Hearing screening adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La prueba de audición (o cribado auditivo) es un examen sencillo y rápido que se hace para detectar si una persona adulta tiene pérdida de audición, es decir, si escucha menos de lo normal. No es un diagnóstico completo, sino una primera revisión para saber si necesita más pruebas.
Datos clave
- La pérdida de audición es muy común en adultos, especialmente después de los 50 años.
- Muchas personas no se dan cuenta de que están perdiendo audición porque ocurre poco a poco.
- Detectar la pérdida a tiempo ayuda a tratarla y a evitar problemas como el aislamiento social o la depresión.
Sí, es muy común. Se estima que 1 de cada 3 adultos mayores de 65 años tiene algún grado de pérdida de audición. En adultos más jóvenes también puede ocurrir por exposición a ruidos fuertes u otras causas.
Afecta a adultos de todas las edades, pero es más frecuente a partir de los 50 años. También afecta más a personas que trabajan o han trabajado en entornos ruidosos, a quienes tienen antecedentes familiares de sordera o a quienes toman ciertos medicamentos que pueden dañar el oído.
Síntomas
- Pérdida repentina de la audición en uno o ambos oídos (de un momento a otro).
- Traumatismo en la cabeza que afecte el oído.
- Salida de sangre o líquido claro del oído después de una lesión.
- Dolor muy intenso en el oído acompañado de fiebre y confusión.
- ⚠Dolor de oído intenso que no mejora con cuidados básicos.
- ⚠Supuración de pus o sangre sin lesión previa.
- ⚠Zumbido constante y molesto que apareció de repente.
- ⚠Sensación de tapón en el oído después de un resfriado o infección.
Síntomas comunes
- Dificultad para seguir conversaciones, sobre todo cuando hay ruido de fondo.
- Pedir a las personas que repitan lo que dicen con frecuencia.
- Subir el volumen de la televisión o la radio más de lo que otros consideran normal.
- Sentir que las personas hablan muy bajo o mascullan las palabras.
- Evitar conversaciones o reuniones por no escuchar bien.
Síntomas en niños
- Los niños no son el enfoque principal de este artículo, pero señales como no responder a su nombre o tener retraso en el habla pueden indicar pérdida auditiva. Para ellos existen pruebas de audición específicas en la infancia.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas en adultos mayores son los mismos, pero a menudo se confunden con "normal" del envejecimiento. Es importante hacer la prueba aunque no haya síntomas claros, porque muchas personas mayores no notan la pérdida gradual.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento: es la causa más común, llamada presbiacusia.
- Exposición prolongada a ruidos fuertes (trabajo, música alta, maquinaria).
- Infecciones de oído repetidas o no tratadas.
- Acumulación de cerumen (cera) que tapa el conducto auditivo.
- Enfermedades como diabetes, presión alta o problemas de tiroides.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 50 años).
- Exposición frecuente a ruidos fuertes sin protección.
- Antecedentes familiares de pérdida de audición.
- Fumar: el tabaco daña los vasos sanguíneos del oído.
- Ciertos medicamentos (quimioterapia, antibióticos específicos, diuréticos) que pueden ser tóxicos para el oído.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes pérdida de audición repentina (en minutos u horas).
- Si hay dolor intenso, sangrado o secreción del oído.
- Después de un golpe fuerte en la cabeza con afectación del oído.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas alguno de los síntomas comunes, aunque sean leves.
- A partir de los 50 años, aunque no tengas síntomas, es recomendable hacer una prueba de audición cada 1 o 2 años.
- Si tienes factores de riesgo como trabajos ruidosos o antecedentes familiares.
Diagnóstico
El médico o un audiólogo (profesional de la audición) te hará una serie de pruebas para medir cómo escuchas. Primero te preguntará sobre tus síntomas, tu historial médico y tu exposición a ruidos.
Pruebas que se pueden realizar
- Audiometría: te sientas en una cabina insonorizada y escuchas tonos a través de auriculares; indicas cuándo los oyes.
