Reduce tu riesgo de pérdida de audición
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pérdida de audición ocurre cuando tienes dificultad para oír sonidos. Muchos casos se pueden prevenir si cuidas tus oídos y limitas la exposición a ruidos fuertes. Aquí te explicamos cómo.
Datos clave
- El ruido fuerte es una de las causas más comunes de pérdida de audición.
- La pérdida de audición suele aparecer poco a poco, por eso es importante revisarse.
- Proteger tus oídos desde joven ayuda a mantener una buena audición en el futuro.
Es muy común. Según la Organización Mundial de la Salud, más de mil millones de personas jóvenes tienen riesgo de pérdida de audición por escuchar música a volumen alto.
Puede afectar a cualquier persona, en cualquier edad. Es más frecuente en adultos mayores, trabajadores expuestos a ruido y jóvenes que usan audífonos a volumen alto.
Síntomas
- Pérdida súbita de la audición en un solo oído, especialmente si viene con mareo intenso, parálisis facial o dolor fuerte.
- Zumbido intenso acompañado de vértigo y vómitos.
- ⚠Pérdida de audición de un momento a otro sin otros síntomas.
- ⚠Dolor de oído fuerte con fiebre o supuración.
Síntomas comunes
- Tener que subir el volumen de la televisión o radio.
- Sentir que las personas hablan 'mascullando' o no entender en lugares ruidosos.
- Zumbido en los oídos, también llamado tinnitus.
Síntomas en niños
- No se asusta con ruidos fuertes.
- No voltea al oír tu voz o un sonido.
- Habla poco o su lenguaje no avanza según su edad.
Síntomas en adultos mayores
- Confundir conversaciones o retirarse de reuniones sociales.
- Sentir que los demás no hablan claro.
- Aumentar mucho el volumen de los aparatos.
Causas
Causas principales
- Exposición a ruidos fuertes, como conciertos, maquinaria o disparos.
- Envejecimiento natural, llamado presbiacusia.
- Infecciones de oído repetidas o mal tratadas.
- Acumulación de cerumen que bloquea el conducto auditivo.
- Medicamentos que pueden dañar el oído interno (ototóxicos).
Factores de riesgo
- Trabajar en fábricas, construcción o lugares con ruido constante.
- Escuchar música a volumen alto con audífonos por mucho tiempo.
- Tener antecedentes familiares de pérdida de audición.
- Padecer diabetes o enfermedades del corazón.
- Fumar, porque afecta la circulación del oído interno.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas una pérdida de audición repentina, consulta hoy mismo.
- Si tienes dolor de oído intenso, supuración o fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes que subir el volumen constantemente o sientes que oyes peor que antes.
- Si tu hijo no responde a los sonidos o tarda en hablar.
- Si tienes zumbido en los oídos que no se va.
Diagnóstico
El médico o un especialista en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) te hará preguntas, te revisará los oídos y te hará pruebas de audición.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: revisar el conducto auditivo con una luz para ver si hay cerumen o infección.
- Audiometría: escuchar tonos y palabras en un cubículo para medir qué tan bien oyes.
- Timpanometría: comprobar cómo se mueve el tímpano.
Qué esperar en su cita
Las pruebas no duelen. Te pedirán que escuches sonidos y repitas palabras. En unos minutos tendrás un resultado que muestra si hay pérdida y de qué tipo.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es por cerumen, se limpia. Si es por infección, se trata. Si es por daño del oído interno, no hay cura, pero existen ayudas auditivas y estrategias para oír mejor.
Autocuidado en el hogar
- Evita meter hisopos o cualquier objeto en el oído.
- Usa tapones u orejeras en ambientes ruidosos.
- Descansa tus oídos después de un concierto: unas horas de silencio ayudan.
- Baja el volumen de los audífonos a menos del 60%.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen limpieza de cerumen, medicamentos para infecciones según lo que recete el médico, y en algunos casos, audífonos. Habla con tu médico sobre lo que es mejor para ti. Nunca uses gotas o remedios sin supervisión.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía solo se considera en ciertos casos, como malformaciones del oído o lesiones. No es el tratamiento habitual para la pérdida por ruido.
Vivir con esta afección
Si ya tienes pérdida de audición, puedes aprender a comunicarte mejor: pide que hablen de frente, usa subtítulos y avisa a tu entorno. Los audífonos pueden hacer una gran diferencia.
Consejos de estilo de vida
- Mantén el volumen de la tele y la música en un nivel cómodo.
- Usa protección auditiva en el taller, al cortar el césped o en conciertos.
- Revisa tus oídos periódicamente con un profesional.
Dieta y ejercicio
Una dieta saludable y hacer ejercicio ayudan a mantener una buena circulación, lo que también beneficia la salud del oído interno. Evita fumar.
Salud mental y bienestar emocional
Oír mal puede hacer sentir aislado o frustrado. Es importante reconocer esas emociones y pedir apoyo. Tratar la pérdida de audición mejora el ánimo y las relaciones.
Prevención
Muchos casos de pérdida de audición se pueden prevenir protegiendo los oídos del ruido fuerte y cuidando tu salud en general.
Programas de detección
Es recomendable que los niños se hagan una prueba de audición al nacer y que los adultos se revisen si notan cambios.
Complicaciones
Si no se trata
- Dificultad para comunicarse y participar en la vida social.
- Aumento del riesgo de caídas por problemas de equilibrio.
- En niños, retraso en el lenguaje y el aprendizaje.
- Sensación de aislamiento y depresión.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la pérdida de audición puede ser permanente, hay muchas maneras de convivir con ella y llevar una vida plena. Detectar el problema a tiempo mejora mucho el pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.