Recuperación de la COVID con náuseas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las náuseas son una sensación de ganas de vomitar. Durante o después de una infección por COVID-19, algunas personas sienten náuseas aunque ya hayan pasado los síntomas principales. Esto puede formar parte de la recuperación y suele mejorar con el tiempo y con cuidados sencillos.
Datos clave
- Las náuseas pueden aparecer días o semanas después de haberse contagiado de COVID-19.
- Beber líquidos en pequeños sorbos y comer poco y seguido puede aliviar las molestias.
- La mayoría de las personas mejora sin tratamiento especial, pero es importante consultar a un profesional de la salud si las náuseas son intensas o impiden comer y beber.
Es bastante común. La COVID-19 puede afectar el sistema digestivo y muchas personas refieren náuseas, falta de apetito o malestar estomacal durante la recuperación.
Puede afectar a cualquier persona que haya tenido COVID-19, tanto niños como adultos. Es más frecuente en quienes tuvieron síntomas digestivos durante la infección, pero también puede aparecer en personas que no los tuvieron.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar
- Dolor en el pecho que no se quita
- Confusión o mucho sueño (dificultad para despertar)
- Labios o cara azulados
- Vómitos con sangre o material que parece café molido
- ⚠Náuseas intensas que impiden beber cualquier líquido
- ⚠Signos de deshidratación: boca seca, orinar muy poco, orina muy oscura, mareos graves
- ⚠Vómitos que duran más de 24 horas
- ⚠Dolor abdominal intenso o que empeora
Síntomas comunes
- Sensación de ganas de vomitar
- Malestar o dolor en la parte alta del abdomen
- Falta de apetito
- Sensación de llenura después de comer poco
- Vómitos ocasionales
Síntomas en niños
- Los niños pueden decir que les duele la barriga en lugar de decir que tienen náuseas
- Pueden tener menos ganas de comer o beber de lo habitual
- A veces, los niños vomitan una o dos veces y luego se sienten mejor
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, las náuseas pueden acompañarse de pérdida de apetito y debilidad
- Es importante vigilar que beban suficiente líquido
- Pueden sentirse mareados o aturdidos al levantarse si no comen ni beben lo suficiente
Causas
Causas principales
- La infección por COVID-19 puede irritar el sistema digestivo y el nervio vago, que controla las náuseas
- La inflamación producida por el virus puede tardar en desaparecer
- El estrés y la ansiedad de estar enfermo pueden aumentar las náuseas
- Algunos medicamentos usados durante la enfermedad pueden causar náuseas
Factores de riesgo
- Haber tenido náuseas, vómitos o diarrea durante la fase inicial de la infección
- Tener antecedentes de migrañas o mareos por movimiento
- Estar muy estresado o con ansiedad
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes náuseas constantes que te impiden beber líquidos o comer durante más de un día
- Si notas signos de deshidratación, como orinar muy poco o sentir mucho mareo
- Si el dolor abdominal es fuerte o va a más
- Si recibes atención por COVID-19 y tu médico te indicó estar alerta a estos síntomas
Programe una cita de rutina si:
- Si las náuseas duran más de una semana sin mejorar
- Si has perdido peso sin querer
- Si las náuseas aparecen después de tomar un medicamento, para que el médico revise si conviene cambiarlo
Diagnóstico
El médico lo diagnosticará escuchando tus síntomas, revisando tu historial reciente de COVID-19 y haciendo una exploración física. No hay una prueba específica para las náuseas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre si hay sospecha de deshidratación o inflamación
- Examen de orina para valorar el estado de hidratación
- Pruebas de imagen (como ecografía) solo si el médico sospecha otra causa, como problemas de vesícula o estómago
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico preguntará cuándo empezaron las náuseas, si vomitas, si puedes beber y comer, y si tienes otros síntomas. Es útil llevar una idea de lo que has comido y bebido en los últimos días.
Tratamiento
El tratamiento de las náuseas en la recuperación de COVID se centra en aliviar las molestias, mantener una buena hidratación y recuperar el apetito poco a poco. No hay un medicamento específico para las náuseas de COVID; lo que funciona es un enfoque general de cuidar el estómago y el cuerpo.
Autocuidado en el hogar
- Bebe líquidos claros en pequeños sorbos, como agua, caldo suave o bebidas de rehidratación oral preparadas según las instrucciones del fabricante.
- Come poco y con frecuencia: por ejemplo, una galleta salada, un plátano o una tostada cada pocas horas.
- Evita olores fuertes, comidas grasas, picantes o muy dulces.
- Descansa después de comer y no te acuestes inmediatamente.
- Aplica una compresa fría en la frente si eso te ayuda.
- Realiza comidas templadas o frías, ya que el calor puede empeorar las náuseas.
Tratamientos médicos
Si las náuseas no se controlan con medidas caseras, el médico puede recomendar medicamentos para calmar el estómago. Estos medicamentos deben ser siempre indicados por un profesional de la salud. En caso de deshidratación, puede ser necesario recibir líquidos por vía intravenosa en un centro de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para tratar las náuseas relacionadas con la COVID.
Vivir con esta afección
Durante los primeros días, prioriza el descanso y la hidratación. No te obligues a comer grandes cantidades. Vive un día a la vez y escucha a tu cuerpo. A medida que las náuseas disminuyan, ve incorporando alimentos de a poco.
Consejos de estilo de vida
- Descansa lo suficiente, pero intenta moverte un poco cada día si te sientes con fuerzas, como dar un paseo corto.
- Evita el alcohol y el tabaco, porque pueden irritar el estómago.
- Mantén un horario regular de comidas, en porciones pequeñas.
- Practica técnicas de relajación, como respirar lento y profundo, para reducir el estrés.
Dieta y ejercicio
La dieta debe ser suave y ligera: arroz blanco, pan tostado, pollo hervido, manzana rallada o caldos. Es mejor comer poco y seguido que tres comidas grandes. En cuanto al ejercicio, comienza con poca intensidad y aumenta progresivamente según te sientas. Si el movimiento te da náuseas, haz reposo y reintenta más adelante.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir náuseas durante la recuperación puede generar frustración, ansiedad o tristeza. Es normal sentirse así. Hablar con alguien de confianza puede ayudar. Si te sientes abrumado o con pensamientos de hacerte daño, busca ayuda profesional de inmediato: contacta con tu centro de salud o acude a urgencias.
Prevención
No siempre se puede prevenir la aparición de náuseas durante la recuperación, pero cuidar la alimentación, descansar y manejar el estrés puede reducir las molestias. Seguir las pautas de vacunación contra la COVID-19 ayuda a prevenir formas graves de la enfermedad.
Vacunas
Las vacunas contra la COVID-19 reducen el riesgo de enfermarse gravemente. Sin embargo, una persona vacunada aún puede contagiarse y tener síntomas, incluidas náuseas. Consulta a tu servicio de salud sobre tu calendario de vacunación.
Programas de detección
No se necesita una prueba de detección específica para las náuseas durante la recuperación de COVID. El seguimiento se basa en los síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se controlan las náuseas, se puede llegar a deshidratar el cuerpo, especialmente en niños y personas mayores.
- La falta de alimentación e hidratación prolongada puede causar debilidad y retrasar la recuperación general.
- En casos raros, los vómitos intensos pueden provocar desequilibrios electrolíticos que requieren atención médica.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recupera por completo. Las náuseas suelen desaparecer en unos días o semanas a medida que el cuerpo se recupera de la infección. Con cuidados sencillos y el apoyo del equipo de salud, la mejoría es muy probable.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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