long lasting angina
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina de larga duración es un dolor o molestia en el pecho que aparece cuando el corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Esto sucede porque las arterias que llevan sangre al corazón están estrechadas o endurecidas. El dolor suele sentirse como presión, opresión o ardor, y puede durar más de unos pocos minutos. No es un ataque al corazón, pero es una señal de que el corazón necesita atención médica.
Datos clave
- La angina de larga duración es un síntoma de una enfermedad del corazón llamada enfermedad de las arterias coronarias.
- No es un ataque al corazón, pero aumenta el riesgo de sufrir uno en el futuro.
- El dolor puede aparecer con el esfuerzo físico, el estrés o el frío, y suele mejorar con reposo o con medicamentos recetados por el médico.
- Si el dolor no mejora con reposo o dura más de 5 minutos, se debe llamar a emergencias inmediatamente.
Es bastante común, sobre todo en personas mayores de 50 años y en quienes tienen factores de riesgo como presión arterial alta, colesterol elevado, diabetes o antecedentes de tabaquismo.
Afecta principalmente a adultos mayores, hombres y mujeres posmenopáusicas, y a personas con hábitos de vida poco saludables, como fumar, tener una dieta alta en grasas o no hacer ejercicio. También es más frecuente en personas con diabetes o antecedentes familiares de enfermedades del corazón.
Síntomas
- Dolor en el pecho que dura más de 5 minutos y no mejora con reposo.
- Dolor que empeora rápidamente o se vuelve muy intenso.
- Dolor que se extiende a los brazos, cuello, mandíbula o espalda junto con falta de aire, sudor frío, náuseas o mareo.
- Sensación de que el corazón late muy rápido, de forma irregular o que se va a desmayar.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con esfuerzos cada vez menores o que se vuelve más frecuente.
- ⚠Episodios de angina que ocurren en reposo o durante la noche.
- ⚠Dolor que no se alivia con la medicación que el médico recetó.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en el centro del pecho que se siente como presión, opresión, ardor o pesadez.
- El dolor puede extenderse a los brazos, el cuello, la mandíbula, los hombros o la espalda.
- Sensación de falta de aire, cansancio o debilidad.
- El dolor suele aparecer al hacer esfuerzo, al subir escaleras, al tener estrés o al exponerse al frío.
- El dolor dura unos minutos y mejora con reposo o con la medicación que el médico haya indicado.
Síntomas en niños
- La angina de larga duración es muy rara en niños. Si un niño tiene dolor en el pecho, suele deberse a otras causas, como problemas musculares, ansiedad o infecciones.
- En casos excepcionales, puede estar relacionada con problemas cardíacos congénitos o con la enfermedad de Kawasaki. Ante cualquier dolor de pecho en un niño, se debe consultar al médico.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la angina puede presentarse sin dolor típico en el pecho. En su lugar, pueden sentir falta de aire, cansancio extremo, mareos, náuseas o dolor en la parte alta del abdomen.
- El dolor puede ser menos intenso debido a cambios en la percepción del dolor propios de la edad.
Causas
Causas principales
- La causa principal es la enfermedad de las arterias coronarias, donde las arterias que llevan sangre al corazón se estrechan por la acumulación de placas de grasa, colesterol y otras sustancias (aterosclerosis).
- Otras causas menos frecuentes incluyen espasmos de las arterias coronarias (angina variante) o problemas de las válvulas del corazón.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayores de 45 años en hombres y 55 en mujeres).
- Tabaquismo o exposición al humo de tabaco.
- Presión arterial alta.
- Colesterol elevado (especialmente el colesterol LDL 'malo').
- Diabetes.
- Obesidad o sobrepeso.
- Falta de actividad física.
- Dieta rica en grasas saturadas, sal y azúcares.
- Estrés crónico.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca temprana.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho que dura más de 5 minutos y no mejora con reposo, llame a emergencias (112 en España, 911 en México y otros países).
- Si el dolor se acompaña de falta de aire, sudor frío, náuseas, mareo o sensación de muerte inminente.
- Si la angina se vuelve más intensa, más frecuente o aparece en reposo.
- Si su medicación de rescate (si el médico se la ha recetado) no alivia el dolor.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota molestias en el pecho al hacer esfuerzo o al tener estrés, que mejoran al descansar, programe una cita con su médico de cabecera o cardiólogo.
- Si le han diagnosticado angina y nota cambios en los síntomas o en la frecuencia de los episodios.
- Si tiene factores de riesgo (presión alta, colesterol, diabetes, etc.) y nunca se ha hecho una revisión del corazón, consulte para un chequeo.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia clínica y sus factores de riesgo. Le hará un examen físico y pedirá pruebas para evaluar el flujo de sangre al corazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón.
