Cómo prevenir las varices
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las varices son venas dilatadas y retorcidas que se ven bajo la piel, sobre todo en las piernas. Normalmente no duelen, pero en algunas personas causan molestias, hinchazón o sensación de pesadez.
Datos clave
- Las varices son muy frecuentes: alrededor de una de cada tres personas las tiene en algún momento de la vida.
- Aparecen cuando las válvulas internas de las venas no funcionan bien y la sangre se acumula en ellas.
- No siempre requieren tratamiento; muchas veces basta con hábitos saludables y cuidados diarios.
- Si una vena se rompe o sangra mucho, hay que buscar ayuda de emergencia.
Sí. Son una de las afecciones circulatorias más frecuentes en el mundo. Aunque afectan más a las mujeres, también las tienen muchos hombres. Con la edad, es cada vez más común.
Pueden aparecer en cualquier persona, pero son más frecuentes en mujeres, en personas mayores de 40 años, en quienes pasan muchas horas de pie o sentadas, y durante el embarazo. También hay factores hereditarios.
Síntomas
- Si una variz se rompe y sangra de forma abundante o continua, llame inmediatamente al número de emergencias de su país (por ejemplo, 112 en España).
- Si tiene hinchazón intensa, dolor fuerte y repentino en una pierna, enrojecimiento y calor al tacto: puede ser señal de un coágulo. Busque atención de emergencia.
- ⚠Si tiene una llaga o úlcera en la piel cerca de una variz.
- ⚠Si la piel alrededor de la vena está muy roja, caliente o con una zona endurecida.
- ⚠Si el dolor o la hinchazón de la pierna le impide caminar o hacer sus actividades normales.
Síntomas comunes
- Venas azuladas o moradas que sobresalen bajo la piel.
- Sensación de pesadez, cansancio o dolor en las piernas.
- Hinchazón en los tobillos o las pantorrillas, sobre todo al final del día.
- Picazón o ardor alrededor de la vena.
- Calambres musculares en las piernas, especialmente por la noche.
Síntomas en niños
- Son poco frecuentes en la infancia. Si aparecen, suelen estar relacionadas con factores hereditarios o problemas vasculares de nacimiento.
- En niños pueden verse como pequeñas venas visibles, pero es raro que causen dolor.
- Si un niño tiene venas abultadas, conviene que un médico valore la situación.
Síntomas en adultos mayores
- Son más comunes y suelen causar más molestias porque las venas pierden elasticidad con la edad.
- La piel de las piernas puede volverse más fina, seca o con cambios de color.
- En personas mayores, las varices pueden retrasar la cicatrización de pequeñas heridas y aumentar el riesgo de úlceras en la piel.
Causas
Causas principales
- Las venas tienen válvulas que empujan la sangre hacia el corazón. Cuando estas válvulas se debilitan o se dañan, la sangre se queda acumulada en la vena.
- Las paredes de las venas pierden elasticidad y no mantienen la forma adecuada.
- El esfuerzo prolongado al estar de pie o sentado aumenta la presión en las venas de las piernas.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 40 años.
- Antecedentes familiares de varices.
- Ser mujer, especialmente por cambios hormonales.
- Embarazo.
- Pasar muchas horas de pie o sentado sin moverse.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Falta de ejercicio regular.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la piel sobre una variz está ulcerada, muy enrojecida o con secreción.
- Si el dolor de piernas es intenso, repentino y va acompañado de hinchazón (posible coágulo).
- Si una variz sangra y no se detiene con presión directa.
Programe una cita de rutina si:
- Si las varices le causan dolor, pesadez o hinchazón frecuente.
- Si quiere saber qué opciones hay para mejorar su aspecto o sus molestias.
- Si nota que las venas aumentan de tamaño o aparecen nuevas con rapidez.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar las varices con un examen físico. Observará sus piernas de pie y acostado, y le preguntará sobre síntomas, antecedentes familiares y estilo de vida. En muchos casos no hacen falta más pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual y palpación de las piernas en distintas posiciones.
