Liver function tests
Basado en guías clínicas internacionales
Explora el ecosistema Ruqelo
Herramientas de productividad clínica con IA para profesionales de la salud.
Ruqelo ClinicalEducación y orientación de salud pensadas para pacientes.
Práctica premium de conversación en árabe con roleplay, audio y Companion.
Ruqelo ArabicBasado en guías clínicas internacionales
Las pruebas de función hepática (o pruebas del hígado) son análisis de sangre que ayudan a ver cómo está trabajando su hígado. Miden diferentes sustancias que el hígado produce o procesa, como enzimas, proteínas y bilirrubina. Así los médicos pueden saber si el hígado está sano o tiene algún problema.
Datos clave
Es una prueba muy común. Se realiza con frecuencia en chequeos de rutina, antes de cirugías o cuando hay sospecha de algún trastorno del hígado.
Afecta a cualquier persona, independientemente de la edad o el sexo. Es más frecuente en quienes tienen factores de riesgo como consumo excesivo de alcohol, obesidad o exposición a virus de hepatitis.
Se realiza mediante una extracción de sangre de una vena del brazo, generalmente en un laboratorio o consultorio médico.
El tratamiento depende de la causa del problema hepático. No existe un único medicamento para todos los casos. Su médico decidirá el mejor enfoque según el diagnóstico.
Los tratamientos médicos pueden incluir antivirales para hepatitis virales, corticoides para enfermedades autoinmunes del hígado, o medicamentos para controlar la diabetes y el colesterol si hay hígado graso. En algunos casos se usan procedimientos para destapar los conductos biliares. Siempre siga las indicaciones de su médico; nunca se automedique.
Si tiene una enfermedad hepática crónica, es importante que asista a todas las citas de control y se realice los análisis de sangre que su médico indique. Lleve un registro de sus resultados y síntomas.
Muchos problemas hepáticos se pueden prevenir con hábitos saludables. Evitar el alcohol en exceso, mantener un peso adecuado, vacunarse contra la hepatitis y no compartir agujas reduce el riesgo significativamente.
Existen vacunas seguras y eficaces contra la hepatitis A y la hepatitis B. Consulte a su médico si necesita aplicárselas.
No se recomienda realizar pruebas de función hepática de rutina a toda la población. Su médico puede indicarlas si tiene factores de riesgo o síntomas.
Con detección temprana y tratamiento adecuado, muchas enfermedades del hígado se pueden controlar o incluso curar. El hígado tiene una gran capacidad de regeneración. Si sigue las recomendaciones de su equipo médico, puede tener una buena calidad de vida. El pronóstico depende de la causa y de cuándo se inicie el tratamiento.
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 8 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
La extracción dura pocos minutos. Puede sentir un leve pinchazo. Los resultados suelen estar listos en uno o dos días. Su médico interpretará los valores junto con su historial y otros exámenes si es necesario. No se alarme por valores fuera de rango; a veces se repiten las pruebas para confirmar.
En casos graves, como cirrosis avanzada, cáncer de hígado o insuficiencia hepática, puede ser necesaria una cirugía para extirpar parte del hígado o un trasplante hepático. Esto se evalúa con especialistas.
Siga una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Limite las grasas saturadas, los fritos y los azúcares añadidos. El ejercicio regular ayuda a reducir la grasa en el hígado y mejora la salud general.
Recibir un diagnóstico relacionado con el hígado puede generar ansiedad, tristeza o miedo. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o un profesional de salud mental si nota que estas emociones le afectan en el día a día.