Riesgos y beneficios de la arteria
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las arterias son los vasos sanguíneos que llevan sangre rica en oxígeno desde el corazón al resto del cuerpo. Con el tiempo, pueden estrecharse o bloquearse por acumulación de placa (grasa, colesterol y otras sustancias), lo que se llama aterosclerosis. Esto reduce el flujo de sangre y puede causar problemas graves como infartos o derrames cerebrales. Mantener las arterias sanas es clave para la salud del corazón y la circulación.
Datos clave
- Las arterias sanas son flexibles y permiten que la sangre fluya libremente.
- La acumulación de placa en las arterias puede comenzar desde la juventud y empeorar con la edad.
- Controlar la presión arterial, el colesterol y no fumar ayuda a proteger las arterias.
- Los hábitos saludables pueden retrasar o incluso revertir parte del daño arterial.
Sí, los problemas de las arterias son muy comunes, especialmente en personas mayores de 50 años. La aterosclerosis afecta a millones de personas en todo el mundo y es una de las principales causas de enfermedades del corazón.
Afecta principalmente a adultos mayores, personas con antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares, y quienes tienen factores de riesgo como presión alta, colesterol alto, diabetes, obesidad, tabaquismo o falta de actividad física. También puede presentarse en personas más jóvenes si tienen estos factores de riesgo.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en el pecho que se extiende al brazo, cuello o mandíbula.
- Falta de aire grave o repentina.
- Debilidad o entumecimiento repentino en la cara, brazo o pierna (especialmente de un lado).
- Dificultad para hablar o entender el habla.
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con el esfuerzo y desaparece con el reposo, pero empeora gradualmente.
- ⚠Palpitaciones o latidos cardíacos irregulares.
- ⚠Hinchazón repentina en las piernas o tobillos.
- ⚠Dolor en las piernas que no desaparece con el reposo.
Síntomas comunes
- Dolor, presión o molestia en el pecho (angina de pecho) al hacer esfuerzo.
- Falta de aire al caminar o hacer ejercicio.
- Fatiga o cansancio excesivo.
- Dolor en las piernas al caminar (claudicación intermitente) que mejora con el reposo.
- Mareos o sensación de desmayo.
- Problemas de memoria o concentración (por reducción de flujo al cerebro).
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes es poco frecuente, pero puede ocurrir si hay enfermedades hereditarias (como colesterol muy alto) o ciertas infecciones.
- No suele causar síntomas hasta la edad adulta.
Síntomas en adultos mayores
- Síntomas pueden ser menos típicos, como cansancio generalizado, debilidad o confusión.
- Dolor en el pecho puede ser menos intenso o ausente.
- Aumento del riesgo de caídas por problemas de circulación en las piernas.
Causas
Causas principales
- Acumulación de placa (grasa, colesterol, calcio y otras sustancias) en las paredes de las arterias, llamada aterosclerosis.
- Inflamación crónica de las arterias.
- Daño en el revestimiento interno de las arterias por presión arterial alta, tabaco o niveles altos de azúcar.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta (hipertensión).
- Colesterol alto (especialmente colesterol LDL o 'malo').
- Fumar o consumir tabaco.
- Diabetes tipo 2.
- Obesidad o sobrepeso.
- Falta de actividad física.
- Alimentación rica en grasas saturadas, grasas trans y sal.
- Edad (mayor riesgo a partir de los 45 años en hombres y 55 en mujeres).
- Antecedentes familiares de enfermedades del corazón o derrames cerebrales.
- Estrés crónico.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cualquier dolor en el pecho que no desaparece o empeora.
- Falta de aire repentina o intensa.
- Síntomas de derrame cerebral (ver emergencias).
- Desmayo inexplicable.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo como presión alta, colesterol alto, diabetes o antecedentes familiares.
- Si nota dolor en las piernas al caminar que desaparece al descansar.
- Para chequeos regulares de presión arterial y colesterol a partir de los 40 años.
- Antes de iniciar un programa de ejercicio intenso si tiene factores de riesgo.
Diagnóstico
El médico evaluará sus síntomas, su historia clínica y sus factores de riesgo. Luego, realizará un examen físico y ordenará pruebas para ver el estado de sus arterias y del corazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir colesterol, glucosa y otros marcadores.
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón.
- Ecocardiograma: ecografía del corazón para ver su estructura y función.
- Prueba de esfuerzo (ergometría): caminar en una cinta mientras se monitorea el corazón.
- Angiografía: imágenes de las arterias con contraste (puede ser por tomografía o cateterismo).
