Endometriosis: preparación para procedimientos de alivio del dolor
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La endometriosis es una enfermedad en la que un tejido parecido al revestimiento interior del útero (el endometrio) crece fuera del útero, como en los ovarios, las trompas de Falopio u otras zonas de la pelvis. Ese tejido se comporta como el del útero: se engrosa, sangra y se descompone en cada ciclo menstrual, pero al estar en un lugar que no puede eliminar la sangre, causa inflamación, dolor y a veces cicatrices o quistes.
Datos clave
- El dolor pélvico intenso es el síntoma más común, especialmente durante la menstruación.
- No es un cáncer ni una infección, pero puede afectar la calidad de vida y la fertilidad.
- Existen muchas opciones de tratamiento y formas de prepararse para procedimientos diagnósticos o quirúrgicos.
- No todas las personas con endometriosis tienen los mismos síntomas; algunas no sienten dolor, aunque tienen la enfermedad.
Es una de las enfermedades ginecológicas más frecuentes. Se estima que afecta a entre 1 de cada 10 personas que menstrúan, aunque el número real puede ser mayor porque muchas veces no se diagnostica a tiempo.
Afecta principalmente a personas asignadas como mujeres al nacer, sobre todo en edad reproductiva, es decir, entre los 15 y los 49 años. Puede aparecer ya en la adolescencia, pero el diagnóstico suele llegar más tarde, a menudo entre los 25 y 40 años.
Síntomas
- Dolor pélvico intenso y repentino que no te deja moverte o estar de pie.
- Desmayo, mareo muy fuerte o sensación de que te vas a desmayar.
- Sangrado vaginal tan abundante que empapas una compresa o tampón en menos de una hora.
- Dolor pélvico acompañado de fiebre, escalofríos o vómitos.
- ⚠Dolor pélvico severo que no mejora con reposo ni con calor.
- ⚠Dolor pélvico con fiebre o sensación de enfermedad.
- ⚠Dolor nuevo o muy fuerte en el hombro (puede indicar una hemorragia interna).
- ⚠Sangrado vaginal fuera de tu período o manchado que se vuelve abundante.
Síntomas comunes
- Calambres menstruales muy fuertes que no desaparecen con reposo o calor.
- Dolor pélvico continuo o que empeora antes y durante la regla.
- Dolor profundo durante o después de las relaciones sexuales.
- Dolor al orinar o al evacuar, especialmente en la menstruación.
- Sangrado menstrual abundante o períodos irregulares.
- Cansancio, fatiga o falta de energía.
- Náuseas, estreñimiento o diarrea al inicio de la regla.
Síntomas en niños
- Dolor menstrual tan fuerte que falta a clases o abandona actividades.
- Calambres que no mejoran con las medidas habituales (calor, reposo).
- Dolor pélvico o dolor en la parte baja de la espalda que aparece en cada regla.
- Malestar general y bajón anímico en cada ciclo menstrual.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor pélvico crónico que no se limita a la menstruación.
- Dolor con las relaciones sexuales que persiste incluso después de la menopausia.
- Sensación de presión o molestia en la pelvis.
- Fatiga y dolor que pueden confundirse con otras condiciones de la edad.
Causas
Causas principales
- Flujo menstrual hacia atrás: parte de la sangre de la regla viaja por las trompas de Falopio y entra en la cavidad pélvica, donde ese tejido puede implantarse.
- Factores hormonales: los estrógenos, una hormona femenina, estimulan el crecimiento del tejido parecido al endometrio.
- Respuesta inmunitaria alterada: el sistema de defensas no elimina correctamente ese tejido anómalo.
- Presencia de células parecidas al endometrio que se trasladan a otras zonas (por ejemplo, a través del sistema sanguíneo o linfático).
Factores de riesgo
- Tener familiares (madre, hermana o hija) con endometriosis.
- Empezar a menstruar a una edad temprana (antes de los 11 años).
- Ciclos menstruales cortos o períodos que duran más de 7 días.
- No haber tenido hijos (aunque el vínculo no esté claro).
- Tener alteraciones en el útero o trompas que dificulten la salida de la sangre menstrual.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor pélvico es tan intenso que no puedes hacer tu vida normal.
- Si notas fiebre o escalofríos junto con dolor pélvico.
- Si tienes un dolor nuevo y muy fuerte en la parte baja del abdomen o en el hombro.
- Si el sangrado menstrual es enorme o tienes sangrado fuera de tu regla.
Programe una cita de rutina si:
- Si llevas varios meses con calambres que no mejoran con analgésicos de venta libre.
- Si el dolor durante las relaciones sexuales te hace evitarlas.
- Si sospechas que el dolor afecta tu fertilidad o tu vida en pareja.
- Si quieres hablar sobre opciones de tratamiento y preparación para un procedimiento diagnóstico, como la laparoscopia.
Diagnóstico
El médico suele empezar con una conversación sobre tus síntomas, tu historia y un examen pélvico. Después se hacen pruebas de imagen y, en algunos casos, una operación llamada laparoscopia que permite ver el interior de la pelvis y tomar una muestra si es necesario. Ninguna prueba única confirma el diagnóstico; se combinan varias.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen pélvico: el profesional palpa la zona para detectar quistes, cicatrices o bultos.
