Cribado del vértigo: cómo detectar y manejar el mareo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El vértigo es una sensación de que tú o todo lo que te rodea está girando o moviéndose, aunque estés quieto. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma que suele estar relacionado con problemas del oído interno o del sistema de equilibrio del cerebro.
Datos clave
- El vértigo no es lo mismo que un mareo general; es una sensación de giro o movimiento.
- La mayoría de los casos de vértigo mejoran con tratamiento, ejercicios de equilibrio o cambios en el estilo de vida.
- Existen pruebas sencillas e indoloras para evaluar el equilibrio y descubrir la causa del vértigo.
Sí, es bastante común. Se estima que hasta un 20% de las personas experimenta vértigo en algún momento de su vida.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres y en personas mayores de 60 años.
Síntomas
- Dolor de cabeza intenso y repentino
- Dificultad para hablar o entender lo que otros dicen
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo
- Pérdida de visión o visión doble
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar
- Desmayo o pérdida de conocimiento
- ⚠Vértigo que aparece por primera vez y es muy intenso
- ⚠Vértigo con fiebre alta o rigidez en el cuello
- ⚠Vértigo después de una lesión en la cabeza
- ⚠Vómitos constantes o incapacidad para mantenerse en pie
Síntomas comunes
- Sensación de que tú o el entorno giran o se mueven
- Pérdida de equilibrio o dificultad para caminar
- Náuseas o vómitos
- Sudoración o palidez
- Zumbido en los oídos (acúfenos)
Causas
Causas principales
- Problemas del oído interno, como el vértigo posicional paroxístico benigno, que ocurre cuando pequeños cristales se desplazan dentro del oído
- Enfermedad de Ménière, por acumulación de líquido en el oído interno
- Neuronitis vestibular o laberintitis, una inflamación del oído interno, a menudo tras una infección
- Migraña vestibular, en la que las migrañas provocan episodios de vértigo
- Ciertos medicamentos o lesiones en la cabeza
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años
- Haberse recuperado recientemente de una infección viral
- Consumir alcohol o tabaco
- Estrés o falta de sueño
- Antecedentes familiares de migraña o problemas de equilibrio
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el vértigo es muy intenso, no desaparece en unos días o te impide hacer tus actividades diarias, busca atención médica pronto.
- Si tienes episodios repetidos y te preocupa poder caerte, consulta sin demora.
Programe una cita de rutina si:
- Pide una cita si tienes vértigo de forma recurrente, si afecta a tu trabajo o a tu vida social, o si quieres identificar qué lo desencadena.
- Consulta si tienes pérdida de audición, zumbido constante o sensación de presión en el oído.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa principalmente en tu historia clínica y en una exploración física. El médico te preguntará cómo son tus episodios, cuándo empezaron y qué los desencadena. También puede realizar pruebas para evaluar tu equilibrio y el movimiento de tus ojos.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de Dix-Hallpike: el médico mueve tu cabeza en distintas posiciones para provocar y observar el vértigo
- Videonistagmografía: se registran los movimientos de los ojos con unas gafas especiales
- Pruebas de equilibrio, como estar de pie o caminar en línea recta
- Audiometría: evalúa si hay pérdida de audición
- En algunos casos, resonancia magnética para descartar otras causas, como problemas neurológicos
Qué esperar en su cita
Es probable que el médico te pida que describas detalladamente tus síntomas. Algunas pruebas pueden causar un poco de vértigo o náuseas, pero son temporales y se realizan para encontrar la causa exacta.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente. En muchos casos, los episodios de vértigo mejoran con reposo, maniobras de reposicionamiento o ejercicios de rehabilitación vestibular. Tu médico te indicará el enfoque más adecuado para tu situación.
Autocuidado en el hogar
- Muévete con calma y evita giros bruscos al girar la cabeza
- Levántate despacio de la cama o de una silla para evitar el mareo
- Durante un episodio, siéntate o túmbate en un lugar seguro y con poca luz
- Evita luces brillantes o pantallas hasta que pase el mareo
- Asegura tu casa para prevenir caídas: sujeta alfombras, coloca pasamanos y deja los pasillos despejados
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que pueden ayudar a reducir las náuseas o el mareo intenso, pero solo deben usarse bajo indicación médica. También se emplean maniobras específicas para recolocar los cristales del oído interno, así como ejercicios de rehabilitación vestibular guiados por un fisioterapeuta o especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente y solo se considera en casos muy graves, como la enfermedad de Ménière que no responde a otros tratamientos. Se reserva para situaciones muy concretas y siempre tras valoración por un especialista.
Vivir con esta afección
Vivir con vértigo puede ser agotador e impredecible. Llevar un diario de episodios, identificar desencadenantes y planificar tu día puede ayudarte a recuperar el control. Con el apoyo adecuado, la mayoría de las personas se adapta y vuelve a hacer sus actividades.
Consejos de estilo de vida
- Duerme lo suficiente y date tiempo para descansar tras un episodio
- Reduce el estrés con técnicas de relajación o respiración profunda
- Evita el alcohol y el tabaco
- Si te han indicado rehabilitación vestibular, sé constante con los ejercicios
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada y mantenerte hidratado favorece el equilibrio. Hacer ejercicio suave, como caminar o los ejercicios específicos de rehabilitación vestibular, puede ayudarte a mejorar el equilibrio. Consulta a tu médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
El vértigo puede provocar ansiedad, miedo a caerse o sensación de pérdida de control. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu médico o con un profesional de salud mental si estas emociones afectan a tu día a día. No estás solo.
Prevención
No siempre es posible prevenir el vértigo, especialmente cuando se debe a infecciones o a causas internas. Acudir a tu médico ante los primeros episodios puede ayudarte a controlar los síntomas y prevenir complicaciones. En los casos relacionados con desencadenantes, como el estrés o la falta de sueño, cuidar esos aspectos puede reducir la frecuencia de los episodios.
Vacunas
Algunas infecciones virales pueden desencadenar vértigo. Mantener al día las vacunas recomendadas, como las de la gripe y la neumonía, puede reducir el riesgo de infecciones que afecten al oído interno.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado sistemática para el vértigo en la población general. Lo importante es acudir a tu médico si tienes síntomas recurrentes o factores de riesgo, para que te realice una evaluación personalizada.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y lesiones, como fracturas de cadera o de muñeca
- Dificultad para mantener el trabajo o realizar actividades diarias
- Ansiedad o depresión relacionadas con el miedo a sufrir vértigo
- Pérdida de audición en algunos casos, si la causa afecta al oído interno
Pronóstico a largo plazo
Aunque el vértigo puede ser molesto y, en ocasiones, asustarte, la mayoría de las personas mejora con tratamiento. Con un diagnóstico adecuado y los cuidados indicados, es posible controlar los síntomas, reducir su frecuencia y llevar una vida activa y plena.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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