Vértigo: cómo reducir el riesgo y vivir mejor
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El vértigo es una sensación de que tú o el entorno giran o se mueven, aunque todo esté quieto. Es un síntoma, no una enfermedad, y suele relacionarse con problemas del equilibrio en el oído interno.
Datos clave
- El vértigo se diferencia del mareo porque produce una sensación clara de movimiento giratorio.
- El oído interno es clave para el equilibrio; muchos tipos de vértigo nacen allí.
- Se puede reducir el riesgo de episodios evitando los desencadenantes y cuidando la salud general.
- Ante un episodio, lo más seguro es sentarse o acostarse para evitar caídas.
Es muy común. Se calcula que el vértigo afecta a un porcentaje alto de las personas en algún momento de la vida, y es más frecuente a partir de los 60 años.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en mujeres, en personas mayores y en quienes sufren migrañas, ansiedad o problemas del oído interno.
Síntomas
- Llama de inmediato al número local de emergencias (112 en España) si el vértigo se acompaña de:
- Dolor de cabeza súbito y muy intenso.
- Dificultad para hablar, debilidad o adormecimiento en un lado de la cara o del cuerpo.
- Pérdida de conocimiento o desmayo.
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar.
- Convulsiones.
- ⚠Solicita atención médica el mismo día si tienes:
- ⚠Vértigo continuo que no mejora después de varias horas.
- ⚠Vómitos intensos que impiden beber líquidos.
- ⚠Zumbidos, pérdida de audición o sensación de oído lleno.
- ⚠Fiebre alta con vértigo.
- ⚠Vértigo tras un golpe en la cabeza.
- ⚠Si tomas medicamentos para la tensión o para el corazón y tienes un episodio de vértigo.
Síntomas comunes
- Sensación de giro o movimiento alrededor.
- Náuseas o vómitos.
- Dificultad para mantener el equilibrio o al caminar.
- Sudoración fría o palidez.
- Dificultad para concentrarse o sensación de mente nublada.
Síntomas en niños
- En los niños, el vértigo puede manifestarse como mareo, palidez o miedo a moverse.
- Los más pequeños no saben describirlo; pueden llorar o agarrarse a un adulto o a un objeto fijo.
- Puede aparecer tras una infección de oído o un resfriado.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el vértigo suele ser menos intenso pero dura más tiempo.
- Junto con la sensación de giro, son muy frecuentes la inestabilidad y las caídas.
- Puede aparecer al levantarse de la cama o al girar la cabeza, y aumenta el riesgo de fracturas.
Causas
Causas principales
- Vértigo posicional paroxístico benigno: pequeños cristales en el oído interno que se mueven a un lugar equivocado.
- Neuritis vestibular: inflamación del nervio del equilibrio, muchas veces después de un catarro.
- Enfermedad de Ménière: acumulación de líquido en el oído interno que causa vértigo, zumbido y pérdida de audición.
- Migraña vestibular: vértigo que aparece como parte de una migraña.
- Infecciones del oído o de las vías respiratorias altas.
- Medicamentos que pueden ser tóxicos para el oído interno (ototóxicos).
- Traumatismos craneales.
- Estrés o ansiedad intensa.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 60 años.
- Padecer migrañas.
- Haber sufrido caídas o golpes en la cabeza.
- Tener tensión o problemas en el cuello.
- Consumo excesivo de alcohol o tabaco.
- Falta de sueño o estrés mantenido.
- Llevar una vida muy sedentaria.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el vértigo es constante y no se alivia en unas horas.
- Si se acompaña de pérdida de audición o debilidad en la cara.
- Si tienes epilepsia, diabetes u otra enfermedad crónica.
- Si tienes vómitos intensos o signos de deshidratación.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes episodios de vértigo repetidos, aunque sean breves.
- Si notas inestabilidad al caminar o al levantarte a menudo.
- Si el vértigo altera tu trabajo o tu vida diaria.
- Si quieres saber si hay una causa que se pueda tratar o prevenir.
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre los episodios, te escuchará y realizará una exploración del equilibrio, los ojos y el movimiento. A veces es necesario hacer pruebas complementarias.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de la marcha y del equilibrio.
