Cuidado de las amígdalas en casa
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las amígdalas son dos glándulas pequeñas que se encuentran en la parte de atrás de la garganta. Son parte del sistema de defensa del cuerpo y ayudan a combatir infecciones. Cuando se inflaman o se infectan, pueden causar dolor y molestias. El cuidado en casa consiste en hábitos sencillos para aliviar el dolor y ayudar a que su garganta sane, ya sea después de una infección o de una cirugía.
Datos clave
- Las amígdalas ayudan a proteger su cuerpo contra infecciones, especialmente en la infancia.
- La mayoría de las molestias de las amígdalas mejoran solas con reposo y cuidados en casa.
- Después de una cirugía de amígdalas, es muy importante seguir las indicaciones de su médico para evitar complicaciones.
Sí, es muy común. Los problemas de amígdalas, como la amigdalitis, son una de las consultas médicas más frecuentes por dolor de garganta.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños y en personas jóvenes que están en contacto cercano con muchas personas, como en escuelas o guarderías.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que se cierra la garganta
- Imposibilidad para tragar líquidos o saliva
- Hinchazón intensa en la boca o el cuello que impide abrir la boca con normalidad
- Sangrado abundante que no se detiene, especialmente después de una cirugía de amígdalas
- ⚠Fiebre alta que no baja con cuidados generales
- ⚠Dolor muy intenso que no mejora con analgésicos de venta libre
- ⚠Dolor de garganta que empeora después de 3 días o no mejora después de una semana
- ⚠Bultos que crecen en el cuello
- ⚠Signos de deshidratación como orinar poco, tener la boca seca o sentirse mareado
Síntomas comunes
- Dolor de garganta
- Amígdalas rojas e inflamadas
- Manchas blancas o pus en las amígdalas
- Dolor al tragar
- Fiebre
- Ganglios inflamados en el cuello
- Mal aliento
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como las que causan resfriados o gripes
- Infecciones bacterianas, como la causante de la faringitis estreptocócica
- Acumulación de restos de comida o células en las amígdalas, lo que se conoce como cálculos amigdalinos
- Irritantes como el humo del tabaco o el aire muy seco
Factores de riesgo
- Edad infantil o adolescente
- Asistir a escuelas, guarderías o lugares con mucha gente
- Sistema inmunitario debilitado por otras enfermedades o medicamentos
- Tener contacto cercano con personas que tienen infecciones de garganta
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o tragar
- Si no puede tomar líquidos y nota signos de deshidratación
- Si presenta sangre en la saliva o tose sangre
- Si tiene fiebre muy alta que dura más de dos días
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de garganta dura más de 4 o 5 días sin mejorar
- Si tiene manchas blancas o pus en las amígdalas
- Si las amígdalas están muy inflamadas y le impiden tragar con normalidad
- Si tiene ganglios grandes y dolorosos en el cuello
Diagnóstico
El médico examinará su garganta, le preguntará por sus síntomas y le revisará el cuello para buscar inflamación. En algunos casos, tomará una muestra con un hisopo para saber si la causa es viral o bacteriana.
Pruebas que se pueden realizar
- Cultivo de garganta: se frota un bastoncito suave en la parte posterior de la garganta para detectar bacterias.
- Prueba rápida de estreptococo: da resultados en pocos minutos para identificar la infección por estreptococos.
- Análisis de sangre: a veces se usa para descartar otras afecciones, como la mononucleosis.
Qué esperar en su cita
La exploración de la garganta es rápida y sencilla. Puede ser un poco incómoda, pero no duele. En 5 a 10 minutos tendrá los resultados de las pruebas rápidas, aunque el cultivo puede tardar uno o dos días.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es viral, los cuidados en casa y el alivio de los síntomas son suficientes. Si es una infección bacteriana, el médico puede recetar un antibiótico. Después de una cirugía de amígdalas, el cuidado es más específico y debe seguir las instrucciones de su cirujano.
Autocuidado en el hogar
- Descanse y beba abundantes líquidos, como agua, caldos y jugos tibios, para mantenerse hidratado.
- Coma alimentos blandos y fríos, como purés, yogur o helados, que no irriten la garganta.
- Haga gárgaras con agua tibia y sal un par de veces al día.
- Evite fumar y el humo del tabaco.
- Use un humidificador o respire vapor para mantener la garganta húmeda.
- Tome analgésicos de venta libre solo si su médico o farmacéutico se lo recomienda, y respete las dosis indicadas.
Tratamientos médicos
Si la causa es una bacteria, su médico le recetará un antibiótico. Es importante terminar todo el tratamiento, aunque se sienta mejor. Para el dolor y la fiebre, puede usar analgésicos de venta libre. Si se ha sometido a una cirugía de amígdalas, su médico le explicará los cuidados y medicamentos necesarios durante la recuperación. Nunca comparta medicamentos y consulte antes de tomarlos si tiene otras enfermedades o usa otros tratamientos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía para extirpar las amígdalas, llamada amigdalectomía, se considera en pocos casos: infecciones repetidas que afectan la calidad de vida, complicaciones como un absceso, o si las amígdalas dificultan la respiración o el sueño. No es la primera opción; primero se intentan otros tratamientos.
Vivir con esta afección
Si se está recuperando de una cirugía o de una infección en casa, es importante tener paciencia. El dolor de garganta puede durar varios días. Descanse, siga una dieta blanda y aumente la ingesta de líquidos. Evite actividades extenuantes durante unos días si su médico se lo recomienda.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena higiene de manos, especialmente antes de tocarse la cara y después de estar en lugares públicos.
- Evite compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes con personas enfermas.
- Si tiene dolor, evite hablar en exceso para no forzar la garganta.
- Descanse lo suficiente para que su cuerpo se recupere.
Dieta y ejercicio
Tome mucha agua y consuma alimentos blandos y fríos, como sopas, purés o gelatinas. Evite los alimentos picantes, muy calientes, ácidos o crujientes que puedan irritar la garganta. Cuando desaparezca el dolor, puede retomar gradualmente su actividad física normal, siempre que no sienta molestias.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse frustrado o irritable cuando el dolor dificulta comer o hablar, especialmente en los niños. Recuerde que esto es temporal. Hable con su familia sobre cómo se siente y busque momentos de descanso. Si el malestar afecta mucho su estado de ánimo, coménteselo a su médico.
Prevención
No siempre es posible prevenir las infecciones de amígdalas, pero varias medidas ayudan a reducir el riesgo: lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca al toser o estornudar, no compartir objetos personales y evitar el contacto cercano con personas enfermas. Mantener un estilo de vida saludable fortalece las defensas.
Vacunas
Las vacunas recomendadas por su médico, como las de la gripe y la vacuna contra la COVID-19, ayudan a prevenir algunas infecciones que pueden causar dolor de garganta. Pregunte a su centro de salud cuáles son las recomendadas para usted.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso periamigdalino: acumulación de pus alrededor de las amígdalas que causa dolor intenso y dificultad para abrir la boca.
- Infección que se extiende a otras partes del cuerpo, como oídos o senos nasales.
- En caso de infección bacteriana no tratada, complicaciones más graves como la fiebre reumática o la inflamación del riñón.
- Deshidratación si el dolor impide beber suficientes líquidos.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las personas mejoran por completo sin complicaciones. Con el tratamiento adecuado y los cuidados en casa, los síntomas desaparecen en unos días. En los casos que necesitan cirugía, la recuperación suele ser satisfactoria y la calidad de vida mejora notablemente.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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