Alergias: lo que debes preguntar a tu médico
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una alergia es una respuesta exagerada del sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ante una sustancia que normalmente es inofensiva, como el polen, el polvo o algún alimento. El cuerpo la reconoce por error como una amenaza y libera sustancias químicas, como la histamina, que causan síntomas molestos.
Datos clave
- Las alergias son muy frecuentes y pueden aparecer a cualquier edad.
- Una misma sustancia puede causar reacciones distintas en diferentes personas.
- Identificar el alergeno y evitarlo es la base del control de las alergias.
Sí. Millones de personas en todo el mundo tienen algún tipo de alergia, como rinitis alérgica, asma, alergias alimentarias, eccema o alergia a medicamentos.
Las alergias afectan a personas de todas las edades, en todos los países. Son más frecuentes en quienes tienen antecedentes familiares de alergias o asma, pero cualquier persona puede desarrollarlas en cualquier momento de la vida.
Síntomas
- Dificultad para respirar grave, sensación de que la garganta se cierra o silbidos intensos.
- Hinchazón repentina de labios, lengua, cara o cuello.
- Mareos intensos, desmayo o pérdida de conocimiento.
- Ronchas generalizadas junto con pulso rápido, palidez o sudoración.
- Náuseas, vómitos o dolor abdominal intenso después de una picadura o de comer un alimento.
- ⚠Reacción cutánea extensa que no mejora con el tratamiento habitual.
- ⚠Ataques de asma que no ceden con los inhaladores de rescate.
- ⚠Crisis de tos o picazón que impiden hablar, comer o dormir.
- ⚠Ante cualquier síntoma de anafilaxia, llame de inmediato al número de emergencias de su país (por ejemplo, 112 en España) y pida ayuda médica urgente.
Síntomas comunes
- Estornudos repetidos, nariz congestionada o goteo nasal.
- Picazón en los ojos, enrojecimiento o lagrimeo.
- Tos seca, silbidos al respirar o sensación de falta de aire.
- Ronchas en la piel, enrojecimiento, picazón o eccema.
- Hinchazón de labios, lengua, cara o garganta (en casos graves).
Síntomas en niños
- Eccema (piel seca y con picazón) en mejillas o pliegues de brazos y piernas.
- Dolor de estómago, vómitos o diarrea después de comer ciertos alimentos.
- Tos o dificultad para respirar, especialmente por la noche o al hacer ejercicio.
- Irritabilidad o problemas para dormir por la congestión nasal.
Síntomas en adultos mayores
- Fatiga, dolor de cabeza o confusión leve, que a veces se confunden con otras enfermedades.
- Tos crónica o empeoramiento del asma.
- Reacciones nuevas a medicamentos que antes se toleraban bien.
- Congestión nasal persistente sin fiebre.
Causas
Causas principales
- Polen de árboles, pastos y malezas.
- Ácaros del polvo (microorganismos diminutos presentes en colchones, almohadas y alfombras).
- Caspa, saliva u orina de animales como perros, gatos o roedores.
- Mohos (hongos) que crecen en lugares húmedos.
- Picaduras o mordeduras de insectos, como avispas o abejas.
- Algunos alimentos: leche, huevo, cacahuetes, frutos secos, pescado o mariscos.
- Medicamentos: la penicilina y otros antibióticos, entre otros.
Factores de riesgo
- Tener familiares con alergias o asma.
- Padecer asma u otra enfermedad alérgica.
- Exposición frecuente a alérgenos en el hogar, el trabajo o la escuela.
- Tener un sistema inmunitario debilitado por otras enfermedades o tratamientos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame a emergencias si tiene síntomas de anafilaxia: dificultad para respirar, hinchazón de garganta, mareos o pérdida de conocimiento.
- Acuda a urgencias si tiene un ataque de asma grave o si los síntomas no mejoran con la medicación de rescate.
- Si la urticaria o el eccema cubren grandes zonas del cuerpo y son muy dolorosos, busque atención el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Pida cita con su médico de cabecera si sospecha que tiene alergia y aún no tiene diagnóstico.
- Consulte si los síntomas duran más de un par de semanas o reaparecen en la misma época del año.
- Antes de iniciar un tratamiento nuevo, pregunte a su médico si existe riesgo de alergia al medicamento.
Diagnóstico
El médico le hará preguntas detalladas sobre sus síntomas, cuándo aparecen, qué les empeora y si hay antecedentes familiares. Después puede recomendarle algunas pruebas para confirmar si es alérgico y a qué sustancia.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba cutánea: se colocan pequeñas gotas de alérgenos en la piel y se hace una punción muy superficial para ver si aparece enrojecimiento o hinchazón.
