Cómo reducir el riesgo de enfermedad de las arterias
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las arterias son los vasos que llevan la sangre desde el corazón al resto del cuerpo. Con el tiempo, pueden estrecharse o endurecerse por la acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias (esto se llama aterosclerosis). Este artículo explica cómo cuidar tus arterias y disminuir el riesgo de problemas graves como infartos o derrames cerebrales.
Datos clave
- La enfermedad de las arterias suele empezar despacio y sin síntomas durante años.
- Los hábitos diarios como comer sano, moverse más y no fumar tienen un gran efecto en la salud de las arterias.
- Controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa en sangre reduce mucho el riesgo.
- Aunque no puedas cambiar tu edad o tus antecedentes familiares, sí puedes cambiar muchos otros factores de riesgo.
- Nunca es demasiado tarde para empezar a cuidar tus arterias, y los beneficios aparecen pronto.
Sí, es muy común. Las enfermedades de las arterias son una de las causas principales de muerte y discapacidad en todo el mundo, pero la mayoría de los casos se pueden prevenir o retrasar.
Puede afectar a cualquier persona, pero el riesgo aumenta con la edad. Es más frecuente en hombres a partir de los 45 años y en mujeres después de la menopausia. También tienen mayor riesgo quienes tienen antecedentes familiares, diabetes, hipertensión, colesterol alto, sobrepeso o llevan una vida sedentaria.
Síntomas
- Dolor intenso y opresivo en el centro del pecho que dura más de unos minutos o se va y viene.
- Dolor que se extiende al brazo izquierdo, la espalda, el cuello o la mandíbula.
- Falta de aire grave o dificultad para respirar.
- Debilidad o entumecimiento repentino de la cara, un brazo o una pierna, especialmente en un solo lado del cuerpo.
- Dificultad repentina para hablar, ver o entender.
- Mareo o desmayo repentino.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con esfuerzo y cede con el reposo.
- ⚠Hinchazón o dolor en una pierna sin causa clara.
- ⚠Heridas en los pies o piernas que tardan en curar.
- ⚠Nuevos episodios de falta de aire o palpitaciones.
Síntomas comunes
- La enfermedad de las arterias puede no dar síntomas durante mucho tiempo.
- Dolor, opresión o molestia en el pecho (angina) al hacer esfuerzo.
- Falta de aire o cansancio inusual con actividades cotidianas.
- Dolor, calambres o entumecimiento en las piernas al caminar, que alivia con el reposo.
- Palpitaciones o sensación de latidos irregulares.
Síntomas en niños
- Los niños no suelen tener síntomas. A veces, con antecedentes familiares de colesterol muy alto, pueden aparecer depósitos de grasa en la piel o en los tendones, pero esto es poco frecuente.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser más inespecíficos, como cansancio, torpeza o dificultad para caminar.
- Puede aparecer dolor en el pecho al hacer esfuerzo o molestias en la mandíbula, el cuello o la espalda.
- A veces el primer signo es directamente un infarto o un derrame cerebral.
Causas
Causas principales
- Acumulación de colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias, formando placas que estrechan el paso de la sangre.
- Inflamación y daño en la capa interna de las arterias.
- Endurecimiento de las arterias con la edad (arteriosclerosis).
Factores de riesgo
- Fumar o exponerse al humo del tabaco.
- Presión arterial alta.
- Niveles altos de colesterol LDL (el 'malo') o triglicéridos.
- Diabetes o prediabetes.
- Obesidad o sobrepeso, especialmente grasa alrededor del abdomen.
- No hacer actividad física suficiente.
- Alimentación rica en grasas saturadas, sal y azúcares.
- Estrés crónico.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular o accidente cerebrovascular.
- Edad: el riesgo aumenta con los años.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si sientes dolor en el pecho al hacer esfuerzo, falta de aire nueva o palpitaciones fuertes, pide cita el mismo día.
- Si tienes síntomas que aparecen y desaparecen, no esperes a que se hagan graves.
Programe una cita de rutina si:
- Hazte chequeos periódicos de presión arterial, colesterol y glucosa, sobre todo si tienes factores de riesgo.
- Consulta si tu familia tiene antecedentes de infartos o derrames cerebrales precoces.
- Pide consejo a tu médico sobre cómo mejorar tu alimentación y actividad física.
Diagnóstico
El médico evalúa tu riesgo a partir de tu historia clínica, tus hábitos y unos análisis de sangre. Con estos datos puede calcular cuál es tu probabilidad de sufrir un infarto o un ictus en los próximos años.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la presión arterial.
- Análisis de sangre para colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos.