- Observación de los movimientos de los ojos (nistagmo).
- Pruebas de audición (audiometría).
- Maniobra diagnóstica para el vértigo posicional (como la de Dix-Hallpike).
- Resonancia magnética o tomografía si se sospecha una causa neurológica.
Qué esperar en su cita
El médico te pedirá que describas cómo es el mareo: si es giratorio, cuánto dura, qué lo empeora y qué otros síntomas aparecen. Es normal que te hagan girar la cabeza o cambiar de posición durante la consulta.
Tratamiento
El tratamiento del vértigo se adapta a la causa. En muchos casos basta con técnicas de reposicionamiento o ejercicios de equilibrio. En otros, se usan medicamentos para aliviar los síntomas, siempre indicados por un profesional.
Autocuidado en el hogar
- Ponte a salvo durante un episodio: siéntate o túmbate en un lugar seguro.
- Fija la vista en un objeto inmóvil y lejano.
- Evita mover la cabeza de forma brusca.
- No conduzcas ni manejes maquinaria hasta que el episodio haya pasado por completo.
- Levántate despacio, contando unos segundos antes de caminar.
Tratamientos médicos
El médico puede indicar medicamentos para aliviar el mareo y las náuseas, pero no los tomes por tu cuenta. También es frecuente recomendar rehabilitación vestibular: un conjunto de ejercicios personalizados que entrena al cerebro para compensar el desequilibrio. En el vértigo posicional, el médico o fisioterapeuta puede realizar maniobras manuales para recolocar los cristales del oído interno.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos justificados (por ejemplo, enfermedad de Ménière muy incapacitante) cuando el tratamiento habitual no ha funcionado. Es una opción poco frecuente y se valora siempre de forma individual.
Vivir con esta afección
Convivir con el vértigo es más fácil cuando evitas movimientos bruscos y planificas tu entorno: deja luces encendidas para levantarte de noche, usa barandillas en escaleras, y ten a mano un teléfono para pedir ayuda si lo necesitas.
Consejos de estilo de vida
- Evita girar la cabeza rápidamente o agacharte de golpe.
- Reduce la cafeína, el chocolate y el alcohol si notas que te provocan crisis.
- Aprende técnicas de relajación como la respiración lenta.
- Organiza tu descanso y duerme las horas suficientes.
- Si tienes vértigo al acostarte, levántate despacio y apoya la mano en la cama.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta variada y baja en sal, sobre todo si tienes enfermedad de Ménière o cambios en el oído. El agua es importante para la circulación y el equilibrio. Realiza ejercicio suave y constante, como caminar, nadar o estirar, siempre con calma y evitando movimientos que provoquen el mareo.
Salud mental y bienestar emocional
El vértigo puede causar miedo, ansiedad o sensación de perder el control. Es normal tener estrés. Si estos sentimientos te limitan, pide ayuda a tu médico o a un profesional de salud mental: la psicoterapia y las técnicas de afrontamiento pueden cambiar mucho tu bienestar.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí se puede reducir el riesgo. Conocer los desencadenantes individuales y evitarlos, tratar a tiempo las infecciones del oído, dormir bien, manejar el estrés y mantener una buena condición física son las mejores medidas de prevención.
Vacunas
No existe vacuna contra el vértigo. No obstante, estar al día de las vacunas recomendadas, como la de la gripe, ayuda a evitar infecciones que pueden afectar al equilibrio.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado para el vértigo. La recomendación es consultar al médico ante cualquier mareo repetitivo para recibir un diagnóstico temprano y un plan de prevención a medida.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y lesiones, especialmente en adultos mayores.
- Fracturas de cadera, muñeca o columna.
- Dificultad para conducir o trabajar correctamente.
- Ansiedad, depresión o evitación de salir de casa por miedo al vértigo.
- Pérdida funcional de audición si existe enfermedad de Ménière avanzada.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es bueno en la mayoría de los casos. Muchos episodios de vértigo se curan solos o con rehabilitación vestibular. Aun en los cuadros más persistentes, el tratamiento y el apoyo del equipo de salud logran controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.