Nosebleed first aid
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una hemorragia nasal, también conocida como epistaxis, es el sangrado que sale de la nariz. Ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo pequeño dentro de las fosas nasales. Por lo general, no es grave y se puede controlar con primeros auxilios sencillos.
Datos clave
- La mayoría de las hemorragias nasales se detienen por sí solas o con presión suave.
- Son más frecuentes en niños y adultos mayores.
- No se debe inclinar la cabeza hacia atrás, ya que la sangre puede pasar a la garganta y causar náuseas o dificultad para respirar.
Sí, las hemorragias nasales son muy comunes. Casi todas las personas tienen al menos una en su vida.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños pequeños (de 2 a 10 años) y en adultos mayores de 50 años. También es común en personas con alergias, presión arterial alta o que toman ciertos medicamentos.
Síntomas
- La hemorragia no se detiene después de 20 minutos de aplicar presión constante.
- La pérdida de sangre es muy abundante (empapa varias gasas o pañuelos rápidamente).
- La persona se siente mareada, débil o tiene dificultad para respirar.
- El sangrado ocurre después de un golpe fuerte en la cabeza o una caída.
- La persona está tomando anticoagulantes y sangra profusamente.
- ⚠Las hemorragias nasales se repiten con frecuencia (varias veces por semana).
- ⚠El sangrado es leve pero dura más de 30 minutos.
- ⚠Hay sangre en la orina o en las heces al mismo tiempo.
- ⚠Se sospecha que la causa podría ser un trastorno de coagulación.
Síntomas comunes
- Sangre que sale por una o ambas fosas nasales.
- Sangre que baja por la parte de atrás de la garganta (especialmente si la persona está acostada).
- Sensación de líquido caliente en la nariz o en la garganta.
Síntomas en niños
- Sangrado que suele ser de corta duración y se detiene fácilmente.
- Puede ocurrir después de hurgarse la nariz o por el aire seco.
- El niño puede asustarse, pero la hemorragia rara vez es peligrosa.
Síntomas en adultos mayores
- El sangrado puede durar más tiempo y ser más abundante.
- Es más probable que ocurra por la presión arterial alta o por el uso de anticoagulantes (medicamentos que evitan la formación de coágulos).
- Puede presentarse sin causa aparente.
Causas
Causas principales
- Aire seco o calefacción que reseca la mucosa nasal.
- Hurgarse la nariz o sonarse con demasiada fuerza.
- Golpes leves en la nariz.
- Alergias o resfriados que irritan el interior de la nariz.
- Presión arterial alta (puede empeorar el sangrado).
- Uso de medicamentos anticoagulantes (como la aspirina o la warfarina).
Factores de riesgo
- Vivir en climas secos o con poca humedad.
- Tener alergias nasales crónicas.
- Tomar medicamentos que adelgazan la sangre.
- Tener presión arterial alta no controlada.
- Tabaquismo (el humo irrita la nariz).
- Embarazo (los cambios hormonales aumentan el flujo sanguíneo nasal).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la hemorragia no se detiene después de 20 minutos de presión directa.
- Si el sangrado es muy abundante o va acompañado de mareos o desmayos.
- Si la persona se golpeó la cabeza o la nariz de forma violenta.
- Si se está tomando anticoagulantes y el sangrado es intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Si las hemorragias nasales se repiten varias veces por semana sin causa clara.
- Si nota que el sangrado ocurre después de esfuerzos pequeños o se acompaña de moretones sin razón.
- Si tiene antecedentes de problemas de coagulación o anemia.
- Para que le revisen la nariz y descarten un crecimiento anormal (pólipos, tumores).
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre cuánto tiempo dura el sangrado, con qué frecuencia ocurre y qué medicamentos toma. Luego examinará el interior de la nariz con una pequeña luz (otoscopio o rinoscopio) para ver de dónde sale la sangre.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (hemograma completo) para verificar si hay anemia o trastornos de coagulación.
- Medición de la presión arterial.
- En algunos casos, una endoscopia nasal (un tubo delgado con cámara) para ver más adentro de la nariz.
- Pruebas de coagulación si se sospecha un problema de sangrado.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará qué hacer si vuelve a sangrar. En la consulta podrá realizar una cauterización (quemar el vaso sanguíneo con un producto químico o eléctrico) para detener el sangrado si es necesario. El procedimiento es rápido y generalmente indoloro.
