Mareos que vienen y van
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los mareos que vienen y van son episodios de sensación de inestabilidad, aturdimiento o giro (vértigo) que aparecen y desaparecen. Pueden durar segundos, minutos u horas. No siempre son graves, pero es importante identificar la causa.
Datos clave
- Los mareos intermitentes son muy frecuentes. La mayoría de las veces no indican un problema grave.
- Pueden deberse a problemas del oído interno, deshidratación, ansiedad o cambios en la presión arterial.
- Si se acompañan de síntomas como dolor en el pecho, dificultad para hablar o debilidad en un lado del cuerpo, se debe llamar a emergencias de inmediato.
Sí, es muy común. Casi todas las personas experimentan mareos leves en algún momento. Los episodios que van y vienen afectan a millones de personas, especialmente a adultos mayores.
Puede afectar a personas de cualquier edad. Es más frecuente en adultos mayores por cambios en el equilibrio y en la presión. También es común en personas con estrés, migrañas o problemas del oído interno.
Síntomas
- Mareo intenso con dolor en el pecho o falta de aire
- Dolor de cabeza repentino y muy fuerte
- Dificultad para hablar, entender o mover un brazo o una pierna
- Pérdida del conocimiento
- Convulsiones
- Traumatismo craneal reciente acompañado de mareo
- ⚠Mareo que empeora o no mejora después de unas horas
- ⚠Vómitos repetidos que impiden tomar líquidos
- ⚠Mareo después de un golpe en la cabeza (aunque sea leve)
- ⚠Episodios que interfieren con las actividades diarias
Síntomas comunes
- Sensación de que todo gira (vértigo)
- Aturdimiento o sensación de desmayo
- Inestabilidad al caminar
- Náuseas o vómito
- Visión borrosa durante el episodio
- Sudoración fría
Síntomas en niños
- Los niños pueden describir el mareo como «sentirse raro» o «que el cuarto se mueve»
- Palidez y sudoración
- Llanto o irritabilidad sin causa clara
- Negarse a caminar o pedir que los carguen
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de caídas y fracturas
- Confusión o desorientación temporal
- Sensación de debilidad en las piernas
- Cansancio después de los episodios
Causas
Causas principales
- Problemas del oído interno, como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) — pequeños cristales que se desplazan dentro del oído
- Deshidratación o falta de líquidos
- Bajadas de presión arterial al levantarse (hipotensión ortostática)
- Ansiedad o ataques de pánico
- Efectos secundarios de algunos medicamentos
- Anemia (falta de glóbulos rojos)
- Migraña vestibular (dolor de cabeza con mareo)
- En raras ocasiones, problemas neurológicos como un accidente cerebrovascular leve o tumores
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Deshidratación (por calor, ejercicio o diarrea)
- Estrés crónico o trastornos de ansiedad
- Consumo de alcohol o drogas
- Uso de ciertos medicamentos para la presión, antidepresivos o antihistamínicos
- Enfermedades del oído interno previas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el mareo se presenta junto con síntomas de alarma (ver apartado de emergencia)
- Si el mareo es tan intenso que no puede caminar o levantarse de la cama
- Si tiene más de 60 años y sufre una caída por el mareo
Programe una cita de rutina si:
- Si los episodios son frecuentes (varias veces a la semana) y afectan su calidad de vida
- Si no encuentra una causa clara (como haber estado mucho tiempo de pie o con calor)
- Si está tomando un medicamento nuevo y los mareos comenzaron después
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus episodios (cuándo ocurren, cuánto duran, qué los desencadena) y realizará un examen físico. Revisará su presión arterial en diferentes posiciones y puede examinar sus ojos en busca de movimientos involuntarios (nistagmo).