- Ecografía transvaginal: usa ondas de sonido para obtener imágenes de los órganos pélvicos y ver si hay quistes de endometrioma.
- Resonancia magnética (RM): ofrece imágenes más detalladas para ver la extensión de la endometriosis.
- Laparoscopia diagnóstica: un cirujano introduce un tubo delgado con cámara por un pequeño corte en el abdomen para observar directamente el tejido.
Qué esperar en su cita
Si te van a hacer un procedimiento con preparación, como una laparoscopia, el equipo médico te explicará los pasos: suele ser en un hospital o clínica, con ayuno previo de varias horas, análisis de sangre a veces, y te pedirán que llegues acompañada que alguien pueda llevarte a casa después. Antes de la cirugía tendrás una consulta para revisar tu historia, explicar riesgos y beneficios, y firmar un consentimiento. El día del procedimiento te pondrán una vía, te darán anestesia y, en general, podrás ir a casa el mismo día, aunque algunas personas pasan la noche en observación.
Tratamiento
El tratamiento de la endometriosis busca aliviar el dolor, frenar el crecimiento del tejido y preservar la fertilidad. La elección depende de la intensidad de los síntomas, la edad, los planes de embarazo y la preferencia de la paciente. Siempre se empieza por medidas sencillas y se sube de escalón si hace falta.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar calor (bolsa de agua caliente o compresa) sobre el bajo vientre para relajar los músculos.
- Descansar y dormir lo suficiente durante los días de más dolor.
- Realizar actividad física suave, como caminar o estiramientos, cuando el dolor lo permita.
- Usar técnicas de relajación, respiración profunda o meditación.
- Hablar con un fisioterapeuta pélvico si el dolor afecta a los músculos del suelo pélvico.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para el dolor y tratamientos hormonales que ayudan a reducir el tejido endometrial. Estos deben ser recetados y supervisados por un profesional de salud. Habla con tu médico sobre las opciones, sus beneficios y sus posibles efectos secundarios. En algunos casos también se utilizan inyecciones o dispositivos intrauterinos, siempre bajo indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando el dolor es muy fuerte y no se controla con otros tratamientos, o cuando hay quistes grandes o problemas de fertilidad. La laparoscopia quirúrgica permite extirpar o destruir el tejido endometrial. La decisión de operarse se toma junto al equipo médico y la cirugía requiere una preparación previa: análisis, ayuno, y después un periodo de recuperación que puede durar desde días a semanas, según la extensión de la intervención.
Vivir con esta afección
Vivir con endometriosis implica aprender a cuidar tu cuerpo. Si tienes programado un procedimiento, sigue al pie de la letra las instrucciones de preparación: es importante avisar si tomas algún medicamento, si tienes alergias o si crees que podrías estar embarazada. Antes de la cirugía, organiza la ayuda en casa: pide que alguien te acompañe y te ayude en las primeras 24 a 48 horas. Después del procedimiento, respeta los tiempos de reposo y ve aumentando la actividad poco a poco.
Consejos de estilo de vida
- Llevar un diario de síntomas para detectar momentos de más dolor.
- Buscar personas que entiendan lo que vives, ya sea en grupos de apoyo o con amigos y familiares.
- Adoptar rutinas de bajo estrés: yoga, paseos, lectura o cualquier hobby que te relaje.
- Dormir en un horario regular y evitar el alcohol y el tabaco, que pueden empeorar la inflamación.
- Comunicar a tu pareja o a tu red cercana lo que necesitas en los días difíciles.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta curativa para la endometriosis, pero comer de forma antiinflamatoria puede ayudar a sentirse mejor: frutas, verduras, pescado rico en omega-3, frutos secos y legumbres, y reducir los alimentos muy procesados. El ejercicio moderado, como nadar, caminar o pedalear, libera endorfinas y puede aliviar el dolor. Evita el ejercicio intenso durante los días de mayor sangrado y escucha las señales de tu cuerpo.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede generar ansiedad, frustración, tristeza o sensación de pérdida de control. Es totalmente normal. No estás sola. Hablar con un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte a manejar el impacto emocional. Si el dolor o la enfermedad afectan tu ánimo o te generan pensamientos de desesperanza, pide ayuda profesional. Si en algún momento tienes pensamientos de hacerte daño, busca apoyo inmediato llamando a una línea de crisis de tu país.
Prevención
No se conoce una forma segura de prevenir la endometriosis. Sin embargo, reconocer los síntomas a tiempo y buscar atención médica puede evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida. Algunos estudios sugieren que hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable podrían reducir el riesgo, pero faltan pruebas sólidas.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor pélvico crónico que limita las actividades diarias.
- Dificultad para quedarse embarazada (infertilidad).
- Formación de quistes de ovario (endometriomas) que pueden dolor o romperse.
- Adherencias o tejido cicatricial que pegan los órganos pélvicos entre sí.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la endometriosis puede ser una condición molesta y muchas veces impredecible, hay esperanza. La mayoría de las personas logra controlar el dolor con tratamiento adecuado y puede tener una vida plena. La cirugía y las terapias actuales ofrecen alivio a muchas mujeres. Además, los estudios siguen avanzando y cada vez hay mejores herramientas para tratar la enfermedad. No dudes en buscar una segunda opinión si lo necesitas y mantén una comunicación abierta con tu equipo médico.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.