- Medición de glucosa o hemoglobina glicada para detectar diabetes.
- Electrocardiograma (ECG) para ver el ritmo del corazón.
- Prueba de esfuerzo o ergometría.
- Índice tobillo-brazo para valorar circulación en las piernas.
- Ecografía de las arterias carótidas (según el caso).
Qué esperar en su cita
Normalmente la valoración es sencilla: te tomarán la presión, te harán un análisis de sangre y te preguntarán por tus hábitos y antecedentes. Con esa información el médico puede darte recomendaciones personalizadas. En algunos casos te derivarán a un cardiólogo o especialista en medicina interna.
Tratamiento
El tratamiento principal para reducir el riesgo de enfermedad de las arterias es cambiar los hábitos de vida y controlar los factores de riesgo. En muchas personas también es necesario tomar medicamentos recetados por el médico para proteger las arterias.
Autocuidado en el hogar
- Dejar de fumar y evitar el humo del tabaco.
- Hacer ejercicio moderado al menos 150 minutos por semana (por ejemplo, caminar a paso rápido).
- Seguir una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y pescado, y baja en sal, azúcares y grasas saturadas.
- Mantener un peso saludable.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Dormir entre 7 y 9 horas.
- Manejar el estrés con técnicas de relajación o apoyo profesional.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para bajar la presión arterial, el colesterol o el azúcar en sangre, o para prevenir la formación de coágulos. Es importante tomarlos exactamente como se indican y no suspenderlos sin consultar antes. El médico se ajustará a tu situación y a tus necesidades.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es el primer paso en la reducción del riesgo. Solo se considera cuando una arteria está muy estrechada o bloqueada y causa síntomas o peligro de infarto. En esos casos existen procedimientos como el angioplastia con malla o la cirugía de bypass. Tu cardiólogo te explicará si lo necesitas.
Vivir con esta afección
Vivir con riesgo de enfermedad arterial implica tomar pequeñas decisiones diarias: elegir una manzana en lugar de un dulce, subir escaleras en vez de usar el ascensor, y tomarte tus medicamentos si el médico los recetó. Llevar un control de tu presión y tu colesterol también ayuda.
Consejos de estilo de vida
- Actívate cada día, aunque sea caminando 20 o 30 minutos.
- Cocina en casa con más frecuencia para controlar la sal y las grasas.
- Pide ayuda para dejar el tabaco.
- Busca momentos de descanso y actividades que te relajen.
- Acude a tus citas de seguimiento y lleva un registro de tus cifras.
Dieta y ejercicio
Una dieta de tipo mediterráneo (aceite de oliva, frutas, verduras, pescado, frutos secos y granos enteros) es una de las más recomendadas para cuidar las arterias. En cuanto al ejercicio, lo ideal es combinar actividad aeróbica (caminar, nadar, montar en bicicleta) con ejercicios de fuerza dos días por semana. Adapta la intensidad a tu condición y consulta con tu médico si tienes dudas.
Salud mental y bienestar emocional
Preocuparse por la salud del corazón puede generar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse abrumado al principio. Hablar con tu médico, tu familia o un psicólogo puede ayudarte a manejar esas emociones y a mantener hábitos saludables sin agobiarte.
Prevención
En gran parte, sí. La mayoría de los infartos y derrames cerebrales se pueden prevenir controlando la presión arterial, el colesterol y la glucosa, evitando el tabaco, manteniéndose activo y comiendo bien. Cuanto antes empieces, mejor.
Vacunas
No existe una vacuna para la enfermedad de las arterias, pero vacunarse contra la gripe y el neumococo ayuda a evitar infecciones respiratorias que pueden ser graves en personas con problemas del corazón. Pregunta a tu profesional de salud qué vacunas te recomiendan.
Programas de detección
A partir de los 20 años es recomendable controlar la presión arterial, y a partir de los 40 se evalúa regularmente el colesterol y el riesgo global. Si tienes antecedentes familiares u otros factores, tu médico puede aconsejarte iniciar antes los chequeos.
Complicaciones
Si no se trata
- Infarto de miocardio (daño en el músculo del corazón).
- Accidente cerebrovascular (ictus) por obstrucción de una arteria del cerebro.
- Enfermedad arterial periférica, que puede causar dolor al caminar y heridas que no cicatrizan.
- Insuficiencia cardíaca o daño renal.
- Muerte súbita en los casos más graves.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la enfermedad de las arterias se puede prevenir y frenar. Con cambios en el estilo de vida y el seguimiento médico adecuado, la mayoría de las personas pueden vivir muchos años sin complicaciones. Es un proceso diario, pero cada paso cuenta y tu corazón lo nota.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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