La tiroides durante el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La glándula tiroides es un pequeño órgano con forma de mariposa que está en el cuello y produce hormonas que controlan la energía del cuerpo. Durante el embarazo, estas hormonas son muy importantes porque ayudan al bebé a crecer y a desarrollarse, especialmente el cerebro.
Datos clave
- El embarazo hace que la tiroides trabaje más de lo normal.
- La hormona tiroidea pasa de la madre al bebé durante los primeros meses.
- Tener la tiroides baja o alta sin tratamiento puede aumentar riesgos para la madre y el bebé.
- Con controles médicos regulares, la mayoría de los problemas de tiroides en el embarazo se pueden tratar bien.
Es bastante común. Muchas mujeres tienen la tiroides baja o alta durante el embarazo, especialmente si ya tenían un problema de tiroides antes.
Afecta a mujeres que están embarazadas o que quieren quedarse embarazadas. Es más frecuente en mujeres con antecedentes familiares de enfermedad de tiroides, diabetes tipo 1 u otras enfermedades autoinmunes.
Síntomas
- Llama al número de emergencias de tu país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina) si tienes: dificultad para respirar, dolor en el pecho, convulsiones, pérdida de conciencia, o pensamientos de hacerte daño o daño al bebé.
- ⚠Palpitaciones muy fuertes o irregulares
- ⚠Fiebre alta
- ⚠Vómitos intensos que no ceden
- ⚠Hinchazón súbita en cara, manos o pies
- ⚠Dolor abdominal fuerte
- ⚠Una disminución notable de los movimientos del bebé
Síntomas comunes
- Cansancio extremo
- Cambios de peso sin otra causa
- Sensibilidad al frío o al calor
- Frecuencia cardíaca más rápida o más lenta de lo normal
- Estreñimiento
- Sudoración o temblores
- Irritabilidad, nerviosismo o tristeza
Síntomas en niños
- En los bebés, los síntomas de tiroides pueden ser: sueño excesivo, poca succión, estreñimiento, piel seca, color amarillento en la piel o llanto ronco.
Síntomas en adultos mayores
- En embarazadas de mayor edad, los síntomas como cansancio o palpitaciones pueden confundirse con molestias propias de la gestación. Por eso es importante estar atenta a cambios repentinos en el peso o en el corazón.
Causas
Causas principales
- Enfermedad autoinmune de la tiroides, como el hipotiroidismo de Hashimoto o la enfermedad de Graves.
- Falta de yodo en la alimentación, que es necesario para fabricar hormonas tiroideas.
- Alteraciones de la tiroides que ya existían antes del embarazo, como nódulos o inflamación.
- Tratamientos previos de la tiroides, como cirugía o yodo radiactivo.
Factores de riesgo
- Antecedentes personales o familiares de enfermedad tiroidea.
- Tener una enfermedad autoinmune, como diabetes tipo 1 o celiaquía.
- Edad mayor de 30 o 35 años.
- Obesidad.
- Falta de control médico durante el embarazo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes palpitaciones intensas, fiebre alta, vómitos que no cesan, dolor de pecho o dificultad para respirar.
- Si sientes que el bebé se mueve mucho menos de lo habitual.
Programe una cita de rutina si:
- En la primera consulta del embarazo, es habitual que el médico pida una prueba de tiroides.
- Si ya tienes un problema de tiroides, visita a tu médico para ajustar el tratamiento antes de quedar embarazada.
- Acude a tus revisiones periódicas para ir controlando las hormonas tiroideas.
Diagnóstico
Se diagnostica con un análisis de sangre que mide la cantidad de hormonas tiroideas y de una sustancia llamada TSH, que regula la tiroides. El médico también puede palpar el cuello para notar el tamaño de la glándula.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para TSH, T4 y T3.
- Pruebas de anticuerpos tiroideos para detectar enfermedades autoinmunes.
- Ecografía de tiroides si el médico lo considera necesario.
Qué esperar en su cita
No es una prueba dolorosa. Te extraerán una muestra de sangre y los resultados suelen estar en unos días. El médico te explicará qué significan y si necesitas tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de si la tiroides está baja o alta. Siempre lo decide el médico, teniendo en cuenta tu estado y el del bebé. Es muy importante no tomar ninguna medicación sin indicación médica durante el embarazo.
Autocuidado en el hogar
- Toma el medicamento que te indique el médico exactamente como te lo haya explicado, sin saltarte dosis.
- No dejes el tratamiento sin antes hablar con tu médico, aunque te sientas bien.
- Lleva una alimentación variada y equilibrada.
- Descansa lo suficiente y evita el estrés innecesario.
- No fumes ni bebas alcohol.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que reemplazan o reducen la hormona tiroidea según el problema. Se controlan con análisis de sangre periódicos para ajustar la dosis a las necesidades de cada etapa del embarazo. También se puede usar yodo como suplemento si hay déficit, siempre bajo indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía de tiroides durante el embarazo es muy poco frecuente. Solo se plantea en casos graves, como nódulos que compriman o signos de cáncer, y siempre con una valoración cuidadosa del equipo médico.
Vivir con esta afección
Llevar un control de tu tiroides durante el embarazo significa ir a las revisiones, tomar la medicación que te hayan prescrito y comentar cualquier cambio que notes. Con un seguimiento adecuado, puedes vivir tu embarazo con tranquilidad.
Consejos de estilo de vida
- Duerme al menos 7-8 horas al día.
- Haz ejercicio suave como caminar o yoga prenatal, si tu médico lo permite.
- Evita el tabaco, el alcohol y las sustancias que puedan interferir con la tiroides.
- Pide ayuda a tu familia y amigos cuando la necesites.
Dieta y ejercicio
Sigue una dieta equilibrada con suficiente yodo según tu médico, por ejemplo usando sal yodada con moderación. El consumo excesivo de yodo puede ser perjudicial, por lo que es mejor no tomar suplementos por tu cuenta. La actividad física suave es beneficiosa, pero consulta con tu médico antes de empezar.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupada o sensible durante el embarazo. Si notas tristeza profunda, ansiedad o pensamientos difíciles, habla con tu médico. El apoyo emocional es tan importante como el tratamiento físico. Si sientes que puedes hacerte daño o daño a tu bebé, busca ayuda urgente.
Prevención
No siempre se puede prevenir la enfermedad de tiroides porque muchas veces tiene origen autoinmune. Sin embargo, un diagnóstico temprano y un buen control durante el embarazo pueden prevenir la mayoría de las complicaciones.
Vacunas
No hay vacunas relacionadas con la tiroides en el embarazo.
Programas de detección
El médico puede recomendar un análisis de tiroides en los controles prenatales, especialmente si tienes síntomas o factores de riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Aborto espontáneo.
- Preeclampsia, que es presión arterial muy alta durante el embarazo.
- Parto prematuro.
- Bajo peso al nacer.
- Problemas de desarrollo del cerebro del bebé.
Pronóstico a largo plazo
Con un cuidado médico adecuado y siguiendo las indicaciones, la gran mayoría de las mujeres con problemas de tiroides tienen embarazos saludables y bebés sanos. Mantener una buena comunicación con tu equipo de salud marca una gran diferencia.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.