Tratamiento
La mayoría de las hemorragias nasales se pueden tratar en casa con primeros auxilios. Si el sangrado es persistente, el médico puede aplicar tratamientos para cerrar el vaso sanguíneo que sangra. Los medicamentos no se usan de forma rutinaria, pero el médico puede recetar algo si hay una causa subyacente.
Autocuidado en el hogar
- Siéntese derecho e incline la cabeza ligeramente hacia adelante (no hacia atrás). Esto evita que la sangre baje por la garganta.
- Apriete suavemente la parte blanda de la nariz (justo debajo del hueso) con el pulgar y el índice durante 10 a 15 minutos sin soltar.
- Respire por la boca mientras mantiene la presión.
- Coloque una bolsa de hielo o una compresa fría sobre el puente de la nariz (esto ayuda a que los vasos sanguíneos se contraigan).
- Evite sonarse la nariz, hacer esfuerzos o levantar objetos pesados durante al menos 24 horas después de que el sangrado se detenga.
Tratamientos médicos
Si el sangrado no se detiene con primeros auxilios, el médico puede: aplicar un producto químico o una corriente eléctrica para cauterizar (sellar) el vaso sanguíneo; colocar un tapón nasal especial (como gasa o esponja) para hacer presión; o, en casos raros, administrar medicamentos para ayudar a la coagulación. El uso de cualquier fármaco debe ser indicado por un profesional.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Solo se considera si el sangrado es muy intenso o recurrente y no responde a otros tratamientos. Un otorrinolaringólogo (médico de oídos, nariz y garganta) puede realizar una ligadura del vaso sanguíneo (atar la arteria que sangra) o una embolización (bloquear el vaso con pequeñas partículas).
Vivir con esta afección
Después de una hemorragia nasal, evite hurgarse la nariz, sonarse con fuerza o hacer ejercicio intenso durante uno o dos días. Mantenga la cabeza elevada al dormir para reducir la presión en los vasos nasales.
Consejos de estilo de vida
- Use un humidificador en el dormitorio, especialmente si el aire está seco.
- Aplique un poco de vaselina o gel nasal humectante con un hisopo dentro de las fosas nasales para mantener la mucosa húmeda (consulte a su médico o farmacéutico cuál es adecuado para usted).
- Evite fumar y exponerse al humo del tabaco.
- Si tiene alergias, siga el tratamiento indicado por su médico.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial, pero beber suficiente agua ayuda a mantener la humedad en la nariz. Evite comidas muy picantes o calientes que puedan irritar la mucosa. Puede hacer ejercicio ligero, pero evite levantar pesas o actividades que aumenten la presión en la cabeza hasta que el sangrado se haya detenido por completo.
Salud mental y bienestar emocional
Tener hemorragias nasales frecuentes puede causar ansiedad o miedo. Es normal preocuparse, pero recuerde que la mayoría no es grave. Hable con su médico si el miedo interfiere con su vida diaria.
Prevención
En muchos casos, sí. Mantener la nariz húmeda, no hurgarse, y tratar las alergias reduce el riesgo. También es importante controlar la presión arterial si está elevada. Si toma anticoagulantes, no los suspenda por su cuenta; hable con su médico sobre el manejo del riesgo de sangrado.
Vacunas
No hay vacuna para prevenir las hemorragias nasales.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado rutinarias. Consulte a su médico si las hemorragias nasales son frecuentes o si tiene otros síntomas como moretones sin causa o sangrado de encías.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de sangre que puede provocar anemia (falta de glóbulos rojos) si se repite con frecuencia.
- Infección en la nariz si se usan tapones nasales durante mucho tiempo.
- Si la sangre pasa a la garganta, puede causar vómitos o irritación estomacal.
- En raras ocasiones, una hemorragia nasal muy abundante puede provocar dificultad para respirar.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las hemorragias nasales se detienen con cuidados simples y no causan problemas a largo plazo. Si la causa se trata (por ejemplo, alergias o presión alta), por lo general dejan de repetirse. Incluso en casos más persistentes, los tratamientos médicos son muy efectivos. Con el manejo adecuado, la mayoría de las personas pueden llevar una vida normal sin complicaciones.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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