Testosterona y apnea del sueño: por qué empeora al estar acostado
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se detiene y se reinicia varias veces durante el sueño. La testosterona, la principal hormona masculina, puede influir en este problema. Al estar acostado, especialmente boca arriba, las vías respiratorias tienden a estrecharse o cerrarse más fácilmente, lo que empeora los episodios de apnea. Si usted usa testosterona o tiene niveles alterados, puede notar que sus síntomas al dormir empeoran al acostarse.
Datos clave
- La apnea del sueño es frecuente en hombres y muchas veces no se diagnostica.
- Los niveles de testosterona, tanto bajos como altos, pueden estar relacionados con la apnea del sueño.
- Dormir boca arriba puede empeorar la obstrucción de la respiración.
- El tratamiento adecuado mejora mucho la calidad de vida y reduce los riesgos para la salud.
Sí, la apnea del sueño es muy común, especialmente en hombres mayores de 40 años y en quienes tienen sobrepeso. Muchas personas no saben que la padecen porque confunden el cansancio con una vida ajetreada.
Afecta principalmente a hombres adultos, sobre todo si tienen sobrepeso, cuello grueso, o antecedentes familiares. También puede aparecer en mujeres, especialmente después de la menopausia, y en niños, aunque en estos casos la relación con la testosterona es menos clara.
Síntomas
- Si la persona deja de respirar y no reacciona, llame de inmediato al número de emergencias de su país (por ejemplo, 112 en España).
- Si los labios o la cara se ponen de color azulado (falta de oxígeno), busca ayuda de emergencia.
- Si se presenta dolor en el pecho o falta de aire intensa al acostarse, llame a emergencias sin demora.
- ⚠Si se despierta con sensación de ahogo o atragantamiento varias veces por noche.
- ⚠Si se duerme de forma repentina en situaciones peligrosas, como al conducir.
- ⚠Si nota confusión, irritabilidad o cambios de comportamiento que no son habituales.
Síntomas comunes
- Ronquidos fuertes y frecuentes.
- Pausas en la respiración durante el sueño (otra persona puede notarlas).
- Sensación de ahogo o jadeos al despertar.
- Somnolencia excesiva durante el día.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Dificultad para concentrarse o irritabilidad.
Síntomas en niños
- Ronquidos o respiración ruidosa al dormir.
- Sueño inquieto o dormir en posturas poco habituales.
- Problemas de comportamiento o bajo rendimiento escolar.
- Hacerse pis en la cama o despertarse sudando.
Síntomas en adultos mayores
- Más somnolencia diurna y menor energía.
- Despertares frecuentes durante la noche.
- Pérdida de memoria o confusión leve.
- Ganas frecuentes de orinar por la noche (nocturia).
Causas
Causas principales
- Relajación excesiva de los músculos de la garganta durante el sueño, lo que estrecha la vía respiratoria.
- Exceso de peso, porque el tejido graso puede presionar las vías respiratorias.
- Características anatómicas, como amígdalas grandes o mandíbula retraída.
- El uso de testosterona (tratamiento hormonal) puede aumentar el riesgo o empeorar la apnea del sueño.
Factores de riesgo
- Ser hombre y tener más de 40 años.
- Obesidad o circunferencia de cuello grande.
- Consumir alcohol, tranquilizantes o sedantes antes de dormir.
- Fumar o tener congestión nasal crónica.
- Historial familiar de apnea del sueño.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si alguien observa que usted deja de respirar durante varios segundos mientras duerme.
- Si se despierta con episodios de ahogo varias veces por noche.
Programe una cita de rutina si:
- Si ronca fuerte y se siente agotado al despertar.
- Si su pareja nota pausas en su respiración o ronquidos, aunque usted no los note.
- Si tiene somnolencia diurna que afecta su trabajo o sus actividades diarias.
