Diabetes: cuándo buscar atención médica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diabetes es una enfermedad crónica en la que el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre está más alto de lo normal. Esto sucede porque el cuerpo no produce suficiente insulina, no la usa bien, o ambas cosas. La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa entre en las células para darles energía.
Datos clave
- La diabetes es una de las enfermedades crónicas más frecuentes del mundo.
- Existen varios tipos: la tipo 1, la tipo 2 y la gestacional, que aparece en el embarazo.
- Con un buen control y atención médica, se puede vivir una vida plena y activa.
Sí. La diabetes es muy común y su número de casos sigue aumentando en todo el mundo, también en España y Latinoamérica.
Puede afectar a personas de cualquier edad, sexo o condición. La tipo 1 aparece con más frecuencia en niños y jóvenes; la tipo 2 es más habitual en adultos mayores de 45 años, aunque cada vez se ve más en jóvenes; y la gestacional afecta a algunas mujeres durante el embarazo.
Síntomas
- Confusión severa o pérdida del conocimiento.
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida y profunda.
- Aliento con olor a frutas.
- Dolor abdominal intenso acompañado de vómitos.
- Convulsiones.
- Incapacidad para despertar o responder con normalidad.
- ⚠Fiebre con malestar general que no mejora.
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden beber líquidos.
- ⚠Niveles de azúcar en sangre muy altos o muy bajos que no responden a su plan de cuidado habitual.
- ⚠Señales de infección en pies, piel o vías urinarias, como enrojecimiento, calor o dolor.
- ⚠Cortes o llagas que no cicatrizan después de unos días.
Síntomas comunes
- Tener mucha sed y beber más líquido de lo habitual.
- Orinar con más frecuencia, incluso varias veces por la noche.
- Sentirse muy cansado/a o con falta de energía.
- Visión borrosa.
- Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies.
- Heridas que tardan en cicatrizar.
- Perder peso sin proponérselo.
Síntomas en niños
- Sed excesiva y necesidad de orinar muy seguido.
- Pérdida de peso sin explicación.
- Cansancio extremo.
- Cambios de humor o irritabilidad.
- Dolor de barriga o vómitos que no se deben a otra causa.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o mareos que aparecen sin motivo claro.
- Debilidad o sensación de caídas.
- Orinar más por la noche.
- Infecciones frecuentes, como en la piel o la orina.
- Recuperación lenta de enfermedades o heridas.
Causas
Causas principales
- En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario ataca por error a las células del páncreas que producen insulina.
- En la diabetes tipo 2, el cuerpo no responde bien a la insulina o no produce la cantidad suficiente.
- En la diabetes gestacional, las hormonas del embarazo dificultan la acción de la insulina.
Factores de riesgo
- Tener un padre, madre o hermano con diabetes.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Pasar mucho tiempo sentado y hacer poca actividad física.
- Tener más de 45 años.
- Tener presión arterial alta o colesterol alto.
- Haber tenido diabetes durante un embarazo anterior.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas de diabetes y no sabe si tiene la enfermedad, pida una cita para hacerse un análisis de sangre.
- Si ya tiene diabetes y nota fiebre, vómitos o un mal control de su azúcar que no mejora con su plan habitual, consulte ese mismo día.
- Si presenta molestias respiratorias, dolor o enrojecimiento en alguna parte del cuerpo que pueda ser una infección.
Programe una cita de rutina si:
- Una vez al año como mínimo, aunque se sienta bien.
- Cada 3 a 6 meses si su médico considera que necesita seguimiento más estrecho.
- Si nota cambios en su visión, en sus pies o en su orina.
- Si va a comenzar un tratamiento con medicamentos que puedan afectar la glucosa, consulte primero.
Diagnóstico
La diabetes se detecta con análisis de sangre que miden la cantidad de glucosa. El médico los solicita si usted tiene síntomas o factores de riesgo.
Pruebas que se pueden realizar
- Glucosa en ayunas: mide el azúcar en sangre después de 8 horas sin comer.
- Hemoglobina glucosilada (HbA1c): muestra el promedio de azúcar en sangre de los últimos 2 a 3 meses.
