Detección de problemas en las amígdalas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La detección de problemas en las amígdalas es una revisión de dos pequeñas glándulas que están en la parte posterior de la garganta. El médico las observa con una luz, a veces las toca suavemente y puede tomar una muestra para ver si hay infección, inflamación u otras señales de enfermedad. Es una parte común de un chequeo de oído, nariz y garganta.
Datos clave
- Las amígdalas ayudan a defender el cuerpo de gérmenes, pero también pueden enfermarse.
- La revisión de las amígdalas es rápida y no duele.
- Tener dolor de garganta frecuente no siempre significa que hay un problema grave.
Sí. Es muy común revisar las amígdalas en las consultas de atención primaria y con el especialista en oído, nariz y garganta, especialmente en niños y personas con infecciones repetidas.
Afecta a personas de todas las edades, pero las infecciones de amígdalas son más frecuentes en niños y adolescentes. Los adultos también pueden tener problemas en las amígdalas, a veces relacionados con ronquidos, cambios en la voz o la presencia de masas.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Incapacidad para tragar líquidos
- Babeo intenso junto con mucha dificultad para tragar
- No poder abrir la boca
- Dolor de garganta muy intenso que aparece de repente
- ⚠Fiebre alta que no baja
- ⚠Amígdalas muy hinchadas con puntos blancos o pus
- ⚠Dolor que impide comer, beber o dormir
- ⚠Señales de deshidratación, como orinar poco o tener la boca seca
- ⚠Síntomas que no mejoran después de 2 o 3 días
Síntomas comunes
- Dolor de garganta
- Dificultad o dolor al tragar
- Amígdalas enrojecidas o inflamadas
- Manchas blancas o pus en las amígdalas
- Fiebre
- Ganglios del cuello inflamados
- Mal aliento
- Cambios en la voz o voz apagada
Síntomas en niños
- Náuseas o dolor de estómago
- Babeo excesivo
- No querer comer o beber
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Dolor de oídos
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta que no mejora
- Sensación de tener algo atascado en la garganta
- Dificultad para tragar que empeora
- Cambio de voz persistente
- Dolor de oído en un solo lado
- Pérdida de peso sin explicación
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como los virus del resfriado o la gripe
- Infecciones bacterianas, como las causadas por estreptococos
- Alergias que irritan la garganta
- Exposición al humo del tabaco o a ambientes secos
- Reflujo ácido que sube del estómago a la garganta
- En casos menos frecuentes, crecimiento anormal de células que puede ser canceroso
Factores de riesgo
- Tener menos de 15 años
- Estar en contacto frecuente con personas enfermas
- Tener las defensas bajas
- Fumar o estar expuesto al humo de tabaco
- Consumir alcohol en exceso
- Tener infecciones de amígdalas repetidas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad para respirar o tragar
- Si el dolor es muy intenso y no te deja beber
- Si tienes fiebre alta con escalofríos
- Si ves una hinchazón grande en el cuello
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de garganta dura más de 2 o 3 días
- Si has tenido varias infecciones de amígdalas en un año
- Si te preocupa un cambio en la voz o una sensación de bulto en la garganta
- Si roncas fuerte o tienes pausas al respirar mientras duermes
Diagnóstico
Un médico o profesional de salud te preguntará sobre tus síntomas, te mirará la garganta con una luz y te revisará el cuello para ver si hay ganglios inflamados. A veces usará un bajalenguas para ver mejor las amígdalas.
Pruebas que se pueden realizar
- Frotis de garganta: se pasa suavemente un hisopo por las amígdalas para recoger una muestra y ver si hay bacterias.
- Análisis de sangre: puede ayudar a confirmar una infección o descartar otras causas.
- Radiografías o tomografías: se usan si hay sospecha de un absceso (bolsa de pus) o una masa.
- Biopsia: en casos muy concretos, se toma una pequeña muestra del tejido para analizarla.
Qué esperar en su cita
La revisión es rápida. Al tomar el frotis puedes sentir unas ganas leves de vomitar, pero dura solo unos segundos. El médico explicará los resultados y los pasos a seguir.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Muchas infecciones de amígdalas mejoran solas en unos días. Si se confirma una infección bacteriana, el médico podrá indicar antibióticos. En otros casos, el objetivo es aliviar el dolor y ayudar a que descanses.
Autocuidado en el hogar
- Descansar la voz y evitar hablar mucho
- Beber líquidos templados, como sopas o infusiones
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal
- Comer alimentos blandos como purés, yogur o arroz
- Usar un humidificador para humedecer el aire
- Evitar fumar y el humo del tabaco
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos de venta libre para reducir el dolor y la fiebre, siempre según sus indicaciones. Si hay infección bacteriana, recetará antibióticos que deben tomarse completos, aunque te sientas mejor. También hay opciones para disminuir la inflamación, pero siempre deben ser indicadas por un profesional. Nunca tomes medicamentos sin consultar antes con tu médico o farmacéutico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las amigdalitis son muy frecuentes o graves, o si las amígdalas son tan grandes que dificultan la respiración o el sueño, un especialista puede recomendar una amigdalectomía, es decir, la extracción quirúrgica de las amígdalas. Esta cirugía no es necesaria para la mayoría de las personas y se decide caso por caso.
Vivir con esta afección
Después de una infección, la garganta puede estar sensible durante unos días. Descansar, beber líquidos y comer alimentos suaves ayuda a recuperarse. Es importante terminar todo el tratamiento indicado y acudir a las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Descansar lo suficiente para que el cuerpo se recupere
- Beber abundantes líquidos, especialmente si hay fiebre
- Lavarse las manos con frecuencia para evitar contagios
- Evitar compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes
- Mantener un buen control del reflujo si lo tienes
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada con frutas y verduras fortalece las defensas. Durante los días de dolor, elige alimentos blandos y templados. Hacer ejercicio regular es bueno para la salud en general, pero descansa cuando estés enfermo y ve aumentando la actividad poco a poco.
Salud mental y bienestar emocional
Tener dolor de garganta repetido puede ser agotador y afectar el estado de ánimo. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Hablar con un profesional de salud mental puede ayudar si sientes que la situación te supera. Pedir apoyo es un acto de fortaleza, no de debilidad.
Prevención
No siempre se pueden prevenir las infecciones de amígdalas, pero lavarse las manos con frecuencia, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir objetos personales reduce bastante el riesgo. Mantener un buen estado de salud general también ayuda.
Vacunas
Existen vacunas que previenen algunas infecciones que pueden afectar la garganta, como la gripe y la COVID-19. El calendario de vacunación varía según el país, así que consulta con tu profesional de salud cuáles corresponden.
Programas de detección
La revisión de las amígdalas no es una prueba de cribado que se haga de forma rutinaria en personas sin síntomas. El médico la realiza cuando hay síntomas o como parte de un examen general de oído, nariz y garganta.
Complicaciones
Si no se trata
- Una infección bacteriana puede extenderse a otras zonas de la garganta o al cuello
- Se puede formar un absceso periamigdalino, que es una bolsa de pus que necesita drenaje
- Las infecciones repetidas pueden provocar dificultad para tragar o respirar, especialmente en niños
- En casos poco frecuentes, un bulto o lesión en las amígdalas puede resultar canceroso y requerir tratamiento especializado
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas con problemas en las amígdalas mejora por completo con el tratamiento adecuado. Incluso cuando hay complicaciones, los especialistas tienen opciones efectivas. Con una buena atención médica y cuidados en casa, es posible recuperar la salud y volver a la vida normal.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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