Fiebre y quimioterapia: qué hacer y cuándo buscar ayuda
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fiebre durante la quimioterapia es un aumento de la temperatura corporal que puede ser señal de una infección. Como la quimioterapia reduce los glóbulos blancos (las células que combaten infecciones), el cuerpo tiene más dificultad para defenderse de los gérmenes. Por eso, la fiebre en una persona que recibe quimioterapia se considera una urgencia médica, incluso si la persona se siente bien.
Datos clave
- La fiebre puede ser el único signo de una infección grave.
- Si tiene fiebre durante la quimioterapia, debe contactar a su equipo médico de inmediato.
- No tome medicamentos para bajar la fiebre por su cuenta, ya que pueden enmascarar una infección.
Sí, es una complicación relativamente común de la quimioterapia, ya que este tratamiento puede debilitar temporalmente el sistema inmunitario.
Puede afectar a cualquier persona que recibe quimioterapia, pero es más frecuente en quienes tienen recuentos bajos de glóbulos blancos (una condición llamada neutropenia), en personas mayores y en pacientes con ciertos tipos de cáncer.
Síntomas
- Llame de inmediato a emergencias (112 en España, o el número local de emergencias) si tiene fiebre y dificultad para respirar, dolor de pecho, confusión, desmayo, convulsiones, ritmo cardíaco acelerado, o manchas rojas en la piel.
- Si su equipo médico le ha dado instrucciones especiales para la fiebre, sígalas, pero no demore en buscar ayuda urgente si tiene síntomas graves.
- ⚠Consulte el mismo día con su equipo de oncología o acuda a urgencias si tiene fiebre, incluso sin otros síntomas.
- ⚠Si tiene fiebre y está recibiendo quimioterapia, no espere a ver cómo evoluciona: llame a su equipo médico.
Síntomas comunes
- Fiebre (temperatura de 38 °C o más, o según lo indicado por su equipo médico)
- Escalofríos
- Sudoración
- Malestar general
- Dolor de cabeza
- Debilidad o cansancio inusual
Síntomas en niños
- Los mismos síntomas que en adultos, pero preste especial atención a si el niño está decaído, irritable o somnoliento.
- En bebés, también puede haber dificultad para alimentarse, llanto constante o respiración rápida.
Síntomas en adultos mayores
- Pueden tener fiebre más baja de lo esperado, por lo que no confíe solo en la temperatura.
- Confusión o cambios repentinos en el comportamiento.
- Fatiga extrema, debilidad o pérdida de apetito.
Causas
Causas principales
- La causa más frecuente es una infección, que puede ser bacteriana, viral o fúngica.
- La quimioterapia reduce los glóbulos blancos (neutrófilos), que son las células que combaten las infecciones.
- También puede haber fiebre por reacción al medicamento, aunque es menos común.
Factores de riesgo
- Recuento bajo de glóbulos blancos (neutropenia) en el último análisis de sangre.
- Tratamientos de quimioterapia recientes, típicamente 7 a 14 días después de la infusión.
- Edad avanzada o enfermedades crónicas.
- Tener un catéter central o sonda.
- Mala nutrición o deshidratación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre de 38 °C o más, o cualquier fiebre durante la quimioterapia, incluso si es baja.
- Fiebre en las primeras 24 horas después de un ciclo de quimioterapia.
- Fiebre acompañada de escalofríos, dolor abdominal, dolor al orinar, tos, diarrea o cualquier otro síntoma nuevo.
Programe una cita de rutina si:
- Cambios en el apetito, fatiga o náuseas que no mejoran con las indicaciones de su equipo.
- Cualquier duda sobre cómo cuidarse durante el tratamiento.
Diagnóstico
Para saber si hay una infección, el médico le hará preguntas, lo examinará y le pedirá análisis de sangre y posiblemente otros cultivos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el recuento de glóbulos blancos y detectar signos de infección.
- Hemocultivos (cultivo de sangre) para identificar si hay bacterias.
- Cultivo de orina, esputo o muestras de heridas según los síntomas.
- Radiografía de tórax si hay síntomas respiratorios.
Qué esperar en su cita
Es posible que le pidan que acuda al hospital o centro de infusión para que le vean rápido. Allí le tomarán la temperatura y la presión arterial, le extraerán sangre y quizás le den medicamentos, que pueden incluir antibióticos administrados por vía intravenosa (por una vía). En muchos casos, será necesario quedarse ingresado para observación y tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la fiebre relacionada con la quimioterapia se centra en encontrar la causa de la infección y atajarla rápidamente. Suele iniciarse con antibióticos de amplio espectro (que cubren muchas bacterias) antes de conocer el resultado de los cultivos. No espere en casa: acuda a su equipo médico.
Autocuidado en el hogar
- Siga las indicaciones de su equipo médico para tomarse la temperatura y detectar otros signos.
- Descanse lo suficiente y beba líquidos, si le dicen que es seguro.
- Anote sus síntomas y la temperatura para informar al personal médico.
- No se automedique con medicamentos para bajar la fiebre ni con antibióticos que tenga en casa.
- Lávese las manos a menudo y evite el contacto con personas enfermas.
Tratamientos médicos
Su equipo médico puede recetarle antibióticos (por vía oral o intravenosa), medicamentos para aumentar los glóbulos blancos (llamados factores de crecimiento) u otros tratamientos para apoyar su recuperación. En el hospital le vigilarán de cerca y ajustarán el tratamiento según los resultados de los análisis. No hay un tratamiento estándar único: cada plan se adapta a su situación.
Vivir con esta afección
Durante la quimioterapia, es importante que se mida la temperatura con regularidad (por ejemplo, por la mañana y por la tarde) y que tenga a mano el número de teléfono de su equipo médico. Ante cualquier duda, consulte. Su equipo prefiere que llame antes que asumir riesgos.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una higiene de manos cuidadosa.
- Evite lugares concurridos o mal ventilados, especialmente si su recuento de glóbulos blancos está bajo.
- Use mascarilla si su equipo médico se lo recomienda.
- Descanse lo suficiente y maneje el estrés con técnicas de relajación.
Dieta y ejercicio
Es preferible una dieta equilibrada y bien lavada. Evite carnes y pescados poco cocidos, lácteos no pasteurizados y alimentos crudos que puedan contener gérmenes. En cuanto al ejercicio, puede hacer actividad ligera si se siente con energía, pero consulte con su equipo antes de comenzar cualquier rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, miedo o tristeza cuando se enfrenta a una complicación como la fiebre. Hable con su equipo de cuidados paliativos o con un profesional de salud mental si necesita apoyo. No está solo en esto.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero hay medidas que reducen el riesgo de infecciones. Lo más importante es seguir las indicaciones de su equipo de oncología y consultar pronto ante cualquier signo de infección.
Vacunas
Hable con su médico sobre las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la covid-19. En general, no se administran vacunas vivas durante la quimioterapia, así que siempre consulte antes de vacunarse.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección grave que se extiende por el cuerpo (sepsis).
- Necesidad de ingresar en cuidados intensivos.
- Retraso o interrupción del tratamiento de quimioterapia.
- En casos muy graves y poco frecuentes, puede poner en peligro la vida.
Pronóstico a largo plazo
La fiebre relacionada con la quimioterapia se trata con rapidez y, en la mayoría de los casos, la persona se recupera por completo y puede continuar su tratamiento. Es una emergencia médica, pero también es una situación manejable cuando se actúa a tiempo. Tu equipo médico está preparado para responder.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.