- Análisis de sangre: mide la cantidad de anticuerpos específicos (inmunoglobulina E) que el cuerpo produce frente a determinadas sustancias.
- Dieta de eliminación: si se sospecha alergia a un alimento, se retiran esos alimentos de la dieta durante unas semanas y se reintroducen de forma controlada y supervisada.
Qué esperar en su cita
Las pruebas se suelen hacer en la consulta o en un laboratorio y no duelen. El médico le explicará los resultados, le confirmará si tiene alergia y le dará un plan para evitar los alérgenos y manejar los síntomas.
Tratamiento
El tratamiento de las alergias se basa en tres partes: evitar los alérgenos, tomar medicamentos para aliviar los síntomas y, en algunos casos, recibir inmunoterapia (también llamadas vacunas antialérgicas) para que el sistema inmunitario deje de reaccionar tan fuerte.
Autocuidado en el hogar
- Lleve un diario de síntomas: anote cuándo aparecen, qué comió, dónde estaba y qué actividades hacía.
- Use fundas antialérgicas en colchón y almohada para reducir los ácaros.
- Lave la ropa de cama con agua caliente (por encima de 60 °C) cada semana.
- Mantenga las ventanas cerradas cuando haya mucho polen y use aire acondicionado con filtro limpio.
- Haga lavados nasales con suero fisiológico (agua con sal) para limpiar las fosas nasales y reducir la congestión.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a controlar la picazón, los estornudos, la congestión y la inflamación, como los antihistamínicos, descongestionantes, corticosteroides nasales y broncodilatadores para el asma. Su médico elegirá el más adecuado según el tipo y la gravedad de su alergia. Para las reacciones graves, se puede recetar un autoinyector de adrenalina (epinefrina) para usar en emergencias. La inmunoterapia, administrada como inyecciones o comprimidos bajo la lengua, puede reducir la sensibilidad al alérgeno a largo plazo. Siempre siga las indicaciones de su médico; nunca se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria para las alergias. Si la alergia causa pólipos nasales o sinusitis muy repetida, el médico puede valorar una intervención para mejorar la respiración, pero es poco frecuente.
Vivir con esta afección
Vivir con alergias implica conocer los desencadenantes y tomar medidas para evitarlos. Con un buen plan de acción, podrá realizar sus actividades diarias con normalidad y sin miedo.
Consejos de estilo de vida
- Mire el índice de polen antes de salir y planifique las actividades al aire libre para los días de menor concentración.
- Si es alérgico a los ácaros, limpie el polvo con un paño húmedo y aspire con aspiradora de filtro HEPA.
- Si es alérgico a los animales, lávelos con frecuencia y manténgalos fuera de la habitación.
- Lleve consigo la medicación de rescate que su médico le haya recetado y un plan de acción por escrito.
Dieta y ejercicio
Siga una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, para mantener fuerte su sistema inmunitario. El ejercicio regular es muy beneficioso, pero si tiene alergia al polen, haga ejercicio en interiores o en momentos de menor polen, como después de la lluvia.
Salud mental y bienestar emocional
Las alergias pueden alterar el sueño, la concentración y el estado de ánimo. Es normal sentirse frustrado, ansioso o cansado. Si estas emociones dificultan su vida diaria, hable con su médico; puede ser útil el apoyo psicológico. Recuerde que no está solo.
Prevención
No siempre se pueden prevenir las alergias, pero sí se pueden evitar los alergenos que ya conoce. Reducir el contacto con ellos disminuye la frecuencia y la intensidad de las crisis.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir las alergias, pero la inmunoterapia (vacunas antialérgicas) puede modificar la respuesta del sistema inmunitario y reducir los síntomas a largo plazo. Consulte a su médico si esta opción es adecuada para usted.
Programas de detección
No se hacen pruebas de cribado de alergias en personas sanas. Las pruebas de alergia se solicitan solo cuando hay síntomas que sugieran una posible alergia.
Complicaciones
Si no se trata
- Rinitis alérgica persistente que puede provocar sinusitis (inflamación de los senos de la cara) o infecciones de oído.
- Asma mal controlada, con crisis que dificultan la respiración y requieren atención médica.
- Anafilaxia, especialmente en alergias alimentarias o a picaduras de insectos, que es una reacción grave y potencialmente mortal.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado, la gran mayoría de las personas con alergias vive una vida plena y activa. Evitar los alergenos y seguir las recomendaciones médicas reduce mucho el riesgo de complicaciones. La investigación sigue ofreciendo nuevas opciones, así que hay motivos para la esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.