Vértigo: lo que debes saber y qué preguntar a tu médico
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El vértigo es una sensación de que tú o todo lo que te rodea está girando o moviéndose, como si dieras vueltas, aunque en realidad estés quieto. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma que puede deberse a varios problemas de salud, sobre todo relacionados con el oído interno, que es el órgano encargado del equilibrio.
Datos clave
- El vértigo no es lo mismo que el mareo: el mareo es una sensación de debilidad o aturdimiento, mientras que el vértigo es una sensación de movimiento giratorio.
- Muchas causas de vértigo se pueden tratar con cambios de postura, ejercicios o ajustes en la alimentación.
- La duración y los desencadenantes del vértigo (por ejemplo, girar la cabeza) ayudan a averiguar su origen.
Sí, es bastante común. Se estima que alrededor de un 10% de las personas ha tenido vértigo alguna vez en su vida, y es uno de los motivos más frecuentes de consulta en otorrinolaringología.
Afecta a personas de todas las edades, pero se da con más frecuencia en mujeres y en personas mayores de 40 años. En los niños no es tan habitual, pero puede aparecer por infecciones u otras causas.
Síntomas
- Pérdida de conocimiento o desmayo
- Debilidad o parálisis en la cara, un brazo o una pierna
- Dificultad para hablar o entender
- Dolor de cabeza muy intenso y repentino (el peor de tu vida)
- Pérdida repentina de la visión o visión doble
- Dolor en el pecho o dificultad para respirar
- Vértigo inmediatamente después de un golpe en la cabeza
- ⚠Vértigo tan intenso que no puedes ponerte de pie o mantenerte despierto
- ⚠Pérdida de audición repentina en uno o ambos oídos
- ⚠Fiebre alta con rigidez en el cuello
- ⚠Dolor de oído fuerte con secreción o inflamación
Síntomas comunes
- Sensación intensa de que tú o el entorno giráis
- Pérdida de equilibrio o inestabilidad al caminar
- Náuseas o vómitos
- Palidez, sudoración o sensación de flojedad
- Movimientos rápidos e involuntarios de los ojos (nistagmo)
- Zumbido en los oídos, pérdida de audición o sensación de oído tapado
Síntomas en niños
- Vértigo con náuseas y vómitos
- Los niños pequeños pueden decir que 'les dan vueltas' o agarrarse a las cosas
- A veces aparece tras una infección de oído o un golpe en la cabeza
Síntomas en adultos mayores
- Sensación de inestabilidad al ponerse de pie o girar la cabeza
- Mayor riesgo de caídas y fracturas
- El vértigo puede durar más tiempo y acompañarse de pérdida de audición por la edad
Causas
Causas principales
- Problemas del oído interno, como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), la enfermedad de Ménière o la neuritis vestibular
- Infecciones virales o bacterianas del oído interno (laberintitis)
- Migraña vestibular, un tipo de migraña que provoca vértigo
- Causas menos frecuentes pero más serias: problemas neurológicos como un accidente cerebrovascular o un tumor del nervio del equilibrio
Factores de riesgo
- Tener más de 40 años
- Ser mujer
- Haber tenido infecciones de oído o respiratorias
- Golpes en la cabeza
- Estrés, falta de sueño o ansiedad
- Consumo alto de sal, cafeína o alcohol (especialmente en la enfermedad de Ménière)
- Tomar ciertos medicamentos que afectan al equilibrio (pregunta a tu médico)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Ante cualquier síntoma de emergencia listado más arriba
- Si el vértigo se presenta junto a pérdida de audición, debilidad o problemas del habla
- Si tienes un episodio de vértigo que dura más de dos horas o se repite con frecuencia
Programe una cita de rutina si:
- Si el vértigo no desaparece por sí solo o aparece varias veces al mes
- Si te sientes inestable al caminar y esto limita tus actividades diarias
- Si quieres conocer la causa y las opciones de tratamiento para evitarlo
Diagnóstico
El médico tomará tu historia clínica y te preguntará cómo son tus episodios: cuándo empiezan, cuánto duran, qué los provoca, si tienes otros síntomas como zumbidos o dolor de cabeza. Después hará una exploración de tus oídos, tus ojos, tu equilibrio y tu marcha.
Pruebas que se pueden realizar
- Pruebas de equilibrio y coordinación (por ejemplo, el test de Romberg)
- Maniobra de Dix-Hallpike: el médico gira tu cabeza mientras estás tumbado para comprobar si aparece vértigo
- Audiometría para evaluar la audición
- Videonistagmografía o electronistagmografía para registrar movimientos de los ojos
- Resonancia magnética (RM) en casos específicos para descartar problemas del cerebro o del nervio vestibular
- Análisis de sangre si se sospecha una infección, inflamación o anemia
Qué esperar en su cita
La consulta suele durar entre 15 y 30 minutos. Lleva un escrito con tus síntomas: fecha, duración y desencadenantes de cada episodio, y una lista de los medicamentos o suplementos que tomas. El médico puede pedirte algunos movimientos de cabeza u ojos para ver cómo reacciona tu sistema de equilibrio. No necesitas hacer ninguna preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de la causa que provoque tu vértigo. En muchos casos, los episodios desaparecen solos o con medidas sencillas, como reposo o ejercicios específicos. En otros, se necesitan medicamentos para aliviar las náuseas y la sensación de giro durante los episodios, pero no curan la causa. Lo más importante es un plan personalizado con tu médico o especialista.