- Logoaudiometría: pruebas con palabras para ver cómo entiendes el habla.
- Timpanometría: mide el movimiento del tímpano para descartar problemas en el oído medio.
- Examen físico con un otoscopio (instrumento con luz) para ver el conducto auditivo y el tímpano.
Qué esperar en su cita
La prueba dura entre 15 y 30 minutos. No duele ni molesta. Te explicarán los resultados al final y, si se detecta pérdida, te recomendarán los siguientes pasos. Es importante acudir con tranquilidad.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y el grado de pérdida auditiva. Si la pérdida es leve, a veces basta con cambios en el estilo de vida o proteger más los oídos. Si es moderada o severa, hay opciones que ayudan a oír mejor.
Autocuidado en el hogar
- Evita exposiciones a ruidos fuertes; usa protectores auditivos si trabajas en ambientes ruidosos.
- Si tienes acumulación de cerumen, acude al médico para que lo retire de forma segura; no uses hisopos ni objetos puntiagudos.
- Mantén un control de enfermedades como la diabetes o la presión alta, ya que pueden empeorar la audición.
- En casa, reduce el ruido de fondo (apaga la tele o la radio) cuando quieras mantener una conversación.
Tratamientos médicos
Existen dispositivos que amplifican el sonido, como los audífonos (aparatos que se colocan en el oído). Para pérdidas más graves, hay implantes que se colocan mediante cirugía, como los implantes cocleares. También hay ayudas como amplificadores de teléfono o sistemas de FM. Tu médico o especialista te explicará cuál es la mejor opción para tu caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos tipos de pérdida auditiva (como la otosclerosis, donde un hueso del oído se endurece) puede ser necesaria una cirugía para mejorar la audición. También en infecciones crónicas o lesiones del tímpano.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida auditiva implica aprender a comunicarse de manera distinta. Puedes pedir a las personas que hablen de frente, más claro y sin gritar. También ayuda reducir los ruidos de fondo y usar dispositivos de ayuda auditiva si los necesitas.
Consejos de estilo de vida
- Protege tus oídos del ruido usando tapones o protectores en conciertos, obras o maquinaria.
- Realiza chequeos auditivos periódicos, especialmente si tienes factores de riesgo.
- Mantén una vida social activa; no te aísles por la dificultad para oír.
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente ayuda a mantener la circulación sanguínea, lo que beneficia la salud del oído interno. Además, controlar el peso y la presión arterial puede reducir el riesgo de empeorar la pérdida auditiva.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida de audición puede causar frustración, ansiedad y sentimientos de soledad. Es normal sentirse así, pero hay apoyo disponible. Hablar con un profesional de la salud mental o un grupo de apoyo puede ayudar a manejar estas emociones.
Prevención
No toda la pérdida auditiva se puede prevenir, pero sí se puede reducir el riesgo. La más prevenible es la causada por ruidos fuertes: usando protección auditiva y limitando la exposición. También es importante tratar a tiempo infecciones de oído y controlar enfermedades crónicas.
Vacunas
Algunas vacunas, como la antineumocócica o la de la gripe, pueden prevenir infecciones que a veces afectan el oído. Consulta con tu médico sobre las vacunas recomendadas para tu edad y condición.
Programas de detección
Se recomienda que todos los adultos se hagan una prueba de audición al menos una vez después de los 50 años. Si tienes factores de riesgo (exposición a ruidos, antecedentes familiares), tu médico puede sugerirte hacerla antes o con más frecuencia.
Complicaciones
Si no se trata
- Dificultades para comunicarse, lo que puede llevar al aislamiento social.
- Mayor riesgo de depresión y ansiedad.
- Problemas de memoria y mayor riesgo de deterioro cognitivo (dificultades para pensar o recordar).
- Mayor probabilidad de sufrir caídas, ya que el oído también ayuda al equilibrio.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con pérdida auditiva pueden mantener una buena calidad de vida. Existen muchas opciones para mejorar la audición y adaptarse a los cambios. No estás solo; hay profesionales y apoyos dispuestos a ayudarte.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.