Vértigo: cómo prepararse para las pruebas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El vértigo es la sensación de que todo a tu alrededor gira o se mueve, aunque estés quieto. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma que suele indicar un problema en el oído interno o en las zonas del cerebro que controlan el equilibrio.
Datos clave
- El vértigo puede durar segundos, minutos u horas, y a veces se acompaña de náuseas o vómitos.
- La causa más frecuente es el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), que se produce por pequeñas partículas que se desplazan dentro del oído interno.
- Algunas pruebas de vértigo son simples y se hacen en la consulta del especialista; no requieren preparación especial.
- Si te han indicado una prueba, sigue las instrucciones que te dio el equipo médico: son las más seguras para ti.
Sí, es un motivo de consulta muy frecuente. La mayoría de las personas ha sentido vértigo al menos una vez en la vida, y muchas consultan por episodios repetidos.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores. También afecta a personas que han tenido infecciones del oído, traumatismos craneales o migrañas.
Síntomas
- Vértigo repentino acompañado de dificultad para hablar, debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo, o pérdida de visión.
- Vértigo que aparece después de un golpe en la cabeza.
- Vértigo con dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones.
- Pérdida de conocimiento o convulsiones.
- ⚠Vértigo intenso que no mejora en 24 horas.
- ⚠Pérdida de audición repentina o zumbido fuerte.
- ⚠Fiebre alta con rigidez de cuello y dolor de cabeza intenso.
- ⚠Vómitos persistentes que impiden beber líquidos.
Síntomas comunes
- Sensación de que tú o el entorno giran o se mueven.
- Inestabilidad al caminar o sentir que te vas a caer.
- Náuseas, vómitos o sudoración fría.
- Movimientos oculares rápidos e involuntarios (lo que se llama nistagmo).
- Sensación de oídos tapados o zumbido (acúfenos) en algunos casos.
Síntomas en niños
- Puede mostrarse como mareos, pérdida de equilibrio o caídas sin causa clara.
- El niño puede parecer pálido, sudoroso o con náuseas.
- En los más pequeños, es posible que lloren o se agarren a objetos porque el vértigo les asusta.
Síntomas en adultos mayores
- Es más común que cause caídas, así que conviene revisar el equilibrio con el médico.
- Puede aparecer una sensación de flotación o inestabilidad más que de giro.
- El riesgo de fracturas aumenta, por eso es importante tratarlo y prevenir caídas.
Causas
Causas principales
- Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB), por partículas de carbonato de calcio que se mueven en los canales del oído interno.
- Inflamación del nervio del equilibrio (neuritis vestibular), a menudo tras un virus.
- Laberintitis, que afecta a las estructuras del oído interno y también puede alterar la audición.
- Enfermedad de Ménière, que produce episodios de vértigo, zumbidos y pérdida de audición fluctuante.
- Migraña vestibular, en personas que tienen migrañas y presentan vértigo con el movimiento.
Factores de riesgo
- Tener más de 50 años.
- Haber sufrido infecciones de oído o virus recientes.
- Lesiones en la cabeza o el cuello.
- Antecedentes personales o familiares de migraña.
- Consumo de alcohol o tabaco, que pueden empeorar los episodios en algunas personas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude el mismo día o al servicio de urgencias si el vértigo va acompañado de fiebre, pérdida de audición súbita o debilidad en la cara, brazos o piernas.
Programe una cita de rutina si:
- Solicita cita con tu médico de cabecera o un otorrino si tienes episodios de vértigo que se repiten, duran mucho tiempo o interfieren en tu vida diaria.
- También es recomendable consultar si los episodios aparecen tras mover la cabeza de cierta manera y te están limitando para trabajar o conducir.
Diagnóstico
El médico te preguntará con detalle sobre tus episodios, si giras o sientes flotación, cuánto duran y qué los desencadena. Después hará una exploración física en la que observará tus ojos, tu oído y tu equilibrio. Para prepararte, lleva gafas, evita el café u otras sustancias estimulantes si te lo indican y no comas nada sólido justo antes si te han pedido ayuno para alguna prueba concreta.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de Dix-Hallpike: se te coloca y se te mueve la cabeza y el cuerpo para provocar un episodio y observar los ojos.
