Prevención de las varices: consejos para cuidar tus piernas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las varices son venas hinchadas y retorcidas que se ven debajo de la piel, generalmente en las piernas. Aparecen cuando las válvulas dentro de las venas no funcionan bien y la sangre se acumula en lugar de subir al corazón.
Datos clave
- Las varices son venas superficiales que han perdido elasticidad.
- Ocurren cuando las válvulas venosas no cierran bien y la sangre retrocede.
- Se pueden prevenir o aliviar con ejercicio, peso saludable y evitar estar de pie o sentado mucho tiempo.
Sí, es muy frecuente. Se calcula que hasta un 30% de los adultos tendrá varices en algún momento de su vida.
Las varices afectan a personas de todas las edades, pero son más comunes en mujeres, personas mayores, personas con antecedentes familiares, embarazadas y quienes pasan muchas horas de pie o sentadas.
Síntomas
- Sangrado abundante de una vena
- Hinchazón repentina y dolorosa en una pierna
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar
- Piel roja y caliente en la pierna con fiebre
- ⚠Una úlcera o llaga en la pierna que no cicatriza
- ⚠Cambios de color o engrosamiento de la piel en el tobillo
- ⚠Dolor intenso o inflamación que impide caminar
Síntomas comunes
- Dolor o pesadez en las piernas
- Hinchazón en tobillos y pies
- Calambres musculares por la noche
- Picazón o ardor en la zona de las venas
- Venas azuladas o moradas abultadas
Síntomas en niños
- Las varices son muy raras en niños. Si un niño las presenta, es importante que un médico evalúe si hay alguna causa subyacente.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores las varices pueden causar más cansancio en las piernas, heridas que cicatrizan con dificultad y mayor riesgo de coágulos.
Causas
Causas principales
- Válvulas venosas dañadas
- Debilidad de las paredes de las venas
- Coágulos previos en las piernas
- Estrés prolongado sobre las piernas por estar mucho tiempo de pie
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Sexo femenino
- Embarazo
- Obesidad
- Antecedentes familiares
- Trabajo de pie o sentado muchas horas
- Falta de ejercicio
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor intenso, hinchazón repentina, fiebre o una herida que no cicatriza, acude a urgencias.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta con tu médico si tienes varices y te molesta el dolor, la pesadez o la hinchazón, o si aparecen cambios en la piel.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar las varices con una exploración física, observando las piernas de pie y acostado, y preguntando por los síntomas.
Pruebas que se pueden realizar
- Ultrasonido Doppler: una prueba indolora que utiliza ondas sonoras para ver la circulación en las venas
- Un examen físico con palpación de las piernas
Qué esperar en su cita
La consulta es sencilla y no requiere preparación. El médico te preguntará sobre tu historial, te explorará las piernas y, si lo considera necesario, te pedirá una prueba de imagen.
Tratamiento
El tratamiento para las varices tiene como objetivo aliviar los síntomas, evitar complicaciones y mejorar la apariencia. Depende de la gravedad y de las características de cada persona.
Autocuidado en el hogar
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-20 minutos varias veces al día
- Hacer ejercicio regular, como caminar o nadar
- Usar medias de compresión si tu médico las recomienda
- Evitar estar de pie o sentado durante largos períodos, moviéndote con frecuencia
- Mantener un peso saludable
Tratamientos médicos
Existen distintos tratamientos mínimamente invasivos que se realizan en consulta, como la escleroterapia (inyección de una solución para cerrar la vena), el láser endovenoso o la ablación con radiofrecuencia. En casos más avanzados, puede ser necesaria una cirugía para extirpar la vena afectada. Habla con tu médico para conocer qué opción es mejor para ti.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando las varices causan síntomas severos, complicaciones o cuando otros tratamientos no han funcionado.
Vivir con esta afección
Puedes llevar una vida normal con varices. Lo importante es mantener buenos hábitos: moverte a lo largo del día, descansar con las piernas elevadas y revisar tu piel para detectar cambios a tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Realiza pausas activas cada hora si trabajas sentado
- Evita ropa demasiado ajustada que comprima el abdomen
- No expongas las piernas al calor excesivo: evita saunas, baños muy calientes y la exposición prolongada al sol
- Al dormir, coloca una almohada bajo tus piernas para favorecer la circulación
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales) para evitar el estreñimiento, que puede aumentar la presión en las venas. También reduce el consumo de sal. El ejercicio regular, como caminar, montar en bicicleta o nadar, activa la circulación de las piernas.
Salud mental y bienestar emocional
Las varices pueden afectar la autoestima y provocar malestar. Es normal sentirse incómodo con su aspecto. Habla con tu médico si esto te preocupa, y recuerda que hay tratamientos seguros que mejoran tanto los síntomas como la apariencia.
Prevención
Aunque no siempre se pueden prevenir, se puede reducir el riesgo con hábitos saludables: mantener un peso adecuado, hacer ejercicio, no fumar y evitar permanecer demasiado tiempo de pie o sentado.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para varices en la población general. Si tienes factores de riesgo o antecedentes familiares, coméntalo con tu médico para que te aconseje cómo controlarlas.
Complicaciones
Si no se trata
- Úlceras en la pierna (llagas difíciles de curar)
- Flebitis (inflamación de la vena)
- Trombosis venosa profunda (coágulo en una vena profunda)
- Sangrado de la vena
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas con varices puede prevenir complicaciones y llevar una vida activa con cuidados sencillos y, cuando es necesario, tratamiento. Si recibes atención adecuada, el pronóstico es bueno.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.