Uterine Fibroids
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los fibromas uterinos son crecimientos no cancerosos (benignos) que se forman en el útero, el órgano donde se desarrolla el bebé durante el embarazo. Están hechos de músculo y tejido fibroso. Pueden ser muy pequeños o crecer hasta ser grandes como una toronja. Generalmente no son peligrosos, pero pueden causar molestias como sangrado abundante o dolor.
Datos clave
- Los fibromas uterinos son casi siempre benignos (no cancerosos).
- Pueden causar sangrado menstrual abundante y dolor pélvico.
- Muchas mujeres tienen fibromas sin presentar ningún síntoma.
- Los fibromas pueden encogerse después de la menopausia.
Sí, los fibromas uterinos son muy comunes. Se estima que hasta el 70-80% de las mujeres los desarrollan en algún momento de su vida, especialmente durante los años fértiles.
Afectan principalmente a mujeres en edad fértil, entre los 30 y 50 años. Son más frecuentes en mujeres de ascendencia africana y en aquellas con antecedentes familiares de fibromas.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa una toalla sanitaria o tampón cada hora.
- Mareo, desmayo o sensación de que se va a desmayar.
- Dolor pélvico intenso que aparece de repente.
- ⚠Fiebre con dolor pélvico.
- ⚠Sangrado que dura más de 7 días o que es muy abundante.
- ⚠Dificultad para orinar o dolor al orinar.
- ⚠Dolor intenso que no mejora con reposo.
Síntomas comunes
- Sangrado menstrual abundante (períodos muy largos o con coágulos grandes).
- Dolor o presión en la parte baja del vientre.
- Necesidad frecuente de orinar o dificultad para vaciar la vejiga.
- Estreñimiento o sensación de llenura.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Dolor de espalda baja.
Causas
Causas principales
- No se conoce la causa exacta.
- Se cree que están relacionados con cambios en las hormonas femeninas (estrógeno y progesterona).
- Factores genéticos: pueden ser hereditarios.
Factores de riesgo
- Edad: más común entre los 30 y 50 años.
- Antecedentes familiares de fibromas.
- Raza: las mujeres de ascendencia africana tienen mayor riesgo.
- Obesidad o sobrepeso.
- Consumo elevado de carne roja.
- Inicio temprano de la menstruación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene sangrado vaginal muy abundante o dolor pélvico intenso.
- Si presenta síntomas de emergencia como mareo o desmayo.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota cambios en su período menstrual como sangrado más abundante o doloroso.
- Si siente presión en el vientre o dificultad para orinar.
- Si tiene dolor durante las relaciones sexuales.
- Si le preocupa que los fibromas puedan afectar su fertilidad.
Diagnóstico
El médico puede sospechar fibromas durante un examen pélvico de rutina al sentir el útero agrandado o irregular. Luego solicitará pruebas de imagen para confirmar.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía (ultrasonido) pélvica: es la prueba más común, utiliza ondas sonoras para ver el útero.
- Resonancia magnética (RM): proporciona imágenes más detalladas, especialmente útil antes de una cirugía.
- Histerosonografía: se inyecta líquido en el útero para obtener imágenes más claras.
- Histeroscopia: se introduce un pequeño telescopio a través de la vagina para ver el interior del útero.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas son indoloras y se realizan en el consultorio del médico o en un centro de radiología. Para la ecografía, es posible que le pidan tener la vejiga llena. No necesita preparación especial para la RM, pero debe retirar objetos metálicos.
Tratamiento
El tratamiento depende de los síntomas, el tamaño y ubicación de los fibromas, y si desea quedar embarazada en el futuro. Muchas mujeres solo necesitan controlar los síntomas con medidas simples. Otras pueden requerir medicamentos o procedimientos. Siempre hable con su médico sobre las opciones.
Autocuidado en el hogar
- Usar una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica en el vientre para aliviar el dolor.
- Tomar baños tibios para relajar los músculos.
- Descansar lo suficiente durante los períodos más abundantes.
- Llevar un registro de sus síntomas y sangrado para compartirlo con su médico.
- Usar toallas sanitarias y tampones según sea necesario; cambiar con frecuencia.
Tratamientos médicos
Existen varios enfoques médicos que su médico puede recomendar según su caso. Pueden incluir medicamentos para controlar el sangrado y el dolor, como antiinflamatorios no esteroides o tratamientos hormonales (anticonceptivos orales, dispositivos intrauterinos hormonales, agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina). También hay procedimientos no quirúrgicos como la embolización de arterias uterinas (bloquear el flujo sanguíneo a los fibromas) o la ablación por radiofrecuencia. Estos tratamientos no requieren cirugía abierta y pueden realizarse de forma ambulatoria.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los síntomas son graves o los fibromas son muy grandes, o si afectan la fertilidad, puede considerarse la cirugía. Las opciones incluyen la miomectomía (extirpar solo los fibromas, preservando el útero) y la histerectomía (extirpar todo el útero, lo que elimina los fibromas pero impide futuros embarazos). La elección depende de sus deseos de fertilidad y la severidad de los síntomas.
Vivir con esta afección
Vivir con fibromas puede ser manejable con algunos ajustes. Planifique descansar durante los días de sangrado abundante. Use ropa cómoda y almohadillas térmicas para el dolor. Hable con su médico sobre cómo controlar los síntomas para que pueda seguir con sus actividades diarias.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable (el exceso de grasa puede aumentar los niveles de estrógeno).
- Reducir el consumo de carne roja y alimentos procesados.
- Aumentar la ingesta de frutas, verduras y granos enteros.
- Hacer ejercicio regularmente, como caminar, nadar o yoga.
- Evitar el alcohol y la cafeína en exceso.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra, frutas y verduras puede ayudar a reducir los niveles de estrógeno. El ejercicio moderado mejora la circulación y reduce el estrés. Consulte a su médico antes de comenzar un nuevo régimen de ejercicios, especialmente si tiene dolor intenso.
Salud mental y bienestar emocional
Los fibromas pueden causar ansiedad, estrés o tristeza debido al sangrado abundante, el dolor o la preocupación por la fertilidad. Es normal sentirse abrumada. Hable con su médico, familia o amigos. Considere buscar ayuda profesional si los sentimientos afectan su vida diaria. Recuerde que no está sola.
Prevención
No se puede prevenir por completo la aparición de fibromas, pero un estilo de vida saludable puede reducir el riesgo. Mantener un peso adecuado, hacer ejercicio y llevar una alimentación balanceada puede ayudar a mantener las hormonas en equilibrio.
Vacunas
No hay vacuna para prevenir los fibromas uterinos.
Programas de detección
No se recomienda un cribado (screening) de rutina para fibromas en mujeres sin síntomas. Sin embargo, los exámenes ginecológicos regulares, como el Papanicolaou y la exploración pélvica, pueden detectar fibromas si están presentes.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia por sangrado abundante (falta de glóbulos rojos).
- Dolor crónico o presión en la pelvis.
- Problemas de fertilidad (dificultad para quedar embarazada).
- Complicaciones durante el embarazo, como parto prematuro o placenta previa.
- En raras ocasiones, los fibromas pueden torcerse (torsión) causando dolor agudo.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los fibromas son benignos y no causan problemas graves. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las mujeres pueden controlar los síntomas y tener una buena calidad de vida. Si los fibromas causan problemas, hay muchas opciones efectivas, desde cambios en el estilo de vida hasta cirugía. Hable con su médico para encontrar el mejor plan para usted.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Fundación Latinoamericana de Fibromas Uterinos ↗ · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.