- Videonistagmografía (VNG): registra los movimientos oculares con unas gafas especiales y puede incluir agua o aire en el oído para estimular el equilibrio.
- Audiometría: valora la audición para detectar posibles problemas asociados en el oído interno.
- Posturografía: mide tu equilibrio en diferentes condiciones.
- Resonancia magnética (RM) en casos concretos, para descartar causas neurológicas si el médico lo considera necesario.
Qué esperar en su cita
Algunas pruebas pueden provocar mareo o vértigo durante unos minutos, pero son seguras y controladas por el especialista. El equipo médico te explicará cómo serán, cuánto duran y qué debes hacer después. Normalmente puedes irte a casa al terminar, pero conviene que alguien te acompañe por si tuvieras sensación de inestabilidad.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. En muchos casos, los episodios se resuelven solos o con ejercicios específicos. Tu médico te indicará las opciones más adecuadas para tu situación.
Autocuidado en el hogar
- Levántate lentamente de la cama y siéntate unos segundos antes de ponerte de pie.
- Evita girar la cabeza bruscamente o mirar hacia arriba de forma repetida.
- Durante un episodio, busca un lugar seguro, siéntate y concéntrate en un punto fijo.
- Descansa lo suficiente y evita el alcohol, el tabaco y las comidas muy pesadas si notas que empeoran el vértigo.
Tratamientos médicos
El especialista puede recetar medicamentos para reducir las náuseas y el mareo, pero siempre bajo prescripción. Para el vértigo posicional, existe la maniobra de reposición de cristales, en la que el médico realiza movimientos guiados de cabeza para recolocar las partículas. También se usa la rehabilitación vestibular, que consiste en ejercicios de equilibrio y movimiento del ojo, supervisados por un fisioterapeuta o especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente y se reserva para casos muy graves, como enfermedad de Ménière incapacitante o inestabilidad severa que no mejora con otros tratamientos.
Vivir con esta afección
Adapta tu hogar para reducir el riesgo de caídas: coloca pasamanos en escaleras y baño, usa alfombras antideslizantes y asegúrate de tener buena luz en pasillos y dormitorio.
Consejos de estilo de vida
- Evita los movimientos rápidos de cabeza y cuello, sobre todo en las subidas y bajadas.
- Reduce el estrés con respiración pausada o actividades que te relajen.
- No conduzcas ni manejes maquinaria durante un episodio ni si te sientes inestable.
- Avisa a tus familiares o compañeros de trabajo para que sepan cómo ayudarte si aparece el vértigo.
Dieta y ejercicio
Mantén una dieta equilibrada y bebe suficiente agua. Algunas personas se benefician de reducir la sal, la cafeína o el alcohol, sobre todo si padecen enfermedad de Ménière. En cuanto al ejercicio, los movimientos suaves y los ejercicios de equilibrio recomendados por un profesional ayudan a que el sistema de equilibrio se adapte y recupere.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad o miedo a que vuelva el vértigo. Habla con tu médico si estas emociones te están afectando. La ayuda psicológica o el apoyo de personas con tu misma experiencia también pueden ser de gran ayuda.
Prevención
No siempre es posible prevenir el vértigo, pero puedes reducir la frecuencia y la intensidad de los episodios evitando giros bruscos de cabeza, durmiendo con una almohada alta si tienes VPPB y controlando el estrés y los desencadenantes personales.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas con lesiones, como fracturas de muñeca o cadera.
- Pérdida de equilibrio que dificulta caminar o mantenerse de pie.
- Ansiedad, depresión o evitación de actividades sociales por miedo a tener un episodio.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con vértigo mejora con el tratamiento adecuado. En muchas ocasiones, los episodios desaparecen por completo o se controlan muy bien con ejercicios y hábitos saludables. Con el apoyo correcto, puedes recuperar tu calidad de vida y tu seguridad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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