Preoperative fitness screening
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La evaluación preoperatoria de la condición física es un examen que se realiza antes de una cirugía para conocer el estado de su corazón, pulmones y capacidad de hacer esfuerzo. Ayuda a los médicos a planificar la operación y reducir riesgos.
Datos clave
- Se hace para detectar problemas que podrían complicar la cirugía, como enfermedades del corazón o pulmones.
- Puede incluir una prueba de esfuerzo con máscara para medir el oxígeno que usa su cuerpo.
- Los resultados ayudan a personalizar el cuidado, como recomendar ejercicios previos o ajustar medicamentos.
Es una práctica cada vez más común en cirugías de alto riesgo o en personas mayores de 65 años, aunque no en todas las operaciones.
Afecta a personas que van a ser operadas, especialmente si tienen más de 65 años, obesidad, diabetes, enfermedades del corazón o pulmones, o si llevan una vida muy sedentaria.
Síntomas
- Antes de la cirugía: dolor intenso en el pecho, falta de aire repentina, desmayo o latidos del corazón muy rápidos o irregulares.
- Si presenta estos síntomas, llame a emergencias inmediatamente (en España: 112; en la mayoría de países de América Latina: 911 o el número local).
- ⚠Si tiene fiebre alta, tos con sangre o hinchazón repentina en una pierna, busque atención médica el mismo día.
Síntomas comunes
- No hay síntomas de la evaluación en sí, pero los médicos la recomiendan si usted tiene fatiga fácil, falta de aire al caminar, dolor en el pecho o palpitaciones.
- También se recomienda si va a una cirugía grande como de corazón, pulmón, hígado o reemplazo de cadera.
Síntomas en niños
- En niños, la evaluación es poco común; solo se hace si tienen enfermedades graves del corazón o pulmones que podrían complicar la cirugía.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas que indican necesidad de evaluación incluyen cansancio excesivo, dificultad para subir escaleras o sentirse muy débil.
Causas
Causas principales
- La evaluación no tiene una causa, pero se hace para identificar problemas que aumentan el riesgo quirúrgico, como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 70 años)
- Obesidad (índice de masa corporal mayor de 30)
- Tabaquismo o consumo de mucho alcohol
- Diabetes, hipertensión o enfermedades del corazón
- Vida muy sedentaria (no hacer ejercicio regularmente)
- Cirugías previas con complicaciones respiratorias o cardíacas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si ya tiene fecha de cirugía y presenta dolor en el pecho, falta de aire o fatiga extrema, consulte a su cirujano o anestesiólogo de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si su cirujano le recomienda una evaluación preoperatoria, programe una cita con un especialista en medicina preventiva o cardiología.
- También consulte si tiene dudas sobre su estado físico antes de la operación.
Diagnóstico
El médico evalúa su historial clínico, realiza un examen físico y pide pruebas para medir la capacidad de su corazón y pulmones durante el esfuerzo.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de esfuerzo con ejercicio (caminar en una cinta o pedalear en bicicleta mientras se mide el oxígeno, el pulso y la respiración).
- Electrocardiograma (ECG) para ver el ritmo cardíaco.
- Espirometría (soplar en un tubo para medir la capacidad pulmonar).
- Análisis de sangre para detectar anemia u otros problemas.
Qué esperar en su cita
La evaluación suele durar entre 30 y 60 minutos. Le pedirán usar ropa cómoda y zapatos para hacer ejercicio. Durante la prueba de esfuerzo, le colocarán sensores en el pecho y una máscara sobre la nariz y boca. Es posible que sienta cansancio, pero se detendrá si hay molestias. Los resultados tardan unos días y los revisará con su médico.
Tratamiento
Los resultados de la evaluación guían el plan antes de la cirugía. Si se detectan riesgos, el equipo médico puede recomendar cambios para mejorar su condición física antes de la operación.
Autocuidado en el hogar
- Caminar 20-30 minutos al día, si su médico lo autoriza.
- Dejar de fumar al menos 4 semanas antes de la cirugía.
- Mantener un peso saludable con alimentación balanceada.
- Realizar ejercicios de respiración profunda para fortalecer los pulmones.
Tratamientos médicos
El equipo médico puede ajustar sus medicamentos para el corazón o la presión, prescribir terapia física supervisada, o recomendar oxígeno suplementario si es necesario. En algunos casos, se pospone la cirugía para tratar primero una afección como neumonía o insuficiencia cardíaca.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los riesgos son muy altos, el médico puede sugerir técnicas quirúrgicas menos invasivas o incluso evitar la cirugía si no es urgente.
Vivir con esta afección
Después de la evaluación, siga las recomendaciones de su equipo médico. Si le indican ejercicios previos a la cirugía, intente hacerlos de forma regular. Si tiene enfermedades crónicas, continúe con su tratamiento habitual.
Consejos de estilo de vida
- No fume ni consuma alcohol en exceso antes de la cirugía.
- Duerma bien y evite el estrés innecesario.
- Pregunte a su médico si puede hacer ejercicios suaves como yoga o caminatas.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en frutas, verduras y proteínas magras ayuda a preparar el cuerpo. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, mejora la capacidad cardiorrespiratoria. Consulte siempre a su médico antes de empezar una nueva rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad ante una cirugía. La evaluación puede aumentar la preocupación, pero recuerde que es para proteger su salud. Hable con su médico o un psicólogo si la ansiedad es muy intensa.
Prevención
La evaluación no previene problemas, pero sí ayuda a prevenirlos al identificar riesgos antes de la cirugía. Mantener un estilo de vida saludable reduce la necesidad de intervenciones mayores.
Vacunas
No aplica directamente, pero asegúrese de tener al día las vacunas recomendadas (como la de la gripe y el neumococo) para evitar infecciones antes de la cirugía.
Programas de detección
La evaluación en sí es un cribado. No hay un examen de rutina para toda la población; solo se hace cuando hay cirugía programada.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se realiza la evaluación y hay problemas no detectados, durante la cirugía podrían presentarse complicaciones como ataque al corazón, insuficiencia respiratoria o accidente cerebrovascular.
- También puede aumentar el riesgo de infecciones, estancia prolongada en el hospital o muerte.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que se someten a esta evaluación se benefician de una cirugía más segura. Si se detectan riesgos, hay tiempo para mejorar la condición física y ajustar el plan quirúrgico. Con el cuidado adecuado, el pronóstico es favorable.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 22 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.