínica y tus hábitos. Luego realizará pruebas para ver cómo funciona tu corazón y si las arterias están estrechadas.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): mide la actividad eléctrica de tu corazón.
- Prueba de esfuerzo: caminar o pedalear en una cinta o bicicleta mientras se vigila el corazón.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver cómo late y bombea sangre.
- Análisis de sangre: para revisar colesterol, azúcar y otros marcadores.
- Angiografía (si es necesaria): un estudio con imágenes para ver las arterias del corazón.
Qué esperar en su cita
Es normal estar algo nervioso. La mayoría de estas pruebas son indoloras y no son invasivas. El médico te explicará los resultados con calma y qué pasos seguir.
Tratamiento
El tratamiento de la angina busca aliviar los síntomas, evitar que aparezcan y reducir el riesgo de infarto. Incluye cambios en la vida diaria, medicamentos según lo que tu médico considere necesario y, en algunos casos, procedimientos para mejorar el flujo de sangre.
Autocuidado en el hogar
- Dejar de fumar y evitar el humo de tabaco ajeno.
- Seguir una alimentación baja en sal, grasas saturadas y azúcares.
- Hacer ejercicio con la aprobación y orientación de tu médico.
- Mantener un peso saludable.
- Aprender a manejar el estrés con técnicas de respiración, meditación o aficiones que te relajen.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para ensanchar las arterias, bajar la presión arterial, reducir el colesterol o evitar coágulos. Nunca tomes estos medicamentos por tu cuenta: solo tu médico puede indicar cuál es el adecuado para ti y en qué dosis.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las arterias están muy estrechadas, el dolor no se controla o el flujo de sangre al corazón es muy bajo, el equipo médico puede recomendar un procedimiento para abrir las arterias, como una angioplastia o un baipás. La decisión se toma junto a ti y tu familia.
Vivir con esta afección
Vivir con angina es un reto, pero muchas personas llevan una vida activa y satisfactoria. Aprende a escuchar a tu cuerpo: descansa cuando lo necesites, evita esfuerzos que te provoquen dolor y lleva siempre tu plan de acción que te dará el médico para los momentos de malestar.
Consejos de estilo de vida
- Come más frutas, verduras, legumbres, granos enteros y pescado.
- Reduce la sal, los fritos y los alimentos procesados.
- Camina, nada o monta en bicicleta a un ritmo que no te cause dolor.
- Duerme entre 7 y 8 horas cada noche.
- Evita el estrés y el exceso de trabajo.
- Programa revisiones regulares con tu médico.
Dieta y ejercicio
La dieta ideal para el corazón es parecida a la dieta mediterránea: abundante verdura, fruta, frutos secos, legumbres y aceite de oliva, y poca carne roja y ultraprocesados. En cuanto al ejercicio, lo más recomendable es caminar, nadar o hacer bicicleta suave. Pregunta a tu médico cuál es el nivel de esfuerzo seguro para ti.
Salud mental y bienestar emocional
La angina puede generar miedo, ansiedad o tristeza. Es normal. Puede ser de gran ayuda hablar con tu familia, amigos o un profesional de salud mental. Cuidar tus emociones también protege tu corazón.
Prevención
Sí, en gran medida se puede prevenir. Adoptar hábitos saludables a tiempo es la mejor forma de evitar que aparezca la angina o de frenar su avance. Nunca es tarde para empezar.
Vacunas
Pregunta a tu médico si te corresponde la vacuna contra la gripe y la vacuna antineumocócica, ya que las infecciones respiratorias pueden afectar más a las personas con enfermedad cardíaca.
Programas de detección
Realizarse chequeos periódicos de presión arterial, colesterol y azúcar en sangre ayuda a detectar el riesgo antes de que aparezcan los síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Infarto de miocardio (ataque al corazón).
- Angina inestable: episodios más frecuentes, intensos e impredecibles.
- Arritmias: latidos del corazón irregulares o anormales.
- Insuficiencia cardíaca: el corazón se vuelve más débil para bombear sangre.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cambios positivos en tu estilo de vida, muchas personas con angina viven muchos años con buena calidad de vida. La clave está en seguir las indicaciones de tus profesionales de salud, no fumar, controlar la presión y el colesterol, y prestar atención a las señales de tu cuerpo.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Fundación Española del Corazón ↗ · España
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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