Dolor pélvico
Basado en guías clínicas internacionales
Si los síntomas son graves, empeoran o ponen en riesgo la vida, busque atención médica urgente.
Resumen
El dolor pélvico es una molestia o dolor en la parte baja del vientre, entre el ombligo y las ingles. Puede aparecer de repente o durar meses. Es un síntoma, no una enfermedad, y puede tener muchas causas, desde problemas del ciclo menstrual hasta infecciones o problemas en los órganos internos.
Datos clave
- El dolor pélvico puede ser agudo (aparece de repente) o crónico (dura más de 6 meses).
- Afecta a personas de todas las edades, pero es más común en mujeres en edad fértil.
- No siempre es grave, pero si es intenso o persistente, debe ser evaluado por un médico.
Sí, el dolor pélvico es muy común. Muchas personas lo experimentan en algún momento de su vida, especialmente durante la menstruación o el embarazo. Sin embargo, el dolor pélvico crónico afecta aproximadamente a 1 de cada 7 mujeres en algún momento.
El dolor pélvico puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en mujeres durante la edad reproductiva (entre los 15 y los 50 años). También puede presentarse en niñas, adolescentes, hombres y personas mayores, aunque las causas pueden ser diferentes.
Síntomas
- Dolor repentino e intenso que no cede.
- Fiebre alta (más de 38.5°C) con dolor pélvico.
- Sangrado vaginal abundante o coágulos grandes.
- Desmayo o mareo intenso.
- Dolor durante el embarazo, especialmente si hay sangrado.
- ⚠Dolor que empeora gradualmente o no mejora con reposo.
- ⚠Dolor al orinar o necesidad urgente y frecuente de orinar.
- ⚠Náuseas o vómitos acompañados de dolor pélvico.
- ⚠Secreción vaginal anormal (olor, color o cantidad diferente).
Síntomas comunes
- Dolor en la parte baja del vientre que puede ser constante o intermitente.
- Calambres o sensación de presión en el área pélvica.
- Dolor que empeora con el movimiento, al orinar o al tener relaciones sexuales.
- Sangrado vaginal o manchado entre períodos.
- Dolor durante la ovulación o la menstruación.
Síntomas en niños
- Dolor en la parte baja del vientre que puede estar relacionado con infecciones urinarias o problemas digestivos.
- Pueden quejarse de dolor al orinar o tener fiebre.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor pélvico que puede deberse a problemas como estreñimiento crónico, prolapso de órganos pélvicos o infecciones.
- A veces el dolor se acompaña de cambios en los hábitos intestinales o urinarios.
Causas
Causas principales
- Problemas ginecológicos: endometriosis, fibromas uterinos, quistes ováricos, enfermedad pélvica inflamatoria (EPI), dolor menstrual.
- Problemas urinarios: infecciones del tracto urinario, cálculos renales, cistitis intersticial.
- Problemas digestivos: estreñimiento, síndrome del intestino irritable (SII), diverticulitis.
- Problemas musculoesqueléticos: tensión muscular, problemas en la cadera o la espalda baja.
- Otras causas: embarazo ectópico, apendicitis, dolor después de cirugías pélvicas.
Factores de riesgo
- Tener entre 15 y 50 años (edad reproductiva).
- Antecedentes de infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Uso de dispositivos intrauterinos (DIU) como método anticonceptivo.
- Cirugías pélvicas previas (como cesárea o ligadura de trompas).
- Estrés crónico o trastornos de ansiedad.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es muy fuerte y aparece de repente.
- Si tiene fiebre, escalofríos o sangrado abundante.
- Si está embarazada y tiene dolor pélvico.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de una semana o vuelve con frecuencia.
- Si interfiere con su vida diaria (trabajo, sueño, relaciones).
- Si nota cambios en sus hábitos intestinales o urinarios junto con el dolor.
Diagnóstico
Para diagnosticar la causa del dolor pélvico, el médico le hará preguntas sobre sus síntomas, su historial médico y le realizará un examen físico, que puede incluir un tacto vaginal o rectal. Dependiendo de los hallazgos, podrá solicitar pruebas adicionales.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre y orina para descartar infecciones o problemas hormonales.
- Ecografía pélvica (con sonda abdominal o vaginal) para ver los órganos internos.
- Laparoscopia: una cirugía con una cámara pequeña para ver dentro de la pelvis.
- Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para obtener imágenes más detalladas.
- Cultivos vaginales o de orina para buscar infecciones.
