Cómo reducir el riesgo de problemas de las amígdalas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las amígdalas son dos masas de tejido en la parte posterior de la garganta que forman parte del sistema de defensas del cuerpo. Reducir el riesgo de problemas de amígdalas significa tomar hábitos sencillos para evitar que se inflamen o se infecten.
Datos clave
- Las amígdalas ayudan a defender el cuerpo de infecciones, sobre todo en los primeros años de vida.
- La mayoría de las inflamaciones de las amígdalas son causadas por virus y mejoran solas.
- Lavarse las manos con frecuencia y no compartir vasos ni cubiertos reduce el riesgo de contagio.
Sí. Las infecciones de amígdalas son muy frecuentes, especialmente en la infancia, aunque pueden ocurrir a cualquier edad.
Es más común en niños y adolescentes, pero también afecta a adultos. Las personas que conviven en lugares con contacto cercano, como escuelas, guarderías o familias con varios hijos, tienen más probabilidad de contagiarse.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que la garganta se cierra
- Imposibilidad para tragar líquidos o saliva
- Babeo incontrolable
- Voz apagada o con sonido de 'papa caliente'
- Llama al número de emergencias de tu país: 112 en España, 911 en muchos países de América Latina.
- ⚠Fiebre muy alta o que no mejora
- ⚠Dolor de garganta intenso que impide beber líquidos
- ⚠Amígdalas muy inflamadas con pus que no se calm a las 48 horas
- ⚠Sensación de tener un absceso o hinchazón alrededor de la garganta
Síntomas comunes
- Dolor de garganta
- Amígdalas rojas e hinchadas
- Manchas blancas o pus en las amígdalas
- Dificultad o dolor al tragar
- Fiebre
- Ganglios del cuello inflamados
Síntomas en niños
- Los síntomas comunes también aparecen en niños.
- Puede haber mal aliento, pérdida de apetito, babeo, irritabilidad o llanto al comer.
- Los niños más pequeños pueden tener molestias de estómago o náuseas.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la fiebre puede ser baja o no aparecer.
- A veces se nota confusión o decaimiento general.
- Puede haber menos dolor de garganta que en los jóvenes, pero la molestia al tragar sigue siendo frecuente.
Causas
Causas principales
- Virus (la causa más frecuente, como los que producen resfriados o gripe)
- Bacterias, especialmente el estreptococo del grupo A
- Contacto directo con gotitas de estornudos o tos de una persona infectada
- Tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la nariz o la boca
Factores de riesgo
- Edad escolar (entre 5 y 15 años)
- Convivir o trabajar con muchas personas
- Tener el sistema inmunitario debilitado por otras enfermedades o tratamientos
- Fumar o estar expuesto al humo del tabaco
- Tener infecciones de garganta repetidas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dificultad para respirar o tragar
- Fiebre muy alta
- Dolor intenso con babeo o voz apagada
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de garganta que dura más de dos días
- Amígdalas con manchas o pus
- Fiebre que va y viene
- Episodios repetidos de dolor de garganta o amigdalitis
Diagnóstico
El médico o la médica te preguntará sobre tus síntomas, te examinará la garganta, el cuello y las orejas, y puede tomar una muestra con un hisopo suave para saber si la causa es viral o bacteriana.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de la garganta y las amígdalas
- Palpación del cuello para revisar los ganglios
- Hisopo faríngeo (cultivo de garganta)
- Prueba rápida de estreptococos (en algunos centros)
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. Te revisarán la boca y la garganta con una luz, y si hace falta una muestra, el hisopo es un poco molesto pero no duele. Es normal sentir unas ganas leves de vomitar, pero pasa en segundos.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es un virus, el cuerpo lo combate solo; si es una bacteria, el médico puede recetar antibióticos. En todos los casos se recomienda descanso y líquidos para sentirse mejor.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo suficiente para que tu cuerpo se recupere.
- Toma líquidos tibios o fríos en pequeños sorbos.
- Haz gárgaras con agua tibia y sal (media cucharadita en un vaso de agua) varias veces al día, si ya eres capaz de hacerlo sin tragarla.
- Evita alimentos muy calientes, picantes o que raspen la garganta.
- Pregunta a tu médico o farmacéutico qué opciones son adecuadas para aliviar el dolor o la fiebre.
Tratamientos médicos
Los antibióticos solo se usan cuando la infección es bacteriana y siempre bajo receta médica. También se pueden utilizar analgésicos o antipiréticos para el malestar, pero solo si lo indica un profesional. Sigue siempre las instrucciones de tu médico y termina el tratamiento completo si se te recetan antibióticos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La operación de las amígdalas (amigdalectomía) se considera solo en casos graves: infecciones muy repetidas, abscesos que no responden al tratamiento o amígdalas tan grandes que dificultan la respiración o el sueño. No es una decisión automática; el especialista la evalúa junto al paciente.
Vivir con esta afección
Durante un episodio de inflamación, dedica tiempo a descansar y a mantener una buena hidratación. No compartas vasos, cubiertos ni cepillos de dientes para evitar contagiar a otras personas.
Consejos de estilo de vida
- Lávate las manos con frecuencia, sobre todo antes de comer y después de estar en espacios públicos.
- No fumes ni estés cerca del humo del tabaco.
- Duerme las horas recomendadas para tu edad.
- Evita besar o compartir utensilios con personas que tienen dolor de garganta.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y ejercicio regular ayudan a mantener las defensas fuertes. Cuando duela la garganta, elige alimentos suaves como purés, yogur, sopas tibias o helados. Después de recuperarte, retoma poco a poco tus actividades habituales.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse enfermo con frecuencia o tener dolor puede ser agotador y afectar el ánimo. Es normal sentirse frustrado. Hablar con la familia, amigos o un profesional de salud puede ayudarte a manejar esa carga.
Prevención
No se puede evitar por completo, pero se puede reducir mucho el riesgo con hábitos de higiene y evitando el contacto cercano con personas enfermas.
Vacunas
Algunas vacunas protegen contra virus respiratorios que pueden causar faringitis o amigdalitis, como la vacuna de la gripe. Consulta con tu centro de salud qué vacunas son recomendables para ti.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado rutinario para las amígdalas. Si notas molestias frecuentes, es mejor consultar que esperar.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a las vías respiratorias o al torrente sanguíneo
- Puede formarse un absceso en la zona de la garganta (colapso con pus)
- En casos crónicos, las amígdalas muy grandes pueden dificultar la respiración durante el sueño
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las inflamaciones de las amígdalas mejoran sin dejar secuelas. Con atención médica adecuada, las complicaciones graves son poco frecuentes. Incluso los casos repetidos se pueden controlar con un buen plan de tratamiento o, si es necesario, con cirugía.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.