Amígdalas: riesgos y beneficios de la cirugía
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las amígdalas son dos almohadillas de tejido en la parte posterior de la garganta que ayudan a combatir infecciones. A veces, cuando se inflaman con frecuencia o causan problemas para respirar o tragar, un médico puede recomendar extirparlas mediante una operación llamada amigdalectomía. Esta guía explica los posibles riesgos y beneficios de esa cirugía y cuándo puede ser necesaria.
Datos clave
- La cirugía de amígdalas es una de las operaciones más comunes en el mundo.
- Quitar las amígdalas no debilita gravemente las defensas del cuerpo; otras partes del sistema inmunitario siguen cumpliendo esa función.
- La decisión de operar se toma cuando las infecciones son muy frecuentes, muy graves o afectan la respiración durante el sueño.
- La recuperación completa suele tomar entre una y dos semanas, aunque cada persona es diferente.
Sí, la cirugía para extirpar las amígdalas es bastante común, especialmente en la infancia, aunque también se realiza en adultos cuando hay problemas repetidos.
Afecta con mayor frecuencia a niños entre los 4 y los 15 años, pero también se realiza en adultos que tienen infecciones de garganta repetidas o dificultad para respirar mientras duermen.
Síntomas
- Dificultad para respirar
- Babeo incontrolable, sobre todo en niños (suele significar que no pueden tragar su propia saliva)
- Voz entrecortada o imposibilidad de abrir bien la boca
- Dolor tan fuerte que no permite tomar líquidos
- ⚠Fiebre alta que no baja con medidas generales
- ⚠Manchas blancas en la garganta con mucho dolor
- ⚠Hinchazón notable en un lado de la garganta o del cuello
- ⚠Inflamación que reaparece varias veces en pocas semanas
Síntomas comunes
- Dolor de garganta intenso
- Amígdalas enrojecidas y con manchas blancas o pus
- Dificultad para tragar
- Fiebre
- Inflamación de los ganglios del cuello
Síntomas en niños
- Los niños pueden babear más de lo normal porque les duele tragar
- Rechazo a comer o beber
- Mal aliento
- Dolor que a veces se siente en el oído
- Voz apagada o ronca
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la amigdalitis es menos común y puede presentarse con síntomas más leves, como dolor de garganta persistente
- Sensación de tener algo atascado en la garganta
- Malestar general o fiebre baja
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como las que causan resfriados o gripe
- Infecciones bacterianas, por ejemplo la bacteria estreptococo
- Irritación por humo, contaminación o aire muy seco
Factores de riesgo
- Tener contactos cercanos con personas que tienen infecciones de garganta, especialmente en la infancia
- Padecer infecciones de garganta repetidas, a menudo más de tres al año
- Tener un sistema inmunitario debilitado por alguna enfermedad o tratamiento
- Convivir en lugares cerrados o con mucha gente, como escuelas o guarderías
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad para respirar o sientes que la garganta se cierra
- Si no puedes tragar líquidos ni tu propia saliva
- Si tienes fiebre muy alta, decaimiento y dolor intenso
Programe una cita de rutina si:
- Si vuelves a tener infecciones de garganta varias veces en un año
- Si el dolor de garganta dura más de tres días
- Si roncas mucho o tienes pausas al respirar durante el sueño
Diagnóstico
El médico examina la garganta con una luz, observa el tamaño y color de las amígdalas, y palpa el cuello para ver si los ganglios están inflamados. También te preguntará sobre la frecuencia de las infecciones y si el dolor afecta tu respiración o tu sueño.
Pruebas que se pueden realizar
- Un frotis de garganta: se frota suavemente la parte posterior de la garganta para enviar una muestra al laboratorio y averiguar si hay bacterias
- Análisis de sangre, si el médico sospecha una infección que se extiende u otra enfermedad
- Estudio del sueño, cuando hay síntomas de apnea del sueño (pausas en la respiración al dormir)
Qué esperar en su cita
El médico valorará la frecuencia e intensidad de tus síntomas y tu calidad de vida. Si la cirugía parece útil, te explicará los posibles beneficios y riesgos, cómo prepararte y qué esperar durante la recuperación. También puede derivarte a un especialista en oídos, nariz y garganta.
