Prevenir otro ictus durante la recuperación
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un accidente cerebrovascular (ACV o ictus) ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro. Después de un ictus, la recuperación implica rehabilitación y, de forma muy importante, tomar medidas para prevenir que vuelva a ocurrir.
Datos clave
- El riesgo de tener otro ictus es mayor durante el primer año después del primero.
- La rehabilitación ayuda a recuperar habilidades y a adaptarse a nuevos límites.
- Controlar la presión arterial es una de las formas más eficaces de prevenir un nuevo ictus.
Sí. Los accidentes cerebrovasculares son una de las primeras causas de discapacidad en el mundo. Tener un ictus aumenta el riesgo de sufrir otro, por eso la prevención secundaria es clave.
Afecta a cualquier persona que haya tenido un ictus o un accidente isquémico transitorio (AIT, también llamado 'mini-ictus'). Es más común en personas mayores, pero también ocurre en adultos jóvenes y, en menor medida, en niños.
Síntomas
- Rostro caído de un lado.
- Incapacidad para levantar un brazo.
- Dificultad para hablar o entender palabras.
- Pérdida de visión en un ojo o en ambos.
- Mareo intenso o pérdida del equilibrio junto con otros síntomas.
- ⚠Dolores de cabeza que cambian de patrón.
- ⚠Síntomas que aparecen y desaparecen, como debilidad temporal o visión borrosa.
- ⚠Cualquier síntoma nuevo o que empeora después de un ictus.
Síntomas comunes
- Debilidad o entumecimiento en la cara, un brazo o una pierna (a menudo en un solo lado del cuerpo).
- Confusión o dificultad para hablar o entender.
- Dolor de cabeza intenso y repentino sin causa conocida.
Síntomas en niños
- En los niños, los síntomas incluyen convulsiones, cambios repentinos en la conducta o debilidad en un lado del cuerpo.
- Puede haber fiebre, dificultad para caminar o moverse normalmente.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los síntomas pueden ser más difíciles de notar, como confusión, caídas o pérdida de equilibrio.
- A veces se confunde con el envejecimiento, pero cualquier cambio repentino requiere atención médica.
Causas
Causas principales
- La mayoría de los ictus son causados por un coágulo que bloquea una arteria del cerebro (ictus isquémico).
- Otro tipo es el ictus hemorrágico, cuando un vaso sanguíneo del cerebro se rompe.
- La presión arterial alta, la diabetes y el colesterol alto dañan los vasos sanguíneos y aumentan el riesgo.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta.
- Fumar.
- Diabetes.
- Colesterol alto.
- Obesidad.
- Ser físicamente inactivo.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Enfermedades del corazón, como la fibrilación auricular.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Ante cualquier síntoma de un posible nuevo ictus, llama a emergencias inmediatamente.
- Si aparecen síntomas que van y vienen, busca atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Para revisiones periódicas de la presión arterial, el colesterol y la glucosa.
- Para ajustar el plan de rehabilitación y los hábitos de vida.
Diagnóstico
Después de un ictus, el equipo médico evaluará la causa exacta y tu riesgo de tener otro. Esto se hace con una historia clínica detallada, una exploración física y pruebas de imagen del cerebro.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver el cerebro.
- Ecocardiograma para comprobar el corazón.
- Electrocardiograma (ECG) para medir el ritmo cardíaco.
- Análisis de sangre para controlar la glucosa, el colesterol o los problemas de coagulación.
Qué esperar en su cita
Tu equipo médico te explicará los resultados y te indicará los siguientes pasos. Es posible que necesites varias visitas y pruebas a lo largo de tu recuperación. No tengas miedo de preguntar.
Tratamiento
El tratamiento después de un ictus tiene dos objetivos: ayudarte a recuperar función y prevenir nuevos episodios. Incluye rehabilitación, cambios de estilo de vida y, en algunos casos, medicamentos o procedimientos.
Autocuidado en el hogar
- Tomar los medicamentos exactamente como los ha indicado el médico.
- Asistir a todas las sesiones de rehabilitación: fisioterapia, terapia del habla, etc.
- Llevar un registro de la presión arterial en casa y compartirlo con tu médico.
- Moverse y caminar dentro de lo que tu equipo rehabilitador te permita.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a prevenir coágulos, controlar la presión arterial o reducir el colesterol. También pueden usarse tratamientos para el ritmo cardíaco. Solo tu médico puede decidir el tratamiento adecuado para tu caso. Nunca cambies ni dejes un tratamiento por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, puede ser necesario un procedimiento para abrir una arteria del cuello (angioplastia o endarterectomía carotídea) o para reparar un vaso sanguíneo del cerebro. No es habitual y depende de cada persona.
Vivir con esta afección
La recuperación es un proceso lento y cada persona avanza a su ritmo. Es esencial que cuentes con apoyo en casa y que estructures tu día con momentos de descanso, actividad y rehabilitación.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar por completo.
- Limitar el consumo de alcohol.
- Dormir las horas suficientes.
- Evitar el estrés excesivo.
- Mantener una rutina de rehabilitación diaria.
Dieta y ejercicio
Sigue una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y pescado, y baja en sal y grasas saturadas. Pregunta a tu médico o a un nutricionista cuál es la actividad física más adecuada para ti. Caminar, hacer ejercicios de equilibrio o natación suelen ser buenas opciones.
Salud mental y bienestar emocional
Es muy frecuente sentirse ansioso, triste o irritable después de un ictus. Puede aparecer depresión. No estás solo. Habla con tu médico o pide ayuda a un profesional de salud mental. En muchas personas, estos sentimientos mejoran con el tiempo y el apoyo adecuado.
Prevención
En muchos casos, un segundo ictus se puede prevenir. Las medidas más importantes son controlar la presión arterial, no fumar, mantener la diabetes y el colesterol bien controlados, y seguir el plan médico al pie de la letra.
Vacunas
Vacunarse contra la gripe y otras infecciones respiratorias puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones que favorezcan un ictus. Consulta con tu médico.
Programas de detección
Hazte chequeos regulares de presión arterial, colesterol y glucosa. Si tienes un ritmo cardíaco irregular (fibrilación auricular), es fundamental llevar un control médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Sufrir otro ictus, que puede causar mayor discapacidad.
- Acumulación de daño cerebral.
- Dificultades para moverse, hablar o tragar.
- Mayor dependencia para las actividades diarias.
Pronóstico a largo plazo
Aunque tener un ictus es un evento serio, muchas personas logran recuperarse de forma significativa. Con un buen plan de rehabilitación y la prevención adecuada, el riesgo de un nuevo episodio disminuye mucho. La esperanza y el esfuerzo diario son parte del camino. Tú no estás solo y tu equipo médico te acompañará.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Consulte a su centro de salud u hospital local · España y América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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