artery with fever
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección en una arteria es una condición grave en la que una arteria (el tubo que lleva sangre desde el corazón al resto del cuerpo) se inflama o se infecta, lo que puede provocar fiebre. Esto puede ocurrir cuando bacterias entran al torrente sanguíneo y se alojan en una arteria, a veces en una zona ya debilitada. La fiebre es una señal de que el cuerpo está combatiendo la infección.
Datos clave
- Es una condición poco común pero muy seria.
- Puede ocurrir en cualquier arteria del cuerpo, pero más seguido en la aorta (la arteria principal del corazón).
- El tratamiento temprano con antibióticos y, a veces, cirugía, es clave para evitar complicaciones graves.
- No todas las fiebres son causadas por infecciones en las arterias; la mayoría son por infecciones comunes como resfriados.
No, no es común. Es una condición rara que afecta a un número muy pequeño de personas.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en personas con enfermedades de las arterias, como aneurismas (una dilatación o abultamiento en la pared de una arteria), o en quienes tienen un sistema inmunológico debilitado, por ejemplo, por enfermedades crónicas o tratamientos como quimioterapia.
Síntomas
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Dolor muy fuerte en el pecho, abdomen o espalda que no se quita.
- Sangrado incontrolable (por ejemplo, sangre en la orina o heces, o vómito con sangre).
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida.
- Signos de shock: piel fría y húmeda, pulso débil, mareo intenso.
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días sin mejorar.
- ⚠Dolor que empeora o no se calma con reposo.
- ⚠Sensación de un bulto pulsátil (que late) en el abdomen o el cuello.
Síntomas comunes
- Fiebre alta (más de 38°C) que no baja con medicamentos comunes.
- Escalofríos y sudores.
- Dolor en el pecho, abdomen o espalda, según dónde esté la arteria infectada.
- Sensación de malestar general, cansancio.
- Pérdida de apetito.
Síntomas en niños
- Fiebre alta con irritabilidad.
- Llanto inconsolable.
- Poco apetito y vómitos.
- Piel pálida o fría.
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre baja o incluso sin fiebre (a veces la infección no causa fiebre en adultos mayores).
- Confusión o desorientación repentina.
- Debilidad o caídas frecuentes.
- Dolor difuso en el abdomen o espalda.
Causas
Causas principales
- Infección bacteriana que llega a la arteria a través del torrente sanguíneo (por ejemplo, desde una infección dental, urinaria o en la piel).
- Contaminación durante una cirugía o procedimiento en la arteria (como un catéter o una cirugía de aneurisma).
- Infección en una arteria que ya estaba dañada, como un aneurisma o una arteria endurecida por la edad.
Factores de riesgo
- Tener un aneurisma (una arteria dilatada) o una enfermedad arterial previa.
- Sistema inmunológico débil (por diabetes, VIH, tratamientos como quimioterapia, o uso prolongado de corticosteroides).
- Infecciones activas en otras partes del cuerpo, como infecciones dentales, de la piel o urinarias.
- Cirugías o procedimientos recientes en las arterias.
- Uso de drogas intravenosas (que pueden introducir bacterias directamente en la sangre).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre alta con dolor fuerte en el pecho, abdomen o espalda.
- Si nota un bulto que late en el abdomen o el cuello.
- Si tuvo una cirugía arterial reciente y presenta fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene fiebre leve que dura más de 2 días sin causa clara.
- Si tiene dolor sordo y constante en el abdomen o espalda.
- Si se siente muy cansado sin motivo.
Diagnóstico
El médico sospechará una infección en la arteria por los síntomas y los antecedentes (como cirugía reciente o infecciones previas). Para confirmarlo, realizará varias pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para ver signos de infección (glóbulos blancos altos, proteína C reactiva elevada) y cultivos para identificar la bacteria.
- Imágenes: ecografía (ultrasonido), tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver la arteria afectada y detectar un aneurisma infectado.
- Gammagrafía con leucocitos: prueba nuclear que inyecta glóbulos blancos marcados para ver dónde se acumulan (en la zona de infección).
