Cómo cuidarse en casa durante la recuperación de la COVID-19
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La COVID-19 es una enfermedad causada por un virus que afecta principalmente la respiración, aunque también puede afectar otras partes del cuerpo. Recuperarse en casa significa que usted se cuida mientras su cuerpo combate el virus y se recupera. Muchas personas pasan la enfermedad en casa con reposo y atención a sus síntomas, sin necesidad de ir al hospital.
Datos clave
- La mayoría de las personas con COVID-19 leve pueden recuperarse en casa con descanso, líquidos y cuidados básicos.
- La recuperación lleva tiempo; incluso los casos leves pueden dejar cansancio o tos durante semanas.
- Los antibióticos no sirven para tratar virus. Los medicamentos recetados para la COVID-19 solo se usan en ciertos casos y deben ser indicados por un médico.
La COVID-19 ha afectado a millones de personas en todo el mundo. Muchas de ellas se recuperan en casa sin necesitar hospitalización.
Puede afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, las personas mayores y quienes tienen enfermedades crónicas (como diabetes, enfermedades del corazón o de los pulmones) tienen más riesgo de presentar complicaciones.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar o sensación de que se ahoga
- Dolor o presión en el pecho que no se quita
- Confusión o desorientación repentina
- No poder despertarse o permanecer despierto
- Labios, piel o uñas de color pálido, grisáceo o azulado
- ⚠Fiebre muy alta que no baja con los cuidados en casa
- ⚠Tos con sangre
- ⚠Deshidratación (mucha sed, boca seca, orina poca y oscura)
- ⚠No poder beber líquidos o mantenerlos
- ⚠Los síntomas empeoran en lugar de mejorar
- ⚠Sensación de falta de aire al hacer esfuerzos pequeños
Síntomas comunes
- Fiebre
- Cansancio o debilidad
- Dolor de cabeza
- Dolor de garganta
- Pérdida del gusto o del olfato
- Dolores musculares o en el cuerpo
- Congestión o secreción nasal
- Falta de aire leve o dificultad para respirar
Síntomas en niños
- Fiebre
- Cansancio o malestar
- Dolor de cabeza
- Dolor de garganta
- Vómitos o diarrea (a veces)
- Síntomas generalmente más leves que en los adultos
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación nueva
- Cansancio extremo
- Fiebre o temperatura baja
- Falta de aire o respiración rápida
- Caídas o mareos
- Disminución de la actividad o del apetito
- Los síntomas pueden ser menos típicos, por lo que hay que estar atentos
Causas
Causas principales
- La COVID-19 está causada por el virus SARS-CoV-2.
- El virus se propaga principalmente por gotitas respiratorias cuando una persona infectada tose, estornuda, habla o respira.
- También puede contagiarse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la cara, aunque esto es menos común.
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años
- Enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, enfermedad cardíaca o pulmonar
- Sistema inmunitario debilitado
- No estar vacunado contra la COVID-19
- Vivir en espacios cerrados o con alta concentración de personas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Si se siente confundido o muy somnoliento
- Si tiene fiebre muy alta que no cede
- Si tose sangre
- Si no puede beber nada y se deshidrata
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de dos o tres semanas
- Si el cansancio o la tos le impiden hacer sus actividades diarias
- Si quiere saber si necesita algún tratamiento o control especial
- Si tiene dudas sobre cómo manejarse en casa durante la recuperación
Diagnóstico
La COVID-19 suele diagnosticarse mediante una prueba de laboratorio que detecta el virus en una muestra de la nariz o la garganta. En algunos casos, el médico puede hacer el diagnóstico por los síntomas y el historial de exposición al virus.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba PCR (prueba molecular, con hisopo nasal o de garganta)
- Prueba rápida de antígenos
- En algunos casos, medición del oxígeno en la sangre con un pequeño sensor llamado pulsioxímetro
Qué esperar en su cita
Cuando consulte a un profesional de salud, le hará preguntas sobre sus síntomas, su historia clínica y cuánto tiempo lleva enfermo. Es posible que le mida el oxígeno en la sangre con un pequeño dispositivo en el dedo y le indique cómo cuidarse en casa o si necesita más pruebas.
Tratamiento
En la mayoría de los casos leves no existe un tratamiento específico en casa. El objetivo es aliviar los síntomas mientras el sistema inmunitario combate el virus. Los antibióticos no son efectivos contra los virus. Algunos medicamentos antivirales orales pueden usarse en personas de alto riesgo, pero siempre deben ser recetados por un médico.
Autocuidado en el hogar
- Descanse y duerma lo suficiente
- Beba muchos líquidos como agua, caldos o jugos naturales
- Coma comidas ligeras pero nutritivas
- Use un humidificador o vapor de agua para aliviar la tos
- Tome medicamentos de venta libre para la fiebre o el dolor, solo si su farmacéutico o médico lo recomienda y siguiendo las instrucciones del prospecto
- Mida su temperatura y esté atento a cualquier empeoramiento
Tratamientos médicos
En algunas personas con alto riesgo de enfermedad grave, el médico puede recetar un tratamiento antiviral en pastillas. En casos más graves, el tratamiento se realiza en el hospital con oxígeno u otros apoyos. Siempre siga las indicaciones de su equipo de salud y no comparta ni suspenda medicamentos sin consultar.
Vivir con esta afección
Vaya un día a la vez. Descanse cuando sienta cansancio y aumente su actividad poco a poco según se sienta mejor. No se apresure a volver a hacer ejercicio o a trabajar si todavía se siente débil.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar y el consumo de alcohol
- Asegure una buena ventilación abriendo ventanas, si es posible
- Dedique tiempo a dormir y a relajarse
- Lávese las manos con frecuencia y use mascarilla si está cerca de otras personas
- Retome el ejercicio suave (como caminar) solo cuando se sienta con energía y su médico esté de acuerdo
Dieta y ejercicio
Coma alimentos variados: frutas, verduras, cereales y proteínas. Manténgase hidratado. Cuando se sienta listo, haga ejercicio ligero y de intensidad baja, como estiramientos o caminatas cortas, siempre sin forzar el cuerpo.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado, triste o frustrado durante la recuperación. Hable con sus familiares o amigos, pruebe técnicas de respiración o meditación, y si se siente muy abrumado, pida ayuda profesional. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda inmediata.
Prevención
La COVID-19 se puede prevenir en gran medida con la vacunación y con medidas de higiene y distanciamiento, especialmente en lugares cerrados o con mucha gente.
Vacunas
Las vacunas contra la COVID-19 son seguras y efectivas. Están disponibles en la mayoría de los países a través de los servicios públicos de salud. Vacunarse reduce el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumonía (infección en los pulmones)
- Dificultad respiratoria que puede requerir hospitalización
- Coágulos en la sangre
- Daño en el corazón o los riñones
- Síntomas que continúan durante semanas o meses (COVID prolongado)
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas se recupera por completo de la COVID-19, incluso después de una enfermedad grave. La recuperación puede tomar tiempo y algunas molestias como fatiga o tos pueden persistir unas semanas, pero con descanso, cuidados y apoyo médico, el cuerpo se recupera. Mantener una actitud positiva y seguir las recomendaciones de los profesionales de salud ayuda mucho.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.