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de la maniobra de Dix-Hallpike para detectar vértigo posicional
- Análisis de sangre para descartar anemia, infecciones o problemas de tiroides
- Electrocardiograma (ECG) para evaluar el ritmo cardíaco
- Audiometría (prueba de audición) si se sospecha problema en el oído interno
- Prueba de equilibrio (posturografía o videonistagmografía)
- Resonancia magnética o tomografía computarizada del cerebro si hay sospecha de causa neurológica
Qué esperar en su cita
El proceso suele ser ambulatorio. Dependiendo de los síntomas, el médico de cabecera puede derivarlo a un otorrinolaringólogo (especialista en oído, nariz y garganta) o a un neurólogo. Las pruebas son indoloras y muchas se realizan en la misma consulta o en el hospital de día.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del mareo. La mayoría de los casos mejoran con medidas sencillas. Si se identifica una enfermedad subyacente, se tratará esa condición. No existe un solo tratamiento para todos los tipos de mareo.
Autocuidado en el hogar
- Si siente mareo, siéntese o acuéstese de inmediato para evitar caídas
- Manténgase hidratado bebiendo agua a lo largo del día
- Evite movimientos bruscos de la cabeza, especialmente al girar en la cama o al levantarse
- Reduzca el consumo de alcohol y cafeína si nota que empeoran los mareos
- Aprenda técnicas de relajación si el estrés o la ansiedad son un factor
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir maniobras de reposición de cristales (para el vértigo posicional), fisioterapia vestibular (ejercicios para reentrenar el equilibrio) y medicamentos para controlar las náuseas o la migraña. Solo su médico puede recetar el tratamiento adecuado. Nunca se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es muy poco frecuente. Solo se considera en casos graves de enfermedad de Ménière o tumores que no responden a otros tratamientos. Su especialista le explicará los riesgos y beneficios si fuera necesario.
Vivir con esta afección
Vivir con mareos intermitentes puede ser frustrante, pero con algunos ajustes puede mantener una vida activa. Identifique los desencadenantes (como el calor, el estrés o ciertos movimientos) y evítelos cuando sea posible. Use pasamanos y calzado antideslizante.
Consejos de estilo de vida
- Duerma lo suficiente y mantenga un horario regular
- Beba suficiente agua (al menos 6-8 vasos al día)
- Evite el alcohol y el tabaco, que pueden empeorar los mareos
- Si conduce, no lo haga durante un episodio de mareo; espere hasta sentirse completamente estable
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada ayuda a mantener la presión y el azúcar estables. Si tiene enfermedad de Ménière, su médico puede recomendar reducir la sal. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o hacer yoga, puede mejorar el equilibrio y reducir la ansiedad. Evite ejercicios que requieran cambios bruscos de cabeza.
Salud mental y bienestar emocional
Los mareos recurrentes pueden generar ansiedad, miedo a caerse o incluso depresión. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si estos sentimientos interfieren con su día a día. Recuerde que buscar apoyo es un signo de fortaleza.
Prevención
No todos los mareos se pueden prevenir, pero muchas veces se pueden reducir los episodios. Mantenerse hidratado, evitar cambios bruscos de posición, controlar el estrés y tener cuidado con los medicamentos que pueden causar mareos ayuda a disminuir la frecuencia.
Vacunas
Aunque no hay vacunas específicas contra los mareos, mantenerse al día con las vacunas recomendadas (como la de la gripe o la del neumococo) puede prevenir infecciones que a veces desencadenan mareos.
Programas de detección
No existen pruebas de detección rutinarias para los mareos. Sin embargo, si tiene factores de riesgo (edad avanzada, enfermedades del oído, hipertensión), su médico puede evaluar su equilibrio durante los chequeos periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas que pueden causar fracturas, especialmente en la cadera, muñeca o columna
- Lesiones en la cabeza por caídas
- Ansiedad crónica y miedo a salir de casa (agorafobia)
- Empeoramiento de la enfermedad subyacente (por ejemplo, un problema del oído interno no tratado)
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con mareos que vienen y van mejoran con medidas sencillas o con tratamiento específico. Aunque algunos casos pueden ser crónicos, existen muchas herramientas para controlarlos y llevar una vida plena. Con el apoyo adecuado, es posible reducir el impacto de los mareos en su día a día.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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