Mareos: cuidados en casa
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El mareo es una sensación de inestabilidad, de que todo da vueltas o de que uno está a punto de desmayarse. No es una enfermedad, sino un síntoma que puede tener muchas causas. Después de un episodio, cuidarse bien en casa ayuda a recuperarse y a prevenir caídas.
Datos clave
- El mareo no siempre significa un problema grave, pero conviene valorarlo con un profesional de la salud.
- La mayoría de los mareos mejoran con reposo, hidratación y cambios suaves de posición.
- Evitar movimientos bruscos y usar apoyos al caminar reduce el riesgo de caídas.
Sí, es muy común. Se estima que casi todas las personas sentirán mareo en algún momento de su vida, y es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica.
Afecta a personas de todas las edades, aunque es más frecuente en adultos mayores. También es común en personas con problemas del oído interno, del sistema nervioso, o con presión arterial baja.
Síntomas
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo, especialmente en cara, brazo o pierna
- Dificultad para hablar, entender o ver
- Dolor de cabeza intenso y repentino (el peor de la vida)
- Pérdida del conocimiento o desmayo que no se recupera rápido
- Convulsiones o movimientos anormales
- ⚠Mareo que no mejora después de varias horas o que empeora
- ⚠Vómitos persistentes que impiden beber líquidos
- ⚠Fiebre alta con dolor de cabeza o rigidez en el cuello
- ⚠Mareo después de un golpe en la cabeza
- ⚠Dificultad para caminar o equilibrio muy inestable que no cede
- ⚠Sangrado o secreción por el oído
Síntomas comunes
- Sensación de que todo da vueltas (vértigo)
- Sensación de debilidad o de estar a punto de desmayarse
- Pérdida de equilibrio o inestabilidad al caminar
- Náuseas o vómitos
- Visión borrosa o sensación de flotar
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener mareos por infecciones de oído o por no haber comido ni bebido lo suficiente
- Pueden decir que 'todo les da vueltas' o que se sienten raros
- A veces se agarran a muebles o evitan moverse
Síntomas en adultos mayores
- Los mareos en personas mayores pueden deberse a cambios en la presión arterial, problemas del oído interno o efectos de medicamentos
- Aumenta el riesgo de caídas y fracturas
- Pueden sentirse más confusos o desorientados temporalmente
Causas
Causas principales
- Problemas del oído interno (como vértigo posicional paroxístico benigno)
- Infecciones virales o bacterianas (como laberintitis o neuritis vestibular)
- Cambios bruscos de la presión arterial (por ejemplo, al levantarse rápido)
- Deshidratación, falta de comida o anemia
- Efectos secundarios de algunos medicamentos
- Trastornos del sistema nervioso (como migraña o esclerosis múltiple)
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Historia previa de mareos o caídas
- Tomar varios medicamentos a la vez
- Enfermedades del corazón o de la presión arterial
- Trabajar o vivir en ambientes con mucho movimiento visual
- Estrés o ansiedad
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el mareo viene acompañado de dolor de cabeza intenso, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o ver
- Si se desmaya o pierde el conocimiento
- Si tiene convulsiones
- Si el mareo es tan fuerte que no puede ponerse de pie
- Si el mareo comenzó después de un golpe en la cabeza
- Si tiene fiebre alta y rigidez en el cuello
- Si no puede beber líquidos por los vómitos
Programe una cita de rutina si:
- Si el mareo es frecuente o dura más de unos días
- Si interfiere con su vida diaria o le preocupa
- Si aparece después de empezar un medicamento nuevo
- Si tiene episodios repetidos de vértigo
- Si nota pérdida de audición o zumbido en los oídos
Diagnóstico
El médico escuchará sus síntomas, le hará preguntas sobre cuándo comienzan los mareos y qué los provocan, y revisará sus oídos, ojos y equilibrio con pruebas sencillas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico y neurológico (reflejos, equilibrio, coordinación)
- Pruebas de movimientos de los ojos y de la cabeza
- Audiómetro o pruebas de audición
- Análisis de sangre para detectar anemia o infecciones
- En algunos casos, resonancia magnética o tomografía del cerebro
Qué esperar en su cita
Es posible que el médico le pida que se mueva o cambie de posición durante la consulta para ver cómo responde su cuerpo. No se preocupe, son pruebas indoloras. Según lo que encuentre, le indicará los pasos a seguir.
Tratamiento
El tratamiento del mareo depende de la causa. En muchos casos, el reposo y los cuidados en casa son suficientes. En otros, el médico puede recomendar ejercicios de rehabilitación vestibular o tratamientos específicos. Nunca se automedique.
Autocuidado en el hogar
- Descanse en un lugar tranquilo y oscuro si la luz o el ruido empeoran el mareo
- Levántese lentamente de la cama o de una silla para evitar cambios bruscos de presión
- Evite movimientos rápidos de la cabeza
- Beba agua en pequeños sorbos con frecuencia, especialmente si ha vomitado
- Coma algo ligero y salado, como galletas o caldo, si el mareo se debe a baja de azúcar o deshidratación
- Evite el alcohol y la cafeína mientras dure el mareo
- Utilice un bastón o apóyese en muebles estables para caminar si siente inestabilidad
- Realice ejercicios de respiración lenta y profunda para calmar la ansiedad
Tratamientos médicos
En función de la causa, el médico puede recomendar medicamentos para aliviar las náuseas o el vértigo, siempre con receta y bajo supervisión. También puede indicar maniobras de reposición de partículas del oído (como la maniobra de Epley) o un plan de rehabilitación vestibular con un fisioterapeuta. La decisión debe tomarla siempre un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para tratar el mareo. Solo se considera en casos muy concretos, como tumores o lesiones del oído interno o del cerebro, y siempre después de un estudio completo por un especialista.
Vivir con esta afección
Vivir con mareos requiere paciencia y aprender a conocer sus desencadenantes. Lleve un diario de los episodios: qué hacía, qué comió, cómo se sintió. Eso ayudará a su médico y a usted a identificar patrones.
Consejos de estilo de vida
- Duerma lo suficiente y mantenga un horario regular
- Evite el estrés y practique técnicas de relajación
- Use zapatos cómodos y antideslizantes
- Asegure los pasillos y baños de su casa para evitar caídas
- Pida ayuda cuando la necesite: no tiene que hacerlo todo solo
- Mantenga los medicamentos revisados y actualizados por su médico
Dieta y ejercicio
Mantenga una dieta equilibrada y beba abundante agua a lo largo del día. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, puede ayudar a mejorar el equilibrio, pero siempre consulte antes con su médico. Evite el alcohol y el tabaco, que pueden empeorar los mareos.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse mareado puede generar ansiedad, miedo a caerse o tristeza. Es normal. Hable de sus emociones con su familia o con un profesional de la salud mental. Si los mareos le producen angustia o pensamientos de lastimarse, busque ayuda urgente.
Prevención
No siempre se puede prevenir el mareo, pero reducir riesgos ayuda: evitar cambios bruscos de posición, mantenerse hidratado, llevar una dieta equilibrada y controlar enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.
Programas de detección
Realizarse chequeos regulares de la vista y del oído ayuda a detectar problemas que causan mareos.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y fracturas, especialmente en personas mayores
- Lesiones laborales o accidentes de tráfico si conduce con mareos
- Deshidratación por vómitos persistentes
- Pérdida de audición si la causa es una infección del oído no tratada
- Aislamiento social y depresión por el miedo a salir
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas mejoran notablemente. Los síntomas pueden durar días o semanas, pero muchas veces desaparecen por completo. Es importante seguir las recomendaciones médicas y tener paciencia durante la recuperación.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.