Qué esperar en su cita
Por lo general, el diagnóstico comienza con una consulta en la que el médico escucha sus síntomas. Luego, es posible que le pida análisis o estudios de imagen. Algunas pruebas, como la laparoscopia, requieren anestesia. Su médico le explicará cada paso y responderá sus preguntas. Es importante ser honesto sobre sus síntomas y su vida sexual para obtener un diagnóstico preciso.
Tratamiento
El tratamiento del dolor pélvico depende de la causa. El objetivo es aliviar el dolor y tratar la enfermedad subyacente. Muchas veces se combinan diferentes enfoques, como medicamentos, cambios en el estilo de vida y terapias físicas.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar calor en la parte baja del vientre con una bolsa de agua caliente o una compresa tibia.
- Descansar cuando el dolor es intenso.
- Realizar ejercicios de estiramiento suave o yoga para relajar los músculos pélvicos.
- Evitar actividades que empeoren el dolor, como levantar objetos pesados o estar mucho tiempo de pie.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir analgésicos para el dolor, antiinflamatorios, medicamentos hormonales (como anticonceptivos) para regular el ciclo, antibióticos si hay infección, o terapias como fisioterapia del suelo pélvico. En algunos casos se usan inyecciones o dispositivos neuromoduladores. Su médico recomendará el tratamiento más adecuado según la causa y sus necesidades.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser necesaria si el dolor es causado por quistes ováricos grandes, fibromas, endometriosis avanzada, o si hay una emergencia como un embarazo ectópico. Los procedimientos pueden ser mínimamente invasivos (laparoscopia) o más extensos (histerectomía). Su médico discutirá los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Vivir con dolor pélvico puede ser desafiante, pero muchas personas encuentran alivio con el tratamiento adecuado. Es importante aprender a reconocer qué empeora el dolor y planificar actividades cuando se sienta mejor. Llevar un diario de síntomas puede ayudar a identificar patrones.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para reducir la presión sobre la pelvis.
- Evitar el estreñimiento comiendo fibra y bebiendo suficiente agua.
- Gestionar el estrés con técnicas de relajación, como meditación o respiración profunda.
- Hablar con su pareja sobre el dolor para que pueda apoyarlo/a durante las relaciones sexuales.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras, puede ayudar a reducir la inflamación. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o estiramientos suaves, mejora la circulación y fortalece los músculos pélvicos. Evite ejercicios de alto impacto cuando el dolor sea intenso.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede causar ansiedad, depresión o frustración. Es normal sentirse abrumado. Hable con su médico si nota que el dolor afecta su estado de ánimo. Buscar apoyo psicológico o unirse a un grupo de ayuda puede ser muy beneficioso. Si tiene pensamientos de hacerse daño, llame a una línea de crisis inmediatamente.
Prevención
No siempre se puede prevenir el dolor pélvico, pero algunas medidas reducen el riesgo. Por ejemplo, practicar sexo seguro ayuda a prevenir infecciones de transmisión sexual que pueden causar enfermedad pélvica inflamatoria. Mantener un estilo de vida saludable y tratar a tiempo infecciones urinarias o de otro tipo también es importante.
Vacunas
La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) puede prevenir ciertos tipos de cáncer y verrugas genitales que a veces causan dolor pélvico. Consulte con su médico si es candidato para esta vacuna.
Programas de detección
Los chequeos ginecológicos regulares, como el Papanicolaou (Pap) y las pruebas de VPH, ayudan a detectar cambios tempranos en el cuello uterino. También pueden identificar infecciones o quistes antes de que causen dolor.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede volverse crónico y afectar la calidad de vida.
- Infecciones no tratadas pueden propagarse a otros órganos (como las trompas de Falopio) y causar infertilidad.
- Problemas como la endometriosis pueden empeorar y causar adherencias (tejido cicatricial) dentro de la pelvis.
- El dolor crónico puede llevar a ansiedad, depresión y problemas de sueño.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las causas de dolor pélvico tienen tratamiento y muchas personas logran aliviar el dolor o controlarlo bien. Con el diagnóstico adecuado y el apoyo correcto, es posible llevar una vida activa y plena. No pierda la esperanza: hable con su médico sobre sus opciones.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- International Pelvic Pain Society (IPPS) ↗
- Endometriosis Foundation of America ↗
- World Endometriosis Society ↗
Organizaciones locales
- Asociación Argentina de Endometriosis ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 29 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.