Preparación para una prueba de audición
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Prepararse para una prueba de audición es seguir algunas recomendaciones sencillas antes de una cita médica para evaluar cómo escucha. Estas pruebas ayudan a detectar pérdida de audición u otros problemas del oído. También puede referirse a cómo prepararse para un procedimiento en el oído, como una limpieza o la colocación de tubos de ventilación. El objetivo es que la prueba sea cómoda y que los resultados sean útiles para su médico.
Datos clave
- No necesita ayunar ni dejar de tomar sus medicinas para una prueba de audición, salvo que su médico le indique lo contrario.
- Evite los ruidos fuertes las 24 horas antes de la prueba para que sus oídos descansen y los resultados sean precisos.
- Informe a su médico sobre cualquier medicamento o suplemento que tome, especialmente si afecta el oído o el equilibrio.
Las pruebas de audición son muy comunes. Se realizan a personas de todas las edades, desde recién nacidos hasta adultos mayores, para detectar pérdida auditiva o problemas del oído interno.
La preparación para una prueba de audición es importante para cualquier persona que vaya a hacerse una revisión del oído. Especialmente los niños, los adultos mayores y las personas que trabajan en ambientes ruidosos pueden necesitar estas pruebas con más frecuencia.
Síntomas
- Llame inmediatamente a emergencias si presenta pérdida auditiva repentina (en uno o ambos oídos), dolor de oído muy fuerte con fiebre, o secreción de sangre o pus por el oído.
- ⚠Acuda a su médico el mismo día si el oído le duele mucho, si siente el oído tapado después de un resfriado, o si su hijo no responde a los sonidos o tiene fiebre con dolor de oído.
Síntomas comunes
- Dificultad para oír conversaciones, especialmente con ruido de fondo.
- Necesidad de subir el volumen de la televisión o la radio.
- Zumbido o pitido en los oídos (tinnitus).
Síntomas en niños
- No se asusta ni reacciona cuando hay sonidos fuertes.
- Habla menos de lo esperado para su edad o con dificultad.
- Pide que le repitan las cosas con frecuencia.
Síntomas en adultos mayores
- Dificultad para seguir conversaciones en grupo.
- Siente que los demás hablan en voz baja o no pronuncian bien.
- Se aísla de actividades sociales por problemas para oír.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento: la pérdida de audición relacionada con la edad, llamada presbiacusia, es muy frecuente.
- Exposición a ruidos fuertes, ya sea en el trabajo, conciertos o auriculares con volumen alto.
- Acumulación de cerumen, es decir, un tapón de cera que bloquea el oído.
- Infecciones de oído recurrentes o crónicas.
- Lesiones en la cabeza o el oído interno.
Factores de riesgo
- Trabajar en entornos ruidosos sin protección auditiva.
- Usar auriculares a volumen alto durante mucho tiempo.
- Antecedentes familiares de pérdida auditiva.
- Tener enfermedades como diabetes, hipertensión o problemas del oído interno.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Pérdida auditiva repentina: busque atención médica el mismo día.
- Dolor de oído intenso que no mejora o va acompañado de fiebre.
- Secreción de sangre o pus por el oído.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dificultad para oír que afecta su vida diaria.
- Si su hijo no responde a los sonidos o habla poco para su edad.
- Si siente el oído tapado por más de una semana.
Diagnóstico
Para diagnosticar problemas de audición, el médico de cabecera o el especialista en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) le preguntará por sus síntomas, le revisará los oídos con un otoscopio, un instrumento con luz para ver el interior del oído, y le realizará pruebas de audición.
Pruebas que se pueden realizar
- Audiometría: usted se coloca unos auriculares y escucha tonos. Debe indicar cuándo los oye.
- Timpanometría: mide cómo se mueve el tímpano y si hay presión o líquido detrás.
- Prueba de emisiones otoacústicas: evalúa las células del oído interno con sonidos suaves.
Qué esperar en su cita
La prueba suele realizarse en una cabina insonorizada. Le colocarán auriculares y le pedirán que levante la mano o apriete un botón cuando escuche sonidos. No es dolorosa y suele durar de 30 a 60 minutos. No necesita ayunar ni suspender su medicación habitual, salvo que el médico le indique lo contrario.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de la causa del problema de audición. Puede ir desde quitar una cera que tapa el oído hasta usar audífonos o recibir otros tratamientos médicos. Su médico le explicará las opciones según su caso.
Autocuidado en el hogar
- Proteja sus oídos del ruido intenso con tapones u orejeras.
- Siga las instrucciones de su médico sobre cómo limpiar sus oídos. Nunca introduzca objetos como bastoncillos en el canal auditivo.
- Descanse bien antes de la prueba de audición para que sus respuestas sean precisas.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos para la audición pueden incluir la extracción de cerumen, medicamentos para combatir infecciones o inflamación, el uso de audífonos y, en algunos casos, implantes cocleares. Estos tratamientos deben ser indicados por un especialista. Nunca use gotas ni medicamentos por su cuenta para el oído sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se valora en situaciones concretas, como la otosclerosis (crecimiento anormal de un hueso del oído), infecciones crónicas con daño, o para colocar tubos de ventilación en niños con infecciones frecuentes. También existen audífonos implantados por cirugía cuando los audífonos convencionales no son suficientes.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida auditiva puede implicar usar audífonos, leer los labios o pedir a las personas que hablen claro. La práctica y el apoyo de la familia son fundamentales para adaptarse.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga el volumen de los auriculares por debajo del 60% y tome descansos frecuentes.
- Use protección auditiva en conciertos, discotecas o trabajos con ruido.
- Realice chequeos auditivos periódicos si tiene factores de riesgo.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y el ejercicio regular ayudan a mantener una buena circulación, también en los oídos. Evite fumar y limite el consumo de alcohol, ya que pueden afectar la audición. La dieta no cura la pérdida auditiva, pero contribuye al bienestar general.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse frustrado, ansioso o aislado cuando cuesta oír. Hable de sus sentimientos con su médico, su familia o un profesional de salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato en su servicio de urgencias o en líneas de apoyo.
Prevención
No todos los problemas de audición se pueden prevenir, pero muchas causas relacionadas con el ruido sí. Evitar la exposición a sonidos fuertes y usar protección auditiva reduce mucho el riesgo.
Vacunas
Algunas enfermedades que pueden causar pérdida auditiva, como la meningitis y la rubéola, se previenen con vacunas. Hable con su médico sobre su calendario de vacunación.
Programas de detección
La detección de problemas auditivos en recién nacidos se hace en muchos países. En adultos, es recomendable hacerse una prueba de audición cada 10 años hasta los 50, y después cada 3 años.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida auditiva permanente que afecta la comunicación y el aprendizaje.
- Aislamiento social y depresión.
- Mayor riesgo de caídas en adultos mayores por problemas de equilibrio asociados al oído interno.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los problemas de audición se pueden manejar bien con el tratamiento adecuado. Cuanto antes se detecten, más eficaz suele ser la solución. La tecnología actual ofrece audífonos muy discretos y útiles para llevar una vida plena.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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