Autocuidado en el hogar
- Durante un episodio, siéntate o túmbate en una habitación tranquila y oscura, y evita mover la cabeza bruscamente
- Levántate despacio de la cama o de una silla, apoyándote en una superficie firme
- Reduce el estrés y procura dormir las horas suficientes
- Evita conducir, subir escaleras o manejar herramientas peligrosas hasta que desaparezcan el vértigo y el mareo
- Usa zapatos antideslizantes y afianza pasamanos en casa si tienes riesgo de caídas
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para el mareo o las náuseas, siempre con receta y después de evaluar tu caso. Para el vértigo posicional, se realiza una maniobra de reposicionamiento, que consiste en mover la cabeza en varias posiciones para recolocar los cristales del oído interno. Si el problema es crónico, se pueden recomendar ejercicios de rehabilitación vestibular con un profesional. En algunos casos de enfermedad de Ménière, se sugieren cambios en la dieta y fármacos para reducir la presión del oído interno.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es el último recurso y solo se considera cuando el vértigo es muy intenso, no responde a otros tratamientos y la calidad de vida se ve muy afectada. El especialista explicará los beneficios y riesgos de cada opción, como la descompresión del oído interno o la sección del nervio vestibular.
Vivir con esta afección
Lleva un diario de síntomas para identificar patrones: qué comiste, cuánto dormiste, si estabas estresado, en qué momento del día apareció el vértigo y cuánto duró. Así podréis, tú y tu médico, ajustar el tratamiento. Cuando notes que empieza el vértigo, siéntate y fija la mirada en un punto fijo para reducir la sensación de giro.
Consejos de estilo de vida
- Duerme lo suficiente y mantén un horario regular
- Reduce el consumo de cafeína y alcohol, y no fumes
- Practica técnicas de relajación como respiración lenta o meditación
- Si tienes enfermedad de Ménière u otra afección del equilibrio, sigue las pautas de tu médico sobre la sal en tu dieta
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, con poca sal y sin comidas pesadas, ayuda a muchas personas con vértigo, sobre todo si padecen enfermedad de Ménière. Beber agua suficiente es importante. En cuanto al ejercicio, si no estás en un episodio agudo, la actividad moderada como caminar, nadar o hacer yoga puede mejorar tu equilibrio y tu confianza. Pregunta a tu médico o fisioterapeuta qué ejercicios son seguros para ti.
Salud mental y bienestar emocional
El vértigo puede generar ansiedad, miedo a caer, sensación de pérdida de control e incluso depresión. Es normal sentirte preocupado o frustrado. Hablar con un profesional de la salud mental puede ser de gran ayuda. Si alguna vez tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda inmediatamente: llama a emergencias o a una línea de crisis de tu país.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas causas son internas y no dependen de ti. Pero puedes reducir algunos desencadenantes: levántate lentamente, evita giros bruscos de cabeza, trata a tiempo las infecciones de oído, controla la tensión arterial y el colesterol, y evita el consumo excesivo de sal, alcohol y tabaco.
Vacunas
No existe vacuna contra el vértigo. Algunas vacunas pueden prevenir infecciones (como la gripe o el neumococo) que a veces afectan al oído interno, pero no son específicas. Consulta con tu médico qué vacunas te corresponden según tu edad y estado de salud.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado del vértigo en personas sin síntomas. Si tienes episodios de vértigo, debes acudir a tu médico para que te evalúe. En personas mayores, una revisión del equilibrio y de los factores de riesgo de caída puede ser parte de la prevención.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de caídas y lesiones, como fracturas de cadera, muñeca o tobillo
- Miedo a salir de casa o a realizar actividades cotidianas, lo que puede llevar al aislamiento social
- Si la causa es un problema neurológico grave (por ejemplo, un ictus), puede haber daños importantes si no se trata a tiempo
- El vértigo crónico sin manejo puede alterar el sueño y el estado de ánimo
Pronóstico a largo plazo
La inmensa mayoría de las personas con vértigo mejoran significativamente con el diagnóstico y el tratamiento adecuados. Muchos casos se resuelven en pocas semanas, y los que necesitan más tiempo responden bien a la rehabilitación vestibular y al apoyo emocional. Aunque vivir con vértigo puede ser difícil, hay muchas herramientas para que recuperes el equilibrio y retomes tu vida.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Tu centro de salud o consultorio · España y América Latina
- Servicio de otorrinolaringología de tu hospital · España
- Asociaciones de pacientes con vértigo y equilibrio (pide a tu médico una recomendación) · España y América Latina
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.