- Prueba de tolerancia a la glucosa: se bebe un líquido con azúcar y se mide la glucosa después de un tiempo para ver cómo el cuerpo la procesa.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los resultados en un lenguaje claro. Si le diagnostican diabetes, también le enseñará a medir su glucosa, a mejorar su alimentación y a usar los medicamentos si los necesita. Usted será parte activa de este plan.
Tratamiento
El tratamiento de la diabetes busca mantener el azúcar en sangre lo más estable posible. Incluye educación, alimentación, actividad física y, si hace falta, medicamentos. El plan se ajusta a cada persona, porque cada caso es único.
Autocuidado en el hogar
- Medir su glucosa con la frecuencia que le indique su médico.
- Llevar un registro de los resultados para comentarlo en las citas.
- Cuidar sus pies todos los días, revisando que no haya heridas o cambios de color.
- Seguir su plan de alimentación y horarios, sin saltarse comidas sin supervisión.
- Tomar sus medicamentos o insulina exactamente como se lo recetaron.
- Aprender a reconocer los signos de alerta del azúcar muy alto o muy bajo.
Tratamientos médicos
Existen varios tipos de medicamentos para la diabetes. Algunos se toman por vía oral y otros se inyectan, como la insulina. El médico decidirá el más adecuado según el tipo de diabetes, su edad, su peso y sus otras condiciones de salud. Es importante que no cambie ni deje ningún tratamiento sin consultar antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento de primera línea para la diabetes. En algunas personas con diabetes tipo 2 y obesidad, la cirugía bariátrica puede ayudar a mejorar el control del azúcar, pero solo se considera después de una evaluación completa por un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Vivir con diabetes significa tomar decisiones saludables cada día, pero no tiene que ser una carga. Con el tiempo, estas rutinas se convierten en hábitos que le ayudan a sentirse con más energía y menos preocupado/a.
Consejos de estilo de vida
- Procure mantener un peso estable y saludable.
- No fume y evite el consumo de alcohol en exceso.
- Disfrute de un sueño reparador de 7 a 9 horas.
- Encuentre maneras de manejar el estrés, como respirar profundo o pasear.
- Revise sus pies a diario y use calzado cómodo.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada, con muchas verduras, frutas enteras, cereales integrales, legumbres y proteínas saludables. Limite los azúcares añadidos y los alimentos procesados. Haga ejercicio con regularidad, como caminar, nadar o bailar, al menos 30 minutos la mayoría de los días. Un nutricionista o un educador en diabetes pueden ayudarle a diseñar un plan a su medida.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con diabetes puede generar emociones como ansiedad, tristeza o frustración. Es importante reconocerlas y no esconderlas. Si le cuesta manejarlas, hable con su médico o con un profesional de salud mental. Cuidar sus emociones es parte imprescindible del tratamiento.
Prevención
La diabetes tipo 1 no se puede prevenir, pero la tipo 2 y la gestacional se pueden evitar en muchos casos. Llevar una vida activa, mantener un peso saludable, comer bien y controlar el estrés son las claves para reducir el riesgo.
Vacunas
Las personas con diabetes tienen más riesgo de padecer infecciones graves. Por eso es importante tener al día las vacunas recomendadas, como la de la gripe, la antineumocócica y la hepatitis B. Pregunte a su médico cuáles le corresponden.
Programas de detección
Si tiene más de 45 años, tiene sobrepeso o familiares con diabetes, hágase un análisis de glucosa al menos una vez al año. Las mujeres con diabetes gestacional deben controlarse después del parto, ya que tienen más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se trata, el exceso de azúcar en sangre puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios.
- El daño a los ojos puede causar pérdida de visión.
- El daño en los riñones puede llegar a insuficiencia renal.
- Las heridas en los pies que tardan en cicatrizar pueden infectarse y, en casos graves, requerir amputación.
- Aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la diabetes es una enfermedad seria, con la atención y los cuidados adecuados se puede mantener bajo control. Muchas personas viven muchos años con una buena calidad de vida. Lo más importante es no dejar de aprender, no dejar de cuidarse y no caminar solo/a: su equipo de salud está para ayudarle.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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