- Ultrasonido Doppler (ecografía): usa ondas de sonido para ver el flujo sanguíneo en las venas y detectar válvulas dañadas.
- En casos específicos, el médico puede pedir una venografía, aunque no es habitual.
Qué esperar en su cita
La cita es sencilla y no dolorosa. Le pedirán que se suba los pantalones o use ropa cómoda para dejar las piernas al descubierto. Si le hacen una ecografía, es rápida y no duele. Después, el médico le explicará los hallazgos y hablará de las opciones.
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas, el tamaño de las varices y si hay complicaciones. En muchos casos se empieza con medidas de cuidado personal. Cuando las molestias son importantes, existen distintos procedimientos médicos que un especialista puede ofrecer.
Autocuidado en el hogar
- Haga ejercicio de forma regular, como caminar, nadar o montar en bicicleta, para mejorar la circulación.
- Eleve las piernas por encima del nivel del corazón cuando esté descansando.
- Evite estar de pie o sentado durante períodos muy largos; haga pausas y mueva las piernas.
- Mantenga un peso saludable.
- Use medias de compresión si su médico se las recomienda, ya que ayudan a que la sangre suba mejor.
Tratamientos médicos
Existen varias técnicas que un especialista puede aplicar según el caso. Algunas consisten en inyectar una solución que cierra la vena (esclerosis), otras utilizan láser o calor para sellarla desde adentro, y en ciertos casos se puede extraer la vena con una pequeña cirugía. Todas estas opciones buscan eliminar la vena dañada y mejorar la circulación por las venas sanas. Su médico le informará cuál es la más adecuada para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía suele reservarse para varices muy grandes, con dolor intenso, o cuando hay úlceras o sangrado. En la mayoría de los casos, los procedimientos menos invasivos, como el láser o la esclerosis, son suficientes y permiten volver a la vida normal en poco tiempo.
Vivir con esta afección
Vivir con varices es, para la mayoría, cuestión de adoptar hábitos que favorezcan la circulación. Use calzado cómodo, evite la ropa muy ajustada y trate de no cruzar las piernas al sentarse durante mucho tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Camine cada día, aunque sea 20 o 30 minutos.
- Si trabaja sentada o de pie, haga pausas breves para mover las piernas o subir y bajar los tobillos.
- Duerma con las piernas ligeramente elevadas, por ejemplo con una almohada bajo los tobillos.
- Evite estar expuesto al calor excesivo, como saunas o baños muy calientes, porque dilata las venas.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales) para evitar el estreñimiento, que aumenta la presión en las venas. Reduzca el exceso de sal para evitar la retención de líquidos. El ejercicio más recomendable es el que trabaja suavemente las piernas, como caminar, nadar o andar en bicicleta.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse incómoda o incómodo por el aspecto de las varices. También puede haber preocupación por el dolor o por si empeorarán. Hable de sus sentimientos con su médico y recuerde que hay tratamientos eficaces. No está sola ni solo.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, especialmente si hay antecedentes familiares. Pero se puede reducir la posibilidad de que aparezcan o evitar que empeoren con hábitos saludables: mantenerse en movimiento, controlar el peso, evitar permanecer mucho tiempo de pie o sentado, y elevar las piernas cuando sea posible.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir las varices.
Programas de detección
No se recomienda una prueba de cribado (screening) para la población general. Si tiene molestias o factores de riesgo, consulte a su médico para que valore la conveniencia de una revisión.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor y pesadez persistente en las piernas.
- Piel seca, con picor o cambios de color alrededor de las varices.
- Úlceras o llagas en la piel, sobre todo cerca del tobillo.
- Inflamación de la vena (flebitis), que puede causar enrojecimiento y dolor.
- En casos más raros, sangrado de la variz o formación de coágulos internos (trombosis).
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la gran mayoría de las varices se controlan muy bien con medidas simples y, si hace falta, con tratamientos modernos que son seguros y eficaces. Las complicaciones graves son poco frecuentes, y detectarlas a tiempo permite solucionarlas. Con los cuidados adecuados, puede llevar una vida plena y activa.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.