Cómo prevenir la angina: cuida tu corazón
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina es una molestia o dolor en el pecho que ocurre cuando el músculo del corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. No es un ataque al corazón, pero es una señal de alerta de que tu corazón necesita atención.
Datos clave
- La angina no es una enfermedad, sino un síntoma de un problema en las arterias del corazón.
- A menudo se siente como presión, opresión o pesadez en el pecho, que puede extenderse a brazos, cuello o mandíbula.
- Puedes reducir el riesgo de tener angina controlando la presión arterial, el colesterol y llevando un estilo de vida saludable.
Sí, la angina es un síntoma bastante común de la enfermedad de las arterias del corazón. Millones de personas en el mundo la experimentan.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en hombres mayores de 45 años y mujeres mayores de 55 años, así como en personas con diabetes, presión alta, colesterol alto, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
Síntomas
- Dolor intenso en el pecho que no se alivia con reposo.
- Dolor en el pecho acompañado de sudoración fría, náuseas o vómitos.
- Falta de aire severa o desmayo.
- Síntomas que duran más de 5 minutos y no mejoran. Llama a los servicios de emergencia locales (por ejemplo, 112 en España) o ve a urgencias de inmediato.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con más frecuencia, con menos esfuerzo o que dura más que antes.
- ⚠Dolor en el pecho que despierta por la noche.
- ⚠Mareos o palpitaciones nuevas. Pide una cita el mismo día con tu médico.
Síntomas comunes
- Dolor, presión, opresión o pesadez en el centro del pecho que dura unos minutos.
- Molestia que se extiende a los hombros, brazos, cuello, mandíbula o espalda.
- Falta de aire, sensación de indigestión o fatiga inusual.
Síntomas en niños
- La angina en niños es muy poco frecuente. Si un niño siente dolor en el pecho, suele deberse a causas menos graves, como ansiedad o problemas musculares. Aun así, cualquier dolor de pecho en un niño debe ser evaluado por un médico.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la angina puede manifestarse como cansancio, dificultad para respirar, mareo o dolor en la espalda o el estómago, en lugar del típico dolor de pecho. A veces los síntomas aparecen con el esfuerzo y mejoran con el reposo.
Causas
Causas principales
- Acumulación de grasa y colesterol en las arterias del corazón (aterosclerosis), que estrecha las arterias y reduce el flujo de sangre.
- Espasmo de las arterias coronarias, que hace que se estrechen temporalmente.
- Esfuerzo físico intenso, estrés emocional o comidas abundantes que aumentan la demanda de oxígeno del corazón.
Factores de riesgo
- Tabaquismo.
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto.
- Diabetes.
- Sobrepeso u obesidad.
- Sedentarismo.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
- Edad avanzada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si los síntomas de angina son nuevos, empeoran rápidamente o aparecen en reposo, busca atención médica de inmediato. No esperes a una cita programada.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes factores de riesgo como presión alta, diabetes o colesterol alto, o si notas molestias en el pecho con el esfuerzo, consulta a tu médico para una evaluación. Aunque desaparezcan, deben ser estudiados.
Diagnóstico
El médico te preguntará por tus síntomas, antecedentes y factores de riesgo, y te hará una exploración física. Para confirmar si tienes angina, te pedirá pruebas que muestran cómo funciona tu corazón y si sus arterias están estrechadas.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón.
- Prueba de esfuerzo: caminas sobre una cinta o pedaleas en una bicicleta mientras se controla el corazón.
- Ecocardiograma: usa ondas de sonido para ver el corazón en movimiento.
- Análisis de sangre: ayudan a descartar un ataque al corazón y a evaluar los factores de riesgo.
- Angiografía coronaria: un estudio con contraste que muestra si hay obstrucciones en las arterias.
Qué esperar en su cita
Estas pruebas no suelen causar dolor. Algunas requieren que estés en ayunas o que suspendas ciertos medicamentos, pero tu médico te dará instrucciones claras. Los resultados ayudarán a decidir el mejor tratamiento y las formas de prevenir complicaciones.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, evitar que la angina empeore y reducir el riesgo de ataque al corazón. El plan dependerá de la causa, la gravedad y tu estado general. Incluye cambios en el estilo de vida, medicamentos para controlar los factores de riesgo y, en algunos casos, procedimientos para mejorar el flujo de sangre.
Autocuidado en el hogar
- Dejar de fumar, si fumas.
- Controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol con la ayuda de tu médico.
- Hacer actividad física moderada de forma regular, según las indicaciones de tu médico.
- Evitar el esfuerzo excesivo que desencadena los síntomas.
- Aprender a manejar el estrés con técnicas de relajación.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para relajar los vasos sanguíneos, disminuir el esfuerzo del corazón o controlar la presión arterial y el colesterol. Es importante tomarlos exactamente como se indican y no cambiar las dosis sin consultar. Cada tratamiento se personaliza según la situación de cada persona, por lo que no se mencionan nombres específicos aquí.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las arterias están muy estrechadas y los medicamentos no son suficientes, el médico puede recomendar procedimientos como la angioplastia (abrir la arteria con un globo y a veces colocar una malla) o la cirugía de bypass (crear un camino adicional para la sangre). Son decisiones que se toman de forma individualizada.
Vivir con esta afección
Vivir con angina significa aprender a escuchar a tu cuerpo. Lleva un registro de cuándo aparecen las molestias, qué las provoca y cuánto duran. Descansa cuando lo necesites y evita actividades que disparen los síntomas. Mantén una comunicación abierta con tu equipo médico.
Consejos de estilo de vida
- No fumar.
- Hacer ejercicio moderado como caminar, nadar o montar en bicicleta, siguiendo las indicaciones de tu médico.
- Mantener un peso saludable.
- Dormir lo suficiente.
- Evitar comidas muy abundantes y pobres en grasa.
- Limitar el alcohol.
Dieta y ejercicio
Sigue una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y pescado, y baja en grasas saturadas, sal y azúcares. Realiza ejercicio aeróbico moderado al menos 5 días a la semana, pero siempre consulta con tu médico cuál es la intensidad segura para ti.
Salud mental y bienestar emocional
La angina puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es normal. Hablar con tu médico, familiares o un profesional de salud mental puede ayudarte a manejar esas emociones. El estrés emocional también puede empeorar los síntomas, por lo que cuidar tu bienestar emocional forma parte del tratamiento.
Prevención
En gran medida, sí. La angina y la enfermedad de las arterias del corazón se pueden prevenir o retrasar con hábitos saludables. Cuanto antes adoptes estas medidas, mejor. Incluso si ya has tenido angina, estos hábitos ayudan a evitar que empeore.
Vacunas
No existe una vacuna que prevenga la angina como tal. Sin embargo, mantener al día las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la del neumococo, puede ayudar a proteger a las personas con enfermedades del corazón. Consulta con tu médico.
Programas de detección
Hacerse chequeos regulares de presión arterial, colesterol y glucosa en sangre ayuda a detectar factores de riesgo antes de que causen angina. La frecuencia depende de tu edad y tus antecedentes. Tu médico te indicará cuándo hacerte estas pruebas.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de ataque al corazón (infarto).
- Arritmias, que son alteraciones del ritmo cardíaco.
- Insuficiencia cardíaca, en la que el corazón no bombea con suficiente fuerza.
- Muerte súbita en los casos más graves.
Pronóstico a largo plazo
La angina se puede controlar bien. Con el tratamiento adecuado, cambios en tu estilo de vida y revisiones periódicas, muchas personas viven una vida plena y activa. La angina es una señal de alerta, pero también una oportunidad para proteger tu corazón.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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