Preguntas para hacer a su médico antes de que aparezca una infección
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Esta información le ayuda a prepararse para hablar con su médico sobre cómo prevenir infecciones y qué hacer si una infección aparece. Una infección ocurre cuando microorganismos como virus, bacterias u hongos entran al cuerpo y causan daño. Hacer las preguntas correctas antes de estar enfermo le permite proteger su salud y entender sus riesgos.
Datos clave
- Las infecciones se pueden prevenir en muchos casos con medidas simples como lavarse las manos y vacunarse.
- Si tiene un sistema inmunitario débil (las defensas del cuerpo), es importante preguntar a su médico cómo reducir el riesgo de infección.
- Saber qué síntomas vigilar y cuándo buscar ayuda puede evitar complicaciones graves.
- Antes de un viaje, una cirugía o un tratamiento médico, pregunte si necesita vacunas o medicamentos preventivos.
- Su médico es la mejor fuente de información para sus necesidades específicas.
Las infecciones son muy comunes; casi todas las personas tendrá alguna infección a lo largo de su vida. Sin embargo, muchas de las infecciones más peligrosas se pueden prevenir con vacunas, higiene y atención médica oportuna.
Las infecciones pueden afectar a cualquier persona, pero el riesgo es mayor en niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas o con un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por ciertos medicamentos o condiciones de salud).
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire intensa
- Dolor de pecho o presión en el pecho
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Confusión severa o no poder despertar
- Convulsiones
- Labios o rostro de color azulado o pálido
- Hinchazón repentina de la cara, lengua o garganta
- ⚠Fiebre muy alta que no baja con medidas generales
- ⚠Dolor intenso que aumenta con el tiempo
- ⚠Dolor de cabeza muy fuerte y diferente a otros dolores
- ⚠Vómitos o diarrea que no permiten mantener líquidos
- ⚠Herida que se pone roja, caliente, hinchada o con pus
- ⚠Síntomas que empeoran o no mejoran después de tres días
Síntomas comunes
- Fiebre (temperatura corporal elevada)
- Escalofríos o sudoración
- Tos, dolor de garganta o congestión nasal
- Dolor de cabeza o dolores musculares
- Fatiga o cansancio intenso
- Diarrea, vómitos o dolor de estómago
- Enrojecimiento, hinchazón o dolor en una herida
Síntomas en niños
- Fiebre alta, especialmente si dura más de un día
- Irritabilidad o llanto inconsolable
- Dificultad para respirar o respiración rápida
- No querer comer o beber
- Vómitos o diarrea frecuentes
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertar
- Manchas rojas o erupción en la piel
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina
- Debilidad o dificultad para moverse
- Pérdida de apetito
- Temperatura corporal más baja de lo normal en lugar de fiebre
- Cambios en el estado de ánimo o mareos
- Dolor al orinar o cambio en el color de la orina
Causas
Causas principales
- Las infecciones son causadas por microorganismos: virus, bacterias, hongos o parásitos.
- Estos microorganismos pueden entrar al cuerpo por la nariz, la boca, los ojos, la piel o a través de heridas.
- Algunas infecciones se transmiten de persona a persona al toser, estornudar o tocar superficies contaminadas.
- Otras provienen de alimentos o agua contaminados, o picaduras de insectos.
- En personas con el sistema inmunitario debilitado, incluso microorganismos que normalmente son inofensivos pueden causar infecciones.
Factores de riesgo
- Tener el sistema inmunitario debilitado por una enfermedad o por ciertos medicamentos.
- Ser menor de 5 años o mayor de 65 años.
- Estar embarazada.
- Tener enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad del corazón o pulmonar.
- No estar al día con las vacunas recomendadas.
- Viajar a lugares donde hay infecciones frecuentes o diferentes a las de su país.
- Permanecer mucho tiempo en hospitales o centros de cuidados de larga estancia.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre alta que no cede con medidas generales después de dos días.
- Si tiene signos de deshidratación: sequedad de boca, orinar muy poco, mareos o debilidad.
- Si tiene una herida infectada con pus, calor o enrojecimiento creciente.
- Si tose con sangre o respira con dificultad.
- Si sufre una picadura de animal o insecto y aparece fiebre o dolor intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Programe una cita para hablar sobre cómo prevenir infecciones, especialmente si tiene una condición crónica o planea un tratamiento o cirugía.
- Consulte si necesita vacunas de refuerzo o vacunas para viajes antes de viajar.
- Pregunte qué hacer si aparece fiebre o síntomas de infección y cómo contactar a su médico.
- Si cuida a una persona mayor o enferma, pregunte sobre medidas de protección.
Diagnóstico
El médico determinará si usted tiene una infección y qué tipo de microorganismo la causa. Esto se basa en sus síntomas, su historial médico y pruebas de laboratorio que pueden mostrar signos de infección.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para buscar señales de infección en el cuerpo.