- Índice tobillo-brazo: mide la presión arterial en el tobillo y el brazo para detectar obstrucciones en las piernas.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son seguras y, en general, no duelen. Algunas, como la angiografía por cateterismo, pueden causar molestias leves. El médico explicará cada paso. Los resultados ayudarán a determinar el mejor plan para cuidar sus arterias.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en reducir los factores de riesgo, prevenir que la placa avance y, en algunos casos, mejorar el flujo sanguíneo. Su médico diseñará un plan personalizado que combine cambios en el estilo de vida, medicamentos y, si es necesario, procedimientos médicos.
Autocuidado en el hogar
- Deje de fumar y evite el humo de segunda mano.
- Mantenga un peso saludable.
- Haga al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días (caminar, nadar, andar en bicicleta).
- Lleve una alimentación equilibrada: rica en frutas, verduras, granos integrales, pescado, nueces y aceites saludables; limite las grasas saturadas, el azúcar y la sal.
- Controle el estrés con técnicas como respiración profunda, meditación o pasatiempos.
- Tome los medicamentos recetados exactamente como lo indique su médico.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para bajar la presión arterial, reducir el colesterol, prevenir coágulos o controlar la diabetes. Existen también procedimientos como la angioplastia (abrir la arteria con un balón) y la colocación de stents (mallas metálicas) para mantenerla abierta, o la cirugía de bypass (crear un nuevo camino para la sangre). El tratamiento dependerá del grado de obstrucción y la salud general del paciente.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía, como el bypass aortocoronario o la endarterectomía carotídea, se considera cuando las obstrucciones son graves y no mejoran con medicamentos o cambios de estilo de vida, o cuando hay riesgo de infarto o derrame.
Vivir con esta afección
Vivir con arterias enfermas implica cuidar su salud día a día. Siga las recomendaciones de su médico, tome sus medicamentos, y preste atención a los síntomas. Lleve un registro de su presión arterial y colesterol si se lo indican. Con el manejo adecuado, muchas personas llevan una vida activa y plena.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar por completo; busque ayuda si lo necesita.
- Haga ejercicio de forma regular, pero consulte primero a su médico sobre la intensidad adecuada.
- Coma una dieta saludable para el corazón, como la dieta mediterránea.
- Mantenga un peso saludable.
- Reduzca el consumo de alcohol.
- Duerma lo suficiente (7-8 horas por noche).
Dieta y ejercicio
Una alimentación rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva ayuda a mantener las arterias flexibles. Limite las carnes rojas, los embutidos, los fritos y los productos ultraprocesados. El ejercicio aeróbico moderado, como caminar a paso ligero, mejora la circulación y fortalece el corazón. Empiece despacio y aumente gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
El diagnóstico de problemas arteriales puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es normal sentirse abrumado. Hable con su médico, busque apoyo en familiares o amigos, y considere hablar con un profesional de la salud mental. Cuidar su mente es parte del cuidado del corazón.
Prevención
Sí, en gran medida. Adoptar un estilo de vida saludable desde joven reduce mucho el riesgo de desarrollar problemas arteriales. Incluso si ya tiene factores de riesgo, los cambios positivos pueden retrasar o prevenir complicaciones.
Vacunas
No hay vacunas específicas contra la aterosclerosis, pero vacunarse contra la gripe y la neumonía puede ayudar a prevenir infecciones que estresan el corazón y empeoran la circulación.
Programas de detección
Existen chequeos regulares: medir la presión arterial, el colesterol y la glucosa en sangre. Si tiene antecedentes familiares o factores de riesgo, su médico puede recomendar pruebas como el índice tobillo-brazo o una ecografía de las arterias carótidas, incluso sin síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Infarto de miocardio (ataque al corazón).
- Derrame cerebral (ictus).
- Enfermedad arterial periférica (dolor en piernas que puede llevar a úlceras o amputación).
- Aneurisma (ensanchamiento peligroso de una arteria que puede romperse).
- Insuficiencia cardíaca (el corazón se debilita por falta de oxígeno).
- Muerte súbita cardíaca.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, muchas personas con problemas arteriales viven muchos años con buena calidad de vida. Nunca es tarde para empezar a cuidar sus arterias. La medicina actual ofrece muchas herramientas para controlar la enfermedad y prevenir complicaciones graves.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- World Heart Federation
- American Heart Association
Organizaciones locales
- Fundación Española del Corazón · España
- Sociedad Interamericana de Cardiología · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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