Recuperación después de una infección de oído
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído es una inflamación o infección en el oído, casi siempre causada por bacterias o virus. Suele afectar el oído medio, que es el espacio detrás del tímpano. La recuperación es el proceso en el que el oído sana y los síntomas desaparecen.
Datos clave
- La mayoría de las infecciones de oído mejoran solas en pocos días.
- El dolor de oído es el síntoma más común.
- Los niños pequeños son más propensos a tener infecciones de oído.
Es muy común, especialmente en la infancia. Muchas personas tendrán al menos una infección de oído en algún momento de su vida.
Afecta principalmente a niños de entre 6 meses y 2 años, aunque también puede presentarse en adultos y personas mayores.
Síntomas
- Salida de pus o sangre del oído
- Dolor de oído intenso que aparece de repente
- Hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja
- Parálisis facial
- Rigidez de cuello junto con fiebre alta
- Si tiene estos síntomas, llame inmediatamente a los servicios de emergencia (112 en España, 911 en muchos países).
- ⚠Fiebre superior a 39 °C
- ⚠Síntomas que empeoran después de 48 horas
- ⚠Pérdida de audición repentina
- ⚠Dolor de oído en un niño menor de 6 meses
Síntomas comunes
- Dolor de oído, que empeora al acostarse
- Sensación de presión o de oído tapado
- Salida de líquido por el oído
- Fiebre
- Dificultad para oír
Síntomas en niños
- Llorar más de lo habitual
- Tirarse o frotarse la oreja
- Dificultad para dormir
- Fiebre
- Irritabilidad
- No responder a sonidos suaves
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de oído
- Pérdida de audición
- Secreción del oído
- Mareos o vértigo
- Confusión o desorientación en algunos casos
Causas
Causas principales
- Infecciones virales como resfriados o gripe
- Infecciones bacterianas
- Acumulación de líquido en el oído medio
- Disfunción de la trompa de Eustaquio, que es el tubo que conecta el oído con la nariz
Factores de riesgo
- Edad temprana (bebés y niños pequeños)
- Asistencia a guarderías
- Tomar biberón mientras está acostado
- Exposición al humo del tabaco
- Cambios de presión, como en vuelos o buceo
- Sistema inmunitario débil
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es intenso o empeora
- Si sale líquido, pus o sangre del oído
- Si aparece fiebre alta
- Si el niño no mejora en 48 horas
- Si nota pérdida de audición o zumbidos
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de 3 días
- Para una revisión en niños con infecciones de oído frecuentes
Diagnóstico
El médico examina el oído con un instrumento llamado otoscopio, que tiene una luz y permite ver el tímpano para detectar signos de infección.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: exámen del oído con luz
- Timpanometría: prueba que mide el movimiento del tímpano
- Pruebas de audición, especialmente en casos de infecciones repetidas o complicaciones
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico le preguntará sobre los síntomas, revisará el oído con el otoscopio y le explicará los pasos a seguir. Esta revisión no causa dolor.
Tratamiento
El objetivo es aliviar el dolor y ayudar al cuerpo a combatir la infección. En muchos casos, especialmente en niños mayores y adultos sanos, la infección mejora sin antibióticos.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar compresas tibias sobre el oído para calmar el dolor
- Descansar lo suficiente
- Mantener el oído seco y limpio
- Evitar introducir objetos en el oído
- Dormir con la cabeza elevada con almohadas
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar analgésicos de venta libre para el dolor y la fiebre. Si la infección es bacteriana y el médico lo considera necesario, puede recetar antibióticos. Es muy importante seguir las indicaciones y terminar todo el tratamiento. En algunos casos se utilizan gotas óticas, sobre todo si la infección está en el oído externo o si el tímpano está perforado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando las infecciones de oído son muy frecuentes o causan problemas, el médico puede sugerir la colocación de tubos de ventilación en el tímpano para drenar el líquido y evitar nuevas infecciones. Esta cirugía se realiza bajo anestesia general.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, evite mojar el oído. Si se baña o ducha, puede protegerse con un gorro de baño o un algodón untado con vaselina en la entrada del oído. Si es un niño, vigile que no se meta los dedos ni objetos en el oído.
Consejos de estilo de vida
- No fumar ni estar cerca del humo del tabaco
- Lavarse las manos con frecuencia
- Evitar el uso de hisopos dentro del oído
- Tener al día las vacunas
Dieta y ejercicio
Comer alimentos saludables y beber abundante agua ayuda a que las defensas trabajen mejor. Puede hacer actividad física suave, pero evite ejercicios que impliquen cambios bruscos de presión, como el buceo. Si tiene dudas, consulte a su médico.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir dolor de oído puede ser molesto e interferir con el sueño, lo que a veces causa irritabilidad o ansiedad. Es normal preocuparse, pero recuerde que la mayoría de las infecciones mejoran sin problemas. Si el dolor le afecta emocionalmente o se siente muy angustiado, hable con su médico o busque apoyo en una línea local de ayuda.
Prevención
No siempre es posible prevenir una infección de oído, pero algunos hábitos reducen el riesgo, como evitar el humo del tabaco, lavarse las manos con frecuencia y tratar adecuadamente los resfriados.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y el neumococo pueden ayudar a prevenir infecciones de oído, porque muchas aparecen después de un resfriado o una infección respiratoria.
Programas de detección
No existe una prueba de detección rutinaria para las infecciones de oído. Sin embargo, si su hijo tiene infecciones frecuentes, el pediatra puede recomendar una evaluación de la audición.
Complicaciones
Si no se trata
- Perforación del tímpano
- Pérdida de audición temporal o permanente
- Infección del hueso mastoides, que está detrás de la oreja (mastoiditis)
- Infección del oído interno, que puede causar mareos intensos
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recuperan por completo en una o dos semanas. Las complicaciones son poco frecuentes y, si aparecen, los médicos pueden tratarlas de manera efectiva. La buena noticia es que la mayoría de los casos se resuelve sin dejar secuelas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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