- Cultivo de muestras: puede ser de garganta, orina, secreción de la nariz o sangre, para identificar al microorganismo.
- Pruebas de imagen: como rayos X o tomografías, si la infección puede estar en los pulmones u otros órganos.
- Pruebas de orina o de heces según los síntomas.
Qué esperar en su cita
Durante la consulta, el médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo comenzaron, si ha viajado recientemente y si tiene otras enfermedades. Es momento ideal para hacer todas sus preguntas sobre prevención y tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de una infección depende del tipo de microorganismo que la causa, de la gravedad y de su salud general. El médico decidirá la mejor opción para usted. No debe automedicarse, ya que tomar medicamentos inapropiados puede empeorar la situación.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para que su cuerpo se recupere.
- Tome abundantes líquidos como agua, caldos o suero oral para mantenerse hidratado.
- Use paños húmedos y frescos en la frente para aliviar la fiebre.
- Lávese las manos con frecuencia y cubra su boca al toser o estornudar para no contagiar a otras personas.
- Evite el alcohol y el tabaco, ya que pueden debilitar las defensas.
- Siga las indicaciones de su médico sobre los medicamentos para aliviar el dolor o la fiebre.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos específicos para combatir la infección, como antibióticos para infecciones bacterianas, antivirales para las virales o antimicóticos para las causadas por hongos. En casos graves, es posible que se necesite tratamiento en el hospital con líquidos intravenosos u oxígeno. Es muy importante tomar solo los medicamentos que su médico le recete y terminarlos completamente, aunque se sienta mejor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En infecciones que forman abscesos (acumulaciones de pus) o en heridas infectadas profundas, puede ser necesario un procedimiento para drenar el pus o limpiar la zona. Esto lo decide el médico según cada caso.
Vivir con esta afección
Si usted tiene mayor riesgo de infección, su día a día puede incluir medidas de protección como lavarse las manos con frecuencia, evitar el contacto con personas enfermas y mantener al día sus vacunas. Lleve una lista de sus preguntas para cada cita médica y anote las respuestas para no olvidarlas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena higiene personal, especialmente de las manos.
- Evite tocarse la cara con las manos sin lavar.
- Ventile los espacios cerrados.
- Limpie con frecuencia las superficies de uso común como manijas y teléfonos.
- Duerma lo suficiente (entre 7 y 9 horas para la mayoría de los adultos).
- Maneje el estrés con técnicas de relajación como respiración profunda o meditación.
Dieta y ejercicio
Comer una dieta equilibrada con frutas, verduras, proteínas magras y cereales integrales ayuda a mantener fuertes las defensas naturales del cuerpo. Realizar actividad física moderada, como caminar 30 minutos al día, también contribuye, pero consulte a su médico antes de comenzar un nuevo ejercicio, especialmente si tiene una condición médica.
Salud mental y bienestar emocional
La preocupación por contraer infecciones puede generar ansiedad o miedo, especialmente si usted o un ser querido tienen más riesgo. Es normal sentirse así. Hable con su médico o con un profesional de la salud mental si estos sentimientos interfieren con su vida. En caso de crisis emocional, no dude en buscar apoyo inmediato.
Prevención
Muchas infecciones se pueden prevenir. Las medidas más eficaces son vacunarse, lavarse las manos correctamente y a menudo, preparar los alimentos de manera segura, evitar el contacto con personas enfermas y practicar sexo seguro. También es clave seguir las recomendaciones de su médico si tiene un sistema inmunitario débil.
Vacunas
Las vacunas ayudan al cuerpo a defenderse de ciertos virus y bacterias. Hable con su médico sobre las vacunas que necesita usted y su familia, incluyendo las que se recomiendan según la edad, las enfermedades crónicas y si va a viajar. En muchos países las vacunas son gratuitas o de bajo costo.
Programas de detección
Si usted tiene una condición que aumenta su riesgo de infección, su médico puede recomendarle exámenes periódicos para detectar a tiempo problemas de salud que favorezcan infecciones, como niveles altos de azúcar en la sangre o infecciones asintomáticas del tracto urinario.
Complicaciones
Si no se trata
- Una infección leve puede convertirse en grave y extenderse a la sangre (sepsis), lo que pone en peligro la vida.
- La deshidratación severa puede ocurrir por vómitos o diarrea persistentes.
- La neumonía es una complicación de infecciones respiratorias mal atendidas.
- Las heridas infectadas pueden causar daño en los tejidos o abscesos.
- En personas con sistema inmunitario débil, las infecciones pueden ser más frecuentes y difíciles de tratar.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las infecciones se curan por completo si se tratan a tiempo y con el cuidado adecuado. Incluso las infecciones más serias pueden tener buen pronóstico con atención médica oportuna. Mantener una actitud positiva y seguir las recomendaciones de su médico son pasos importantes. Cada día hay mejores herramientas para prevenir y tratar las infecciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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