- Prueba de esfuerzo (ergometría): camina en una cinta o pedalea en una bicicleta mientras se mide su corazón.
- Ecocardiograma: usa ondas de sonido para ver cómo bombea el corazón.
- Análisis de sangre (incluyendo troponina y colesterol).
- Angiografía coronaria: un estudio con rayos X y contraste para ver las arterias del corazón.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará cada prueba y cómo prepararse. La mayoría de las pruebas son indoloras. Si necesita una angiografía, le darán instrucciones específicas. Después de los resultados, el médico discutirá con usted el mejor plan de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la angina de larga duración tiene dos grandes objetivos: aliviar los síntomas actuales y prevenir futuros problemas cardíacos, como infartos. Se basa en cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, procedimientos médicos. Siempre siga las recomendaciones de su médico.
Autocuidado en el hogar
- Deje de fumar y evite el humo de tabaco.
- Siga una dieta saludable para el corazón: rica en frutas, verduras, granos enteros, pescado y grasas saludables, y baja en sal, azúcar y grasas saturadas.
- Haga ejercicio moderado de forma regular, como caminar, siempre que su médico lo autorice.
- Mantenga un peso saludable.
- Controle el estrés con técnicas de relajación, meditación o pasatiempos.
- Tome todos los medicamentos exactamente como se los recetaron.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para reducir el dolor, relajar las arterias, disminuir la presión arterial, controlar el colesterol y prevenir coágulos. Algunos ejemplos generales incluyen vasodilatadores (como nitratos), betabloqueantes, bloqueadores de los canales de calcio, estatinas y antiagregantes plaquetarios. También pueden recomendar aspirina en dosis bajas si es adecuado. No se automedique; solo su médico puede indicar el tratamiento correcto.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los medicamentos y los cambios de estilo de vida no controlan bien la angina, o si las arterias están muy estrechadas, el médico puede sugerir procedimientos como la angioplastia (colocación de un stent para abrir la arteria) o la cirugía de bypass coronario (crear un nuevo camino para la sangre). Estos procedimientos se realizan en un hospital y requieren recuperación.
Vivir con esta afección
Vivir con angina significa estar atento a las señales de su cuerpo. Aprenda a identificar qué desencadena sus síntomas (como el ejercicio intenso, el estrés o las comidas pesadas) y cómo manejarlos. Lleve siempre consigo la medicación que su médico le haya recetado para el dolor (como un spray o pastilla de nitroglicerina, si se la indicaron). Haga una vida activa pero no extenuante, y descanse cuando sea necesario.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar y evite el alcohol en exceso.
- Mantenga un peso saludable.
- Haga ejercicio regular (caminar, nadar, bicicleta estática) aprobado por su médico.
- Duerma lo suficiente (7-8 horas por noche).
- Aprenda técnicas para manejar el estrés (respiración profunda, yoga, meditación).
- Evite el frío extremo y los cambios bruscos de temperatura.
Dieta y ejercicio
Una dieta cardiosaludable es clave. Priorice frutas, verduras, legumbres, pescado (especialmente azul como salmón o sardinas), nueces y aceite de oliva. Reduzca las carnes rojas, los embutidos, los fritos, la bollería y los lácteos enteros. El ejercicio moderado, como 30 minutos de caminata la mayoría de los días, ayuda a mejorar la circulación y la salud del corazón, pero siempre consulte primero a su médico sobre el tipo e intensidad seguros para usted.
Salud mental y bienestar emocional
Tener angina puede causar ansiedad, miedo a sufrir un infarto, tristeza o estrés. Es normal sentirse preocupado. No ignore estas emociones; hablar con su médico, un psicólogo o un grupo de apoyo puede ayudar. También puede pedir ayuda a su familia y amigos.
Prevención
No siempre se puede prevenir la angina, especialmente si hay antecedentes familiares, pero se puede reducir mucho el riesgo llevando un estilo de vida saludable: no fumar, comer bien, hacer ejercicio, mantener un peso sano, controlar la presión arterial, el colesterol y la diabetes, y manejar el estrés. Las revisiones médicas periódicas también son importantes.
Complicaciones
Si no se trata
- Ataque al corazón (infarto de miocardio).
- Insuficiencia cardíaca (el corazón no bombea con fuerza suficiente).
- Arritmias (latidos irregulares del corazón) que pueden ser peligrosas.
- Muerte súbita cardíaca (rara, pero posible).
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento y los cambios de estilo de vida adecuados, la mayoría de las personas con angina de larga duración pueden controlar sus síntomas y llevar una vida activa y plena. Es importante seguir las indicaciones médicas, asistir a las citas de control y no demorar la atención ante cualquier cambio en los síntomas. El pronóstico es bueno cuando se cuida el corazón.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 22 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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