Qué esperar en su cita
Pueden pasar unos días para obtener los resultados de los cultivos y las imágenes. Mientras tanto, es probable que lo hospitalicen para comenzar el tratamiento con antibióticos por vena y para monitorearlo de cerca. El médico le explicará cada paso.
Tratamiento
El tratamiento principal son los antibióticos potentes administrados por vía intravenosa (en vena) durante varias semanas. En muchos casos, también se necesita cirugía para reparar o reemplazar la parte infectada de la arteria.
Autocuidado en el hogar
- Siga estrictamente el tratamiento con antibióticos, incluso si se siente mejor.
- Descanse lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Tome líquidos abundantes (agua, caldos) para mantenerse hidratado.
- No suspenda ni cambie los medicamentos sin consultar al médico.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico incluye antibióticos por vena (intravenosos) que combaten la bacteria específica causante de la infección. Estos se administran en el hospital al principio, y luego pueden continuarse en casa con ayuda de enfermería. En algunos casos, se usan medicamentos para controlar el dolor y la fiebre. El tipo de antibiótico y la duración dependen del tipo de bacteria y la gravedad de la infección, y su médico los determinará.
¿Cuándo se considera la cirugía?
A menudo es necesaria la cirugía para extirpar la parte infectada de la arteria y reemplazarla con un injerto (un tubo artificial o de otra vena del propio cuerpo). Esto se hace para evitar que la arteria se rompa o que la infección se propague. La cirugía no es urgente en todos los casos, pero su médico decidirá según su condición.
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, deberá hacerse chequeos médicos regulares para asegurarse de que la infección no haya vuelto. También es posible que necesite tomar antibióticos orales por un tiempo después del alta. Es importante que cuide su salud general y evite infecciones.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con frecuencia para prevenir infecciones.
- Cuide su salud bucal: cepíllese los dientes y visite al dentista regularmente.
- Mantenga al día las vacunas, especialmente la antigripal y la del neumococo.
- Evite el consumo de tabaco y alcohol en exceso, ya que debilitan el sistema inmunológico y dañan las arterias.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta balanceada rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras para fortalecer su sistema inmunológico. Haga ejercicio moderado (como caminar) según lo que su médico le permita, pero evite actividades extenuantes hasta que se recupere por completo.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una infección grave puede ser estresante y causar ansiedad o depresión. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o un profesional de salud mental si siente que el miedo o la tristeza le afectan el día a día. Recuerde que el apoyo emocional es parte de la recuperación.
Prevención
Se puede reducir el riesgo tratando a tiempo las infecciones en otras partes del cuerpo (como infecciones dentales o de la piel), manteniendo un buen control de enfermedades crónicas (como diabetes), y evitando el uso de drogas intravenosas. Si tiene un aneurisma conocido, el seguimiento médico es clave para detectar problemas antes de que se infecten.
Vacunas
Las vacunas, como la antigripal y la del neumococo, ayudan a prevenir infecciones que podrían llegar a las arterias. Consulte con su médico qué vacunas son recomendables para usted.
Programas de detección
No existe una prueba de detección de rutina para infecciones en arterias. Sin embargo, si tiene un aneurisma conocido, su médico lo monitoreará con ecografías periódicas.
Complicaciones
Si no se trata
- Rotura de la arteria (hemorragia interna grave, que puede ser mortal).
- Propagación de la infección a la sangre (sepsis, una respuesta inflamatoria grave que daña órganos).
- Formación de coágulos que pueden viajar y bloquear el flujo sanguíneo a otros órganos (embolias).
- Daño permanente en la arteria o en órganos cercanos.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento temprano y adecuado (antibióticos y, si es necesario, cirugía), la mayoría de las personas se recuperan bien. Es una condición grave, pero la medicina actual ofrece buenas posibilidades de curación. El seguimiento médico a largo plazo es importante para evitar que la infección regrese o que surjan nuevas complicaciones.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- American Heart Association (Asociación Estadounidense del Corazón)
Organizaciones locales
- Consulte a su médico de cabecera o especialista en cardiología o cirugía vascular para obtener información sobre grupos de apoyo en su país. · América Latina y España
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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