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas, su historial de salud y sus hábitos de sueño. Para confirmar el diagnóstico, suele pedirse un estudio del sueño, que puede realizarse en un centro hospitalario o incluso en su casa con un equipo portátil.
Pruebas que se pueden realizar
- Polisomnografía: un estudio que mide la respiración, el oxígeno en sangre, el ritmo cardíaco y la actividad cerebral mientras duerme.
- Estudio domiciliario del sueño: registra la respiración y el nivel de oxígeno durante una noche en su hogar.
- Cuestionarios de somnolencia, para valorar cómo le afecta el cansancio durante el día.
Qué esperar en su cita
Le colocarán unos sensores suaves en el cuerpo que registran sus constantes mientras duerme. Es un procedimiento indoloro. Los resultados se interpretan en unos días y su médico se los explicará con calma y claridad.
Tratamiento
El tratamiento se centra en mantener abiertas las vías respiratorias mientras duerme y en corregir los factores que agravan la apnea, como el sobrepeso o el uso de testosterona. Siempre debe estar supervisado por un profesional de la salud; no se automedique ni modifique ningún tratamiento por su cuenta.
Autocuidado en el hogar
- Reduzca peso si tiene sobrepeso; una pérdida modesta puede mejorar mucho los síntomas.
- Evite el alcohol y los medicamentos relajantes antes de acostarse.
- Duerma de lado en lugar de boca arriba.
- Mantenga un horario de sueño regular y un ambiente tranquilo en su dormitorio.
- Use humidificadores o soluciones nasales solo si su médico se lo recomienda.
Tratamientos médicos
Los médicos suelen recomendar dispositivos de presión positiva en las vías respiratorias (CPAP), que constan de una mascarilla que envía aire suave para mantener abierta la vía respiratoria durante la noche. También pueden usarse férulas orales que reposicionan la mandíbula. Si usted está en tratamiento con testosterona, su médico valorará si es necesario ajustarlo, porque esta hormona puede empeorar la apnea. Nunca cambie dosis ni inicie tratamientos sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, la cirugía puede ser una opción si existe un problema estructural claro, como amígdalas muy grandes o una mandíbula que obstruye la vía respiratoria. Esta decisión se toma junto con un especialista del sueño y un cirujano tras una evaluación completa.
Vivir con esta afección
Use el dispositivo que le hayan indicado todas las noches, incluso si al principio le resulta incómodo. Con el tiempo se acostumbrará y notará más energía y claridad mental. Pida apoyo a su pareja o familiares para mantener la constancia.
Consejos de estilo de vida
- Haga ejercicio con regularidad, al menos 30 minutos la mayoría de los días.
- Evite la cafeína y las comidas pesadas antes de acostarse.
- Deje de fumar y limite el consumo de alcohol, especialmente por la noche.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Controlar el peso es fundamental para reducir la grasa que puede presionar las vías respiratorias.
Salud mental y bienestar emocional
La apnea del sueño puede provocar irritabilidad, ansiedad o tristeza. Es importante que hable con su médico o con un profesional de salud mental si se siente abrumado. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato en una línea de crisis local o en su centro de salud más cercano.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero mantener un peso saludable, evitar el alcohol y dormir de lado reduce el riesgo y mejora los síntomas si ya existe la afección.
Vacunas
No hay una vacuna específica para la apnea del sueño.
Programas de detección
No existe un cribado automático para esta afección. Si usted tiene factores de riesgo o síntomas, coméntelo con su médico para que valore la necesidad de un estudio del sueño.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de hipertensión arterial (presión alta).
- Enfermedades del corazón, como infarto o arritmias.
- Accidente cerebrovascular (ictus).
- Diabetes tipo 2.
- Deterioro de la memoria o concentración.
- Aumento de accidentes de tráfico o laborales por somnolencia.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas mejoran notablemente. La apnea del sueño es manejable y el riesgo de complicaciones disminuye de forma importante. No deje pasar los síntomas: consulte a su médico y recuperará su salud y calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.