Tratamiento
El tratamiento depende de si la infección es viral o bacteriana, de la frecuencia de los episodios y de lo mucho que afectan tu vida diaria. Muchas infecciones leves se resuelven con cuidados en casa. La cirugía se reserva para los casos más frecuentes o graves.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y beber líquidos abundantes
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua), si tu médico lo permite
- Usar un humidificador en la habitación para mantener el aire húmedo y calmar la garganta
- Evitar comidas y bebidas muy calientes, picantes o ácidas
Tratamientos médicos
Si la causa es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. Para aliviar el dolor y la fiebre, se pueden usar analgésicos de venta libre, siempre bajo recomendación de un farmacéutico o profesional de salud. En caso de infecciones virales, los antibióticos no funcionan; lo principal es el alivio de los síntomas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La extirpación quirúrgica de las amígdalas se considera cuando hay infecciones muy frecuentes (por ejemplo, siete o más en un año), abscesos alrededor de la garganta, o problemas para respirar durante el sueño que afectan el descanso y la salud. La decisión se toma junto con el médico, valorando los beneficios esperados y los riesgos de la anestesia y la operación.
Vivir con esta afección
Si tienes infecciones de garganta repetidas, intenta descansar lo necesario, mantente hidratado y practica una buena higiene de manos. Si te han operado, la recuperación requiere paciencia: reposo de la voz, alimentación suave y seguir las indicaciones del cirujano.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia
- No compartir vasos, cubiertos o botellas, especialmente con personas enfermas
- Evitar el humo del tabaco y los ambientes muy secos
- Usar mascarilla o mantener distancia si hay brotes de infecciones respiratorias
Dieta y ejercicio
Después de la cirugía, come alimentos blandos y fríos, como puré, yogur o gelatina, para proteger la zona. Evita alimentos duros, picantes o muy calientes durante los primeros días. Puedes caminar suavemente, pero evita actividades intensas o levantar peso durante al menos una semana o según lo que te indique tu médico.
Salud mental y bienestar emocional
Tener infecciones repetidas o pasar por una cirugía puede ser agotador y generar ansiedad, frustración o tristeza. Es normal sentirse así. Habla con tu familia, amigos o equipo de salud sobre lo que sientes. Si en algún momento tienes pensamientos de lastimarte o de no querer continuar, busca ayuda de inmediato contactando a los servicios de emergencia de tu país.
Prevención
No siempre es posible prevenir las infecciones de las amígdalas, pero mantener una buena higiene, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no fumar reduce el riesgo de padecerlas.
Vacunas
Existen vacunas que previenen enfermedades respiratorias, como la gripe o el neumococo, que pueden causar amigdalitis. La recomendación de vacunación depende de tu edad, historial de salud y del país en el que vives; consulta con tu médico o centro de salud.
Programas de detección
No se realiza una prueba de detección sistemática para problemas de amígdalas. La valoración se hace cuando aparecen síntomas o cuando el paciente tiene un historial de infecciones repetidas.
Complicaciones
Si no se trata
- Una infección bacteriana no tratada puede extenderse alrededor de la amígdala y formar un absceso, que es una acumulación de pus muy dolorosa.
- La inflamación crónica puede estrechar la vía respiratoria y causar ronquidos fuertes o apnea del sueño, con lo que se descansa mal.
- En situaciones muy raras, la infección puede propagarse a la sangre y provocar una enfermedad grave.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas mejoran bien con el tratamiento adecuado. Si la cirugía es necesaria, los beneficios más frecuentes son menos infecciones de garganta, mejor respiración y un sueño más reparador. Aunque toda cirugía tiene riesgos, la amigdalectomía es una operación muy segura en la mayoría de los casos. El pronóstico general es favorable, y tu médico te ayudará a tomar la decisión